Capturan en Bogotá a integrante de la mafia siciliana

Alias 'el gordo' se hacía pasar como comerciante y joyero.

Uno de los integrantes de la mafia siciliana fue capturado por la Policía durante un operativo en la ciudad de Bogotá, confirmaron fuentes oficiales.

Se trata de Juan Carlos Dávila Bonilla cabecilla de una poderosa organización criminal encargada de proveer los estupefacientes que son enviados desde puertos nacionales hacia Italia, donde sus contactos recibían los alijos para entregarlos a los integrantes de la mafia italiana.

Dávila Bonilla, conocido con el alias de ‘el gordo’, es requerido mediante orden de extradición emitida por autoridades de Roma – Italia por los delitos de asociación ilícita destinada al tráfico de estupefacientes.

Según las autoridades, ‘el gordo’ permaneció en el anonimato en Colombia, logrando acumular gran capital financiero; tenía como su principal colaborador al ciudadano italiano Iacomino Tommaso -capturado el 22 de febrero- el cual tenía el enlace con las mafias de Sicilia y Palermo, encargadas de la distribución local de las grandes cantidades de droga exportada hacia Europa.

“Alias “el gordo”, diferente a otros capos del narcotráfico, manejaba un alto perfil, por lo que poseía propiedades en exclusivos sitios de la ciudad; sus movimientos los realizaba en camionetas y vehículos de alta gama, de igual manera organizaba frecuentemente ostentosas fiestas para las cuales contrataba artistas de talla nacional e internacional”, señalaron fuentes de la Dijin.

Disimulaba su actividad de narcotráfico con negocios en el sector de la carrea 38 con calle 8 en Bogotá, donde recluido en bodegas permanecía gran parte de tiempo coordinando diferentes acciones encaminadas al manejo de las rutas utilizadas para el tráfico de estupefacientes a nivel Internacional, en este sector contaba con la seguridad brindada por miembros del grupo delincuencial de la oficina de cobro liderada por la banda criminal de “Los Urabeños”.

Así mismo, tenía como fachada alterna una empresa dedica al comercio a nivel nacional e internacional de joyas, teniendo como su principal colaboradora a su esposa quien igualmente está investigada dentro de un proceso adelantado por autoridades de Italia; esta mujer posee a su nombre diversas propiedades en varias ciudades del país.

Al momento de su captura Dávila Bonilla tenía en su residencia cuatro vehículos de alta gama los cuales utilizaba para los diferentes desplazamientos, acompañado en algunas oportunidades por sujetos extranjeros pertenecientes a la organización delincuencial. Igualmente dos armas de fuego, elementos que fueron dejados a disposición de la Fiscalía general de la Nación.
 

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