Capturan a tres policías y dos civiles por caso grafitero

Estarían involucrados con la manipulación de la escena del crimen y pruebas en este caso.

Agentes del CTI de la fiscalía capturaron a cinco personas, entre ellas dos policías y dos civiles, relacionadas con la manipulación de pruebas en la escena del crimen en del joven grafitero, Diego Felipe Becerra, en hechos registrados el 19 de agosto de 2011.

Las primeras informaciones indican que estas personas habrían llegado al lugar de los hechos esa noche y habrían "plantado" un arma con el fin de acusar al joven de 16 años de haber participado con dos de sus compañeros en el atraco a una buseta de servicio público. (Ver Muerte del joven grafitero)

Por el momento se ha logrado establecer que las personas capturadas son el subteniente de la Policía, Rosemberg Madrid Orozco; el subintendente Juan Carlos Leal; y el patrullero Nelson Rodríguez; además del abogado Héctor Hernando Ruiz, quien defiende los intereses del patrullero Wilmer Alarcón y el conductor de la buseta, Jorge Eliecer Narváez.

El subteniente Madrid Orozco fue capturado en el municipio de Mariquita, Tolima, quien para la noche de los hechos fungía como comandante del CAI Andes, adscrito a la estación de Suba y era superior jerárquico del subintendete Leal y los patrulleros Rodríguez Castillo y Wilmer Alarcón, quien es procesado en la actualidad por el delito de homicidio agravado en calidad de dolo.

Este último acusó en diferentes medios de comunicación a Diego Felipe Becerra de haberlo atracado en compañía de otros dos jovenes con un armna de fuego cuando se movilizaba en el sector de la Avenida Suba con 116 por lo que le dio aviso a un grupo de patrulleros que estaban en cercanias al lugar. (Ver Fiscalía presentará 33 testigos en juicio por muerte de joven grafitero)

A lo largo de la investigación la defensa de la familia del grafitero ha señalado que se presentaron serias irregularidades por parte de los uniformados que llegaron al lugar de los hechos en la noche de 19 de agosto le anunció por radioteléfono a sus superiores lo que había sucedido.

Días después aparecieron versiones “manipuladas”, según la familia, de que el joven había atracado, junto a dos compañeros, un bus de servicio público, hecho que había sido denunciado por los pasajeros y el conductor del bus a la policía.

En ese acto, se aseguró que al hallar al joven éste le había disparado al patrullero, quien en un acto de defensa le había respondido. Sin embargo, un informe de Medicina Legal pudo demostrar que Diego Felipe Becerra nunca había manipulado un arma de fuego, mientras que un documento registrado por el CTI demostró que la pistola que se encontraba cerca del cuerpo del grafitero no funcionaba.

Se espera que en la mañana del próximo martes se adelante la audiencia de legalización de captura, imputación de cargos en contra de estas personas, y posterior solicitud de la medida de aseguramiento.

Estas personas tendrán que responder por los delitos de fraude procesal, ocultamiento y destrucción de elemento material probatorio y favorecimiento en homicidio.