Capo colombiano alias ‘Mi sangre’ se declara "no culpable" por envío de cocaína a EE. UU.

Henry López Londoño, alias "Mi Sangre", es señalado de traficar enormes cantidades de cocaína desde Colombia hacia Panamá, Costa Rica, México y finalmente a Estados Unidos por vía marítima.

AFP.

El supuesto narcotraficante colombiano Henry López Londoño, alias "Mi Sangre", se declaró "no culpable" este martes en un tribunal en Estados Unidos, donde fue extraditado desde Buenos Aires hace dos semanas. (Lea: El ocaso del capo de capos que vivía en Argentina)

López Londoño, de 45 años, compareció brevemente ante un tribunal federal en el centro de Miami (Florida), en una audiencia en la que se le leyeron los cargos.

El acusado se declaró "no culpable" del delito de "asociación ilícita para distribuir cocaína" en Estados Unidos, confirmó su abogado, Arturo Hernández, a la AFP.

En tanto, "el litigio de la fianza se va a posponer por un tiempo" para poder prepararlo mejor, añadió.

El colombiano fue extraditado a Estados Unidos el 17 de noviembre desde Buenos Aires, donde estaba preso desde 2012. (Lea: Argentina extradita a EE.UU. al narco colombiano alias "Mi Sangre")

Si bien la pena máxima a la que se enfrenta López Londoño es cadena perpetua, el abogado consideró improbable su aplicación.

"Las pautas de la sentencia están en cerca de 30 años de cárcel, pero la mejor perspectiva para él es ir a juicio y ganarlo", dijo Hernández.

La fiscalía lo acusa de ser el jefe de la banda "Los Urabeños", conocida ahora como el "Clan Úsuga", una de las principales bandas criminales de Colombia. (Lea: Rastro de sangre del bloque Capital)

Según la justicia estadounidense, este grupo traficó enormes cantidades de cocaína desde Colombia hacia Panamá, Costa Rica, México y finalmente a Estados Unidos por vía marítima.

Londoño fue capturado en octubre de 2012 cuando cenaba junto a amigos -y ante guardaespaldas- en el barrio de Pilar, un lugar campestre con residencias exclusivas, 50 km al norte de Buenos Aires. Allí vivía junto a su mujer y tres hijos pequeños.

"El armado de mi causa en Estados Unidos no es una persecución jurídica, sino una persecución política. La DEA (agencia antidrogas estadounidense) y la Policía colombiana están relacionadas en mi pedido de extradición", dijo entonces.

El 3 de septiembre trascendió en la prensa un supuesto plan para fugarse de la cárcel de Ezeiza, aledaña al aeropuerto.

En la celda de "Mi Sangre", las autoridades hallaron fotocopias de expedientes, un iPhone, dos chips y un módem portátil. También encontraron un detallado croquis del penal en manos de la abogada de Londoño en Buenos Aires, María Gabriela Ricagno.

Por este hecho están siendo investigados dos funcionarios de la zona de ingreso del penal y el director.