Por caso Odebrecht, un juez decide hoy si excongresista Otto Bula va a la cárcel

En su contra juega el testimonio del presidente de Odebrecht en Colombia, Eleuberto Matorelli. Bula no aceptó cargos y la Fiscalía pide su detención mientras las indagaciones avanzan.

Otto Bula fue capturado el sábado a mediodía. Rechazó los cargos en su contra. / Foto: Cristian Garavito

En la tarde de este martes un juez de la República decidirá si el exsenador liberal Otto Bula, quien fue detenido por el escándalo de corrupción de Odebrecht, es o no detenido mientras la investigación en su contra continúa. Según la Fiscalía, Otto Bula recibió un soborno de US $4,6, o al menos una parte de esa cantidad, a cambio de garantizar un contrato favorable para los intereses de Odebrecth. Bula niega cualquier responsabilidad en estos hechos y, ante el mismo juez que hoy decidirá si sigue bajo arresto, se declaró inocente ayer.

La Fiscalía, sin embargo, está dispuesta a llevar a Bula a juicio y una de sus pruebas es la cooperación de Eleuberto Matorelli, director de Odebrecht en el país. La Fiscalía ya tiene en sus manos la declaración que rindió Matorelli ante el Ministerio Público de Brasil, junto con soportes de consignaciones que le habrían hecho a Otto Bula en cuentas en el exterior desde la División de Operaciones Estructuradas. Esta es la unidad que creó Odebrecht para gestionar sobornos con funcionarios y políticos de los países donde quería conseguir contratos.

“Los problemas de Odebrecht en Brasil no tienen repercusión en Colombia”, decía hace menos de un año Matorelli en medios. Para esa época acababa de ser condenado a 19 años de prisión el expresidente de este gigante de la construcción, Marcelo Odebrecht, por los sobornos que promovió su empresa en países de tres continentes. En noviembre del año pasado, Marcelo Odebrecht decidió entregar información a cambio de una pena menos dura y el coletazo de esa colaboración es el que hoy se siente en Colombia.

A Otto Bula, sostiene la Fiscalía, lo contrataron en agosto de 2013 para que él consiguiera una adición al contrato del Sector 2 de la Ruta del Sol, que fue adjudicado al consorcio Concesionaria Ruta del Sol en 2009 -conformado por dos empresas del grupo Odebrecht y dos colombianas-. Se trata específicamente de la adición número 6, que firmaron el consorcio y la ANI (Agencia Nacional de Infraestructura) el 14 de marzo de 2014.

En ese contrato, la Concesionaria Ruta del Sol ganó varios beneficios: se aprobó la construcción de un nuevo tramo, lo que aumentó el valor del contrato en más de $670.000 millones. La ANI se comprometió a tramitar ante el Ministerio de Transporte los permisos para  aumentar el valor de los cinco peajes que tiene en concesión desde Puerto Salgar (Cundinamarca) hasta San Roque (Cesar) en un 3% cada año hasta llegar al 15%; y la creación de dos peajes nuevos. Por último, el plazo del proyecto pasó de ser de 20 años a 25.

Todas esas ventajas, se supone, se lograron con el dinero de la corrupción de Odebrecht, entregado a Otto Bula y repartido entre varios funcionarios más. El fiscal general, Néstor Humberto Martínez, ha asegurado que hay por lo menos otras tres personas ya en la mira de la Fiscalía. Bula, sostuvo Eleuberto Matorelli, le aseguró que usaría sus conexiones políticas, especialmente en el Congreso, para presionar a la ANI y lograr la adición. La Fiscalía lo capturó el sábado pasado en Bogotá. 

Bula conocía el Congreso de tiempo atrás. Desde hace muchos años era un conocido cacique político regional, sobre todo en Córdoba, y en el periodo 2006-2010 reemplazó en el Senado a Mario Uribe cuando este empezó a ser investigado por la parapolítica. Matorelli aseguró que la oferta de Bula era presionar a la ANI logrando que desde el Congreso lo citaran a debates de control político en relación con la Ruta del Sol, el proyecto vial más ambicioso de la presidencia Uribe que –aún– busca unir a Cundinamarca con la Troncal Caribe.

El testimonio de Matorelli terminó en poder de las autoridades estadounidenses y brasileñas, que han encabezado las investigaciones sobre el alcance de la corrupción de Odebrecht. Se supone que los pagos a Otto Bula fueron autorizados desde Brasil por Gilberto Silva, director de la División de Operaciones Estructuradas. Como parte de su cooperación con Estados Unidos, Odebrecht ha entregado soportes de sus múltiples dádivas; lo que sería una prueba irrefutable para determinar el futuro de Bula.