Caso Odebrecht: se entregó el contratista Orlando Fajardo Castillo

El ingeniero, quien permanecía prófugo de la justicia, es investigado por un interés indebido en la adjudicación del contrato Tunjuelo-Canoas en 2009, del que Odebrecht hizo parte y que ascendió a $244.363 millones.

Referencia-Archivo AFP

Ante uniformados de la Sijin de la Policía se entregó este viernes el ingeniero Orlando Fajardo Castillo, investigado por las presuntas irregularidades que rodearon la adjudicación del contrato Tunjuelo-Canoas en 2009, en el que tuvo participación la multinacional Odebrecht.

Contra Fajardo, quien permanecía prófugo de la justicia, pesaba una orden de captura proferida por un juez en noviembre pasado. El contratista es investigado por la Fiscalía General de la Nación por los delitos de interés indebido en la celebración de contratos, peculado por apropiación y cohecho.

Al parecer, el ingeniero se interesó indebidamente en el Consorcio Canoas –integrado por Odebrecht y Cass Constructores– en el proceso de licitación pública que, entre 2009 y 2010, llevó a que suscribiera un contrato con la Empresa de Acueducto de Bogotá (EAAB) para el diseño, construcción y puesta en marcha túnel interconector entre el río Tunjuelo y la planta de tratamiento Canoas. Este contrato se adjudicó por un valor de $244.363 millones en diciembre de 2009.

Según la Fiscalía, Fajardo, como persona natural, asistió a las audiencias públicas de la licitación “haciendo seguimiento a los intereses del Consorcio Canoas, fechas en la que no aparecía ni como integrante del Consorcio, ni como representante legal o apoderado”. Sin embargo, el ente investigador reveló que en un documento denominado “acuerdo de consorcio”, el ingeniero fue reconocido como miembro de la junta directiva el 13 de noviembre de 2009, un día antes del acuerdo que le fue presentado a la EAAB.

Adicionalmente, Fajardo Castillo y Andrés Cardona Laverde, este último subcontratista del consorcio y miembro de la firma contratista ACC Ingenieros, realizaron ofrecimientos económicos al abogado Manuel Hernando Sánchez, representante de uno de los oferentes que también estaba en la licitación, para que mantuviera una actitud “pasiva” en su representación. El objetivo, al parecer, era garantizar la adjudicación al consorcio de la que hacía parte Odebrecht.

Sin embargo, Fajardo no solamente habría ofrecido dineros. La Fiscalía también le reprocha sus vínculos con funcionarios de la EAAB, como Jorge Enrique Pizano, exgerente del Acueducto; Carlos Alberto Acero Arango, exgerente corporativo Sistema Maestro, entre otros exfuncionarios y particulares. Estas relaciones, según las investigaciones, habrían llevado a que el ingeniero conociera de manera anticipada los informes de evaluación inicial y final para la selección de los contratistas antes de que estos fueran públicos.

Este proceso judicial comenzó con una denuncia hecha por directivos del consorcio francés Soletanche Bachy Cimas, que competía con Odebrecht y Solarte en la licitación. Según dijeron en 2009, enlaces del Acueducto de Bogotá les pidieron el 8,75 % del valor total del contrato para asegurarles la victoria.