A la cárcel presuntos culpables de quemar un bus en Medellín

En el marco del paro armado promovido por el clan de Golfo el pasado abril, los capturados de la banda Barrio Bolsa habrían detenido y quemado un bus alimentador del Metro.

Además de la quema del bus alimentador, en Medellín aparecieron grafitis con la sigla AGC (Autodefensas Gaitanistas de Colombia) durante el paro del clan Úsuga. / Foto: Luis Eduardo Noriega - EFE.

El juez 40 Penal Municipal de Medellín, con funciones de control de garantías le impuso medida de aseguramiento preventiva a 13 presuntos integrantes de la banda criminal Barrio Bolsa, que delinque en el sector Belén de Medellín. Los 13 presuntos criminales fueron capturados por la Fiscalía el pasado 26 de octubre.

El juez dictaminó que estas personas deberán estar recluidas en un centro carcelario mientras se adelanta el juicio en su contra por la quema de un bus alimentador del Sistema Integrado del Metro en el sector de Loma de Los Bernal, el pasado primero de abril, cuando en todo el país el clan del Golfo, o clan Úsuga, adelantó un paro armado.

Entre los detenidos está quien, según la Fiscalía, sería el jefe criminal de la banda: Miguel Andrés Echavarría Úsuga, alias Veneno. Asimismo, estarían el segundo al mando, José Yesid  Uribe Gómez, alias Barbas.

También fueron asegurados los supuestos coordinadores de sicarios Yeison Esteban Ardila Álvarez, alias Yeison; Andrey David Holguín Castrillón, alias Coco, y John Elson Tilano Pareja, alias Indio Negro. Además, cuatro mujeres supuestamente pertenecientes a la estructura también fueron capturadas.

De acuerdo con las pesquisas de la Fiscalía, la organización trabajaría para el clan del Golfo, que les habría pagado por incinerar el vehículo de transporte y que, en otra ocasiones, ya les habría dado una cantidad de dinero para cometieran otros actos delictivos.

A los sindicados les imputaron los delitos de concierto para delinquir agravado, desplazamiento forzado agravado, tentativa de homicidio agravado, extorsión agravada, terrorismo y porte ilegal de armas de fuego, pues también son investigados por el desplazamiento de tres familias del barrio Belén Rincón en diciembre de 2015 y por la extorsión de un taxista de la zona.