Casos de violencia intrafamiliar superan los 44 mil, en lo corrido de 2016

Las ciudades en las que predomina este tipo de violencia son Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Villavicencio.

Según un informe del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, hasta el 31 de julio de 2016 se han registrado 44.796 casos de violencia intrafamiliar. En su mayoría, las mujeres siguen siendo las más afectadas, con más de 25 mil víctimas, mientras que en el caso de los hombres, sólo se conocen 4.000 casos de denuncias por maltrato.  

Los niños y niñas no son ajenos a este tipo de abusos. De acuerdo con cifras oficiales, 5.827 menores de edad fueron víctimas de agresiones en el hogar; otros familiares –hijos, hermanos, tíos y cuñados–  se registraron 8.710 denuncias y adultos mayores 933. 

Los departamentos más vulnerables por esta problemática social, son: Antioquía (4.576), Cundinamarca (3.471), Valle del Cauca (3.029), Santander (2.413), Atlántico 2.178, Boyacá (1.613), Meta (1.577), Norte de Santander (1.262), Bolívar (1.232) y Tolima (1.204).

Por ciudades, Bogotá se ubica en el primer lugar con 11.687 denuncias, le sigue Medellín (2.914), Cali (1.496), Barranquilla (1.370), Villavicencio (1.274), Soacha (1.257), Cartagena (876), Ibagué (822), Neiva (715), Santa Marta (707) y Bucaramanga (695). 

El informe destaca también los departamentos con menor número de registros son: Vichada, que reportó 16 hechos por violencia intrafamiliar, Guaviare (78), Amazonas (108), San Andrés (148), Chocó (162), Putumayo (182) y Caquetá (251).

En ese sentido, una reciente investigación de la Universidad de La Sabana revela que el 53% de las mujeres en el campo colombiano sufren de algún tipo de violencia intrafamiliar; le siguen los niños, 29%; los hombres, 15%; y los adultos mayores, 2%.

“Por tipo de violencia, sobresale la que es aceptada socialmente o en el peor de los casos la que parece invisible; como, por ejemplo, menospreciar, zarandear o sacudir; chistes o bromas de mal gusto; golpes hacía los objetos para mostrar autoridad e infundir miedo; celos obsesivos que no permiten a la pareja verse con familiares o amigos; o la amenaza constante en la que la otra persona chantajea o intimida diciendo que se va a ir de la casa o que va a terminar la relación”, señala la investigación académica.

Por último, señala que respecto a la frecuencia del comportamiento agresivo, en el 45% de las ocasiones este es ocasional, en el 21% es frecuente, en el 17% es esporádico y el 15% es constante. Los victimarios, por su parte, en el 56% son hombres, en el 25% mujeres, en el 8% niños y en el 4% adultos mayores.