Capturan a los dos implicados en el asesinato de cuatro niños en Florencia (Caquetá)

Se trata de Édison Vega García y Christopher Chávez Cuéllar.

La policía reveló nuevos detalles de la captura de los dos autores materiales de la masacre de cuatro niños en una zona rural del departamento de Caquetá.

Según fuentes de la Policía, la primera captura se registró en una vivienda ubicada en el barrio Bello Horizonte, en la ciudad de Florencia, donde las autoridades hallaron a Chistopher Chávez Cuéllar, de 42 años de edad.

De acuerdo con la fiscalía, Chávez Cuéllar es conocido con el alias de 'El Desalmado' es un reconocido sicario a sueldo. El año pasado salió de la cárcel luego de permanecer recluido 10 años, en cumplimiento de una condena por homicidio, acceso carnal y desaparición forzada.

Horas después, la Policía confirmó que en otro operativo en el sector La Esperanza, en zona rural de Florencia , agentes de la Dijin ubicaron el lugar donde se escondía el segundo sospechoso, identificado como Édison Vega García.

Los detenidos fueron presentados ante un juez de garantías para legalizar su captura.

La Policía Nacional y la Fiscalía General, continuarán las investigaciones con el fin de fortalecer el proceso judicial y dar con los determinadores del crimen de los hermanos Vanegas Grimaldo.

Cabe recordar que esta detención se produce luego de que el presidente Santos le diera plazo hasta el domingo a la Policía para capturar a los asesinos de los hermanos Vanegas Grimaldo.

Los niños, tres hermanos de 10, 14 y 17 años, y el sobrino de éstos, de cuatro años, fueron hallados muertos con impacto de bala en la cabeza la madrugada del jueves pasado por investigadores de la Fiscalía. Sus padres y abuelos los habían dejado solos porque habían viajado a Florencia para matricularlos en el colegio. (Lea: ¿Qué pasó en la masacre de los niños en Caquetá?)

Un quinto menor, de 12 años, que se hizo el muerto y sobrevivió a la masacre, fue quien alertó de lo ocurrido.

Según las autoridades, se trataría de un crimen causado por "intolerancia" y "venganzas personales", aunque familiares de las víctimas aseguraron que habían recibido intimidaciones de una persona que reclamaba tierras de su propiedad. (Lea: Las amenazas contra los niños masacrados)