A la cárcel dos militares procesados por el robo de armas en Batallón de Pereira

Según la investigación el armamento le fue vendido a la fracción del Clan Úsuga que delinque en el norte del Valle del Cauca.

Un juez de control de garantías de Buga cobijó con medida de aseguramiento en centro carcelario a un sargento y un soldado profesional del Ejército en el marco del proceso que se le adelanta por el robo de armamento del batallón de Artillería No. 8 San Mateo, ubicado en la ciudad de Pereira. Los hechos se registraron el pasado mes de diciembre.

Según la investigación dicho armamento le fue vendido a la fracción del Clan Úsuga que delinque en el norte del Valle del Cauca. En la audiencia se manifestó que aprovechando el fácil acceso que tenían como bodegas, puesto que el suboficial era almacenista del armerillo y el soldado era su ayudante pudieron sacar el armamento.

La Fiscalía General les imputó los delitos de concierto para delinquir y tráfico, porte y fabricación de armas de fuego de uso privativo y de las Fuerzas Militares. Ante la pregunta del juez el soldado profesional aceptó cargos mientras que el sargento se declaró inocente.

En las pruebas presentadas durante la audiencia de imputación de cargos se indicó que tras hacer una interceptación de las comunicaciones de algunos miembros de la banda delincuencial se registraron conversaciones sobre la compra de dicho armamento, el pago y la forma en cómo iba a ser entregado.

Hasta el momento la cifra de armas asciende a 403, entre los que se encuentran 109 fusiles, 188 revólveres, 87 pistolas, 11 escopetas, 3 subametralladoras y otras armas de largo alcance, que desaparecieron del Batallón ubicado en la capital de Risaralda.

En las interceptaciones se pudo establecer que las armas largas eran vendidas por cifras entre tres y cinco millones de pesos, mientras las cortas fueron ofrecidas entre los $800.000 y $1.500.000.

Igualmente se indicó que los militares en los últimos seis meses adquirieron nuevos y costosos carros, sus esposas se hicieron cirugías y tenían otros lujos que no coincidían con sus respectivos sueldos.