Capturan en Medellín a policía por homicidio cuando era militar

El militar deberá pagar 30 años de cárcel por los hechos ocurridos en 2002 cuando militares ingresaron a un billar y se llevaron por la fuerza a Duberney Galeano, a quien luego presentaron como muerto en combate.

Los servidores del Grupo Especializado de Investigación de Aforados de la Fiscalía General de la Nación capturaron en la ciudad de Medellín al patrullero de la Policía Nacional, Jeison Alonso Atehortúa Mejía, por el delito de Homicidio en Persona Protegida de Duberney Galeano Mira.

La orden de captura proferida por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia confirmó la sentencia de primera instancia del Juzgado 21 Penal del Circuito de Medellín, que condenó a Atehortúa Mejía a la pena de 30 años de prisión impuesta por el homicidio de Duberney ocurrido el 6 de junio de 2002 en Medellín.

Según los hechos reseñados por la Corte Suprema de Justicia, los hechos ocurrieron en las horas de la noche del 6 de junio de 2002 cuando la Batería Militar ASPC, Adscrita al Pelotón PAU del Batallón de Artillería N° 4, incursionó en el barrio Ocho de Marzo, en las afueras de Medellín, para ubicar y capturar a guerrilleros de las Farc y el Eln, así como miembros de las Autodefensas y delincuencia común.

Sin embargo, entraron a un billar del barrio y de allí tomaron por la fuerza a Duberney Galeano Mira, quien fue conducido a un lugar despoblado y esa madrugada trasladado muerto, como NN, a la Morgue de Medellín, donde fue reconocido por su mamá.

En ese momento, el comandante del Pelotón presentó un informe que advertía que Galeano Mira fue muerto en combate tras atacar con un fusil a la patrulla militar.

Por estos mismo hechos, nueve militares fueron procesados y sentenciados por el Juez 21 Penal del Circuito de Medellín a 30 años de prisión y absueltos por el Tribunal Superior de Antioquia, decisión que revocó la sala Penal de la Corte Suprema de Justicia en Casación, dejando en firme la tomada por el operador judicial de primera instancia, a quienes les impuso la pena principal de 30 años de prisión, multa de 200.000 salarios mínimos e inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas por un lapso de 15 años.

Los sargentos Segundo Carlos Mauricio Roberto Mejía y Wilson Díaz Peña, se presentaron voluntariamente y cumplen la sentencia en las cárceles militar de Villavicencio, Meta y de la Policía en Facatativá, Cundinamarca, respectivamente, mientras que el hoy patrullero de la Policía, Atehortúa Mejía, cumplirá su sentencia en una sede de la Fuerza Pública en Medellín.

Aún quedan pendientes las capturas de otros dos militares que participaron en los hechos del 6 de junio de 2002.

Temas relacionados