Caso Colmenares: desde el principio se me dijo que el joven se había lanzado al caño

Así lo aseguró uno de los patrulleros que llegó al lugar de los hechos citando las declaraciones entregadas por Laura Moreno y Jessy Quintero.

El patrullero retirado de la Policía, Gelver Gutiérrez Arroyo, aseguró ante el juez 27 de conocimiento que a las 4 y 30 de la mañana del 31 de octubre de 2010 aproximadamente, recibió una información sobre el hecho de que un joven se habría lanzado al canal de aguas que cruza el parque El Virrey en el norte de la capital de la República.

En su declaración, el uniformado aseguró que pocos minutos después llegó al lugar de los hechos en compañía de su compañero a la carrera 15 con calle 87 donde se encontraron a dos jóvenes que le comentaron que su compañero se había lanzado al canal "y que no lo habían visto salir".

Acto seguido, emprendió en compañía de su compañero, el patrullero Wilson Mahecha y la joven identificada como Laura Moreno, quien en dos oportunidades le aseguró que "su novio" había desaparecido por lo que se inició una búsqueda para hallarlo.

Ayudados con la luz de la moto iluminaron el interior del canal de aguas, sin embargo no hallaron ningún rastro del paradero del joven de 20 años.

"En un momento le dije que le marcara a la casa pero me aseguró que no le contestaron. Luego le dije que le marcara al celular pero me comentó que ella lo tenía (...) Me mostró dónde estaban sentadas y diagonalmente me mostró el lugar dónde se había lanzado", indicó ante las preguntas de la Fiscalía.

El patrullero dio detalles sobre el operativo de búsqueda indicando que esa noche había llovido mucho. "Iniciamos el recorrido desde la 11 hasta la 15 haciendo un recorrido que duró 20 minutos pero no encontramos nada".

"No había obstáculos, ni tierra, ni nada. Se veía bien el fondo del canal, había como 20 centímetros del nivel de agua", precisó el testigo del caso, quien fungió como "primer respondiente" en este proceso.

Cuando ingresó al turno de la tarde el 31 de octubre se le informó que la persona que habían estado buscando había aparecido muerta en el caño.