Caso Colmenares: "Mi aporte sería analizar marcas en los huesos"

Entrevista con Miguel Botello, experto antropólogo forense español que podría ser perito en el polémico juicio de Laura Moreno y Jessy Quintero.

Miguel Botello tiene 64 años de edad, estudia la antropología física desde hace más de 40 años y la antropología forense desde hace más de 20. Si la Fiscalía o las víctimas no se oponen, el juez que lleva el caso para esclarecer la muerte del joven Luis Andrés Colmenares, y por el cual son investigadas Laura Moreno y Jessy Quintero, concretaría la próxima semana una fecha para que la defensa de estas jóvenes llame a Botello a declarar en juicio como experto forense. El Espectador habló con este hombre, catedrático de la Universidad de Granada y experto en analizar los huesos de los muertos, quien de entrada advirtió que no le interesa sumarse al “jaleo mediático” en que se ha convertido este polémico proceso judicial.

¿Va a aceptar ser perito en el caso Colmenares?

Todavía no me han oficializado que vaya a serlo ni yo tampoco lo he decidido. Esto está en una fase preliminar. Estoy esperando información detallada del caso para decidir si me comprometo o no.

¿Qué tanto conoce del proceso?

Entiendo que se ha convertido en un galimatías terrible. No sé mucho del caso y en definitiva no quiero saberlo, ya que mi trabajo sería estudiar unas evidencias. Si hay responsables de algo es un tema de jueces.

Si efectivamente fuera designado perito, ¿qué haría?

Tendría que mirar todo lo que haya: radiografías, tomografías, análisis toxicológicos. Un peritaje exige una seriedad y una libertad de trabajo. Yo estudiaré la evidencia, es lo que hago en mi trabajo.

¿Ha pensado en hacer otra exhumación del cuerpo del joven Colmenares?

No lo sé aún.

¿Cuánto tiempo podría tomarle estudiar los restos óseos del joven Colmenares?

Depende, habría que ver qué material hay. Si la información es buena y fidedigna, máximo cuatro o cinco días. Si no, habrá que recabar más datos. Pero si hace dos años se ha venido discutiendo este caso no podemos apresurarnos mucho, no merece la pena, hay que hacerlo bien.

¿Puede la antropología forense determinar a ciencia cierta si Colmenares fue golpeado con una botella o sus impactos son de una caída?

En algunos casos sí, en otros no, todo depende de cómo sea el impacto, su dirección. Lo que sí puedo decir es que hay un axioma en antropología forense: los huesos hablan y hablan mucho, y es nuestro trabajo descifrar lo que dicen. Puedo asegurar que en los huesos quedan marcadas muchas, muchas cosas.

¿Cuánto tiempo ha estado trabajando en antropología forense?

El primer trabajo que publiqué hablando de marcas y cortes sobre los huesos fue en 1972 y desde entonces he seguido trabajando en este tema: marcas sobre los huesos: traumatismo, fracturas, marcas de corte; marcas de patología en los huesos también. Hemos escrito algunos libros.

¿Su aporte al caso Colmenares sería entonces descifrar las heridas que quedaron impregnadas en su osamenta?

Sí, lo que podré brindar es análisis de fracturas y marcas que aparecen en los huesos. Diría de qué entidad provienen las lesiones. Sé que el joven que falleció tiene unas fracturas en la cabeza, pero no sé más. He revisado por internet, he visto que hay un jaleo mediático del que me tengo que abstraer.

¿En qué otros países ha servido como perito?

En Colombia he trabajado en otros casos, básicamente en casos de homicidio por violencia urbana. He estado en Chile, Perú, México, obviamente España, Turquía, no recuerdo más ahora.

¿Cuál le ha parecido el caso más difícil de descifrar?

Casos enrevesados en nuestra profesión no existen, esos casos milagrosos que aparecen en la televisión no existen, nuestro trabajo es tremendamente deductivo y lógico. Todos son interesantes. Eso sí, me obligan a estudiar y a aprender más, pero no hay casos truculentos.