A la cárcel dos implicados en masacre de cuatro niños en Florencia (Caquetá)

No aceptaron los tres delitos imputados por la Fiscalía General.

Un juez de control de garantías de Florencia (Caquetá) cobijó con medida de aseguramiento en centro carcelario a Cristopher Chávez y Édison Vega en el marco del proceso que se les adelanta por el crimen de cuatro menores de edad en hechos registrados en la vereda Las Brisas el pasado 4 de febrero.

El funcionario judicial aceptó la solicitud presentada por la Fiscalía General que argumentó que debido a la gravedad de los tres delitos imputados representan un peligro para la sociedad, así como el riesgo que existe de fuga.

En la diligencia judicial, que se hizo bajo extremas medidas de seguridad, los procesados no aceptaron su responsabilidad en los delitos de homicidio agravado, hurto, tentativa de homicidio y porte ilegal de armas. Ante la pregunta del juez se declararon inocentes de los hechos materia de investigación.  

El delegado del ente investigador le presentó una solicitud especial al Instituto Penitenciario y Carcelario (Inpec) para que Édison Vega sea trasladado a los calabozos del CTI de la capital del Caquetá para proteger su vida e integridad personal.  

Según la investigación, Vega (quien laboraba en un parqueadero) fue contactado por una mujer para que amenazara a los padres de los niños. Acto seguido se comunicó con Chávez Cuéllar (de 42 años de edad) y otro hombre (al parecer un joven de 23 años) para que buscarán al hombre en su finca en zona rural del municipio de Florencia. Ese miércoles a las 7 y 30 de la noche llegaron a una vivienda donde se encontraron con el menor de 17 años.

Ahí le preguntaron por el paradero de Jairo Vanegas, pero el menor les manifestó que no sabía dónde se encontraba. Ante esto lo sacaron de la vivienda y lo llevaron a la casa de madera donde vivía con sus padres y sus hermanos. Allí se encontraban los niños de 14, 12, 10 y cuatro años viendo televisión. Fueron amenazados por los dos hombres quienes les preguntaban insistentemente por el lugar donde estaba su padre.

Uno de ellos les manifestó que se encontraba en Florencia y que llegaría más tarde. Sin emabrgo, al pasar las horas, Chávez tomó la decisión de disparárles a los menores de edad. El menor de 12 años, herido en un brazo, logró escapar de la vivienda y le dio el aviso a sus familiares quienes se dirigieron a la vivienda donde ya se encontraban los cuerpos sin vida de los cuatro menores de edad.

Las autoridades determinaron que los sicarios hurtaron además el computador de los niños, documentos personales y otras pertenencias de la familia Vanegas Grimaldo. Gracias a la declaración del menor de edad sobreviviente se logró una identificación de los dos hombres y se realizaron los retratos hablados que fueron distribuidos en la comunidad.

Igualmente se identificó la motocicleta en la que llegaron a la vivienda y en la que emprendieron la huida. El vehículo había sido robado en la ciudad de Neiva pocas semanas antes. En el operativo adelantado el pasado sábado se ubicó la moto la cual había sido enterrada en la vivienda en la que vivía Chávez, así como los documentos que habían sido hurtados y otros en los que anotó datos claves de Vanegas.

Según BluRadio una mujer, familiar de una de las personas denunciadas penalmente por Jairo Vanegas, habría sido la autora intelectual del crimen. Ella, contactó a Édison Vega -quien trabajaba en uno de los parqueaderos de su propiedad- para que ejecutara el plan. La Fiscalía General le solicitó a un juez de garantías que expidiera tres órdenes de captura en contra de tres personas relacionadas con este caso.