Capturan a padrinos de Sarita dentro de la investigación por su muerte

Johana Guerra y Edilberto Rojas tenían la custodia de la menor que fue torturada y asesinada.

Cortesía Policía Nacional

En un operativo de la Policía y la Fiscalía fueron capturados, este jueves, Ángela Johana Guerra Ureña y Edilberto Rojas Torres, padrinos de Sara Salazar Palacio, de tres años de edad, que fue maltratada, asesinada y abusada sexualmente en Armero Guayabal.

Según informó la Fiscalía, los padrinos, que tenían la custodia de la menor desde hace un año y actuaban como garantes de sus derechos serán procesados con severidad: Johana Guerra tendrá que responder como autora material del delito de homicidio agravado, como coautora material por acción del delito de tortura agravada y como autora -bajo la posición de garante de los derechos de la menor- por el delito de acceso carnal violento agravado.

Por su parte, Edilberto Rojas será procesado por el delito de tortura agravada a título de coautor pasivo bajo la figura de garante.

Estas capturas se producen tras los resultados de las pruebas de laboratorio practicadas al cuerpo de la pequeña, quien falleció a causa de un trauma encefálico. Sin embargo, hasta el momento no se ha determinado la identidad del responsable de los abusos sexuales contra la pequeña.

La Policía precisó que la investigación avanza a buen ritmo y se ha logrado recaudar un importante material probatorio que permitirá judicializar a los responsables de este hecho que ha enlutado al país.

De acuerdo con la necropsia practicada al cuerpo sin vida de la niña, por parte de los peritos forenses de Medicina Legal se pudo confirmar que la menor presentaba signos de violencia sexual y tortura.

Los expertos también concluyeron que el cuerpo de Sara Ayolina Salazar Palacio presentaba múltiples heridas en el pecho, trauma craneoencefálico severo, amputación del dedo anular izquierdo, levantamiento de la uña del dedo corazón de la mano derecha, fractura en el brazo izquierdo y cicatrices en las dos piernas producto de agresiones causadas al parecer con arma blanca, así como serios indicios de haber sido violada a nivel vaginal y anal.