Presidente Duque mantiene el decreto para decomisar dosis mínima
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Choque de trenes por el consumo permitido de drogas y alcohol en la calle

Usar drogas o ingerir alcohol en espacios públicos, a lo cual le dio luz verde la Corte Constitucional, se volvió un debate nacional. Autoridades civiles están preocupadas. Defensores de la decisión explican que la violencia no se cura con prohibiciones.

El viernes, desde la Escuela de Cadetes del Ejército, el presidente Duque señaló que el decreto con el que autorizó a la Policía decomisar dosis mínimas en las calles se va a mantener. Mauricio Alvarado - El Espectador

Para la Corte Constitucional es claro: en Colombia sí se pueden consumir drogas o alcohol libremente en las calles, y ello no implica un comportamiento en contra de la convivencia ni puede ser objeto de multas. La decisión del alto tribunal que prioriza el libre desarrollo de la personalidad cuestionó que en el Código de Policía se haya buscado sancionar comportamientos propios del fuero interno de los individuos. No obstante, el fallo fue recibido con duras críticas por numerosos sectores políticos y alcaldes del país y se convirtió en un nuevo elemento de discrepancia entre el presidente Iván Duque y este alto tribunal.

Aunque el fallo no deja lugar a interpretaciones y tumbó las normas que fundamentaban el decreto que permite que la Policía decomise dosis mínimas, el presidente Duque aseguró que ese decreto se seguirá aplicando. Sus argumentos son dos: que los derechos de los niños prevalecen por los de todos los ciudadanos, según la propia Constitución, y que el decreto no solo se fundamentó en los dos artículos que ahora ya no existen. El mandatario cuestionó que con el fundamento de la libre personalidad se pueda ahora consumir sustancias psicoactivas y alcohol en espacios públicos en donde las familias comparten.

::Sí se pueden consumir drogas y alcohol en espacio público: Corte Constitucional::

“La libre determinación de la personalidad no es la libre determinación de la drogadicción. Vamos a defender la familia colombiana con todo el arrojo”, dijo el presidente Duque en la ceremonia de ascensos de generales de las Fuerzas Militares. Una posición al unísono con el jefe natural de su partido, el expresidente y senador Álvaro Uribe, quien incluso aseguró que “hay que irse en contra de las decisiones de la Corte”. Y agregó: “Este es un juicio de valor del tribunal y no un juicio constitucional”. Igualmente, la decisión fue rechazada por mandatarios locales del país.

El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, reclamó que este no es un asunto esencial de la libertad. “¿Cuántos jóvenes pierden sus proyectos de vida? No podemos ignorar el alcance destructivo que la droga ha generado en cada rincón del país”. El alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, se sumó: “La Corte protege los derechos de los consumidores de psicoactivos. ¿Quién protege los de los niños? ¿No tienen derecho a estar en un parque sin respirar humo de marihuana?”. El de Cali, Maurice Armitage, apuntó: “Me preocupan los efectos negativos que puede generar el consumo de drogas y alcohol en el espacio público”.

::Duque seguirá aplicando decreto que permite incautar dosis personal::

Otra perspectiva

Temblores ONG fue una de las organizaciones que le pidió a la Corte tumbar la restricción de consumir drogas o alcohol en la calle que se plasmó en el Código de Policía. “Encontramos que la norma afectaba desproporcionadamente a los habitantes de calle, por situarlos en una prohibición absoluta. Al no tener espacios privados, ellos quedaron en una situación de contravención permanente, lo que aumentaba los problemas con la Policía y el uso de la fuerza contra ellos. La norma los ponía en una posición de aun más vulnerabilidad”, explicó Sebastián Lanz, coordinador del área de Incidencia y Litigio Estratégico de la ONG.

Sanz asegura que comprende el malestar que ha producido el fallo. Dice, sin embargo, que se están mezclando ideas que no son. “La decisión de la Corte no protege ni promueve el microtráfico. Esa es una conducta punible y el Estado tiene todas las herramientas para perseguirla. En sectores de estratos 5 y 6 también hay microtráfico, pero allí no se ve la misma presencia policial que en sectores de estratos bajos. En Cartagena, por ejemplo, a los restaurantes no los multaban por usar el espacio público y vender alcohol allí. Por eso hablamos de la proporcionalidad de la norma, pues criminalizaba a cierta parte de la ciudadanía”.

Para esta organización, lo esencial es promover un Estado no policivo. “Queremos que los niños crezcan en un país donde pueden desarrollar su personalidad libremente. Si el Estado quiere asumir el problema del consumo de sustancias psicoactivas, debe invertir en programas de educación y de reducción del consumo. Este fallo es una invitación a pensar cómo manejar el orden público respetando derechos fundamentales. El tema de los niños está siendo instrumentalizado por sectores de derecha para negar otros derechos. La decisión del presidente Duque de seguir con el decreto la vemos con mucha preocupación”.

::Los colegiales de Colombia consumen menos alcohol y cigarillo, pero más marihuana y cocaína::

Para los demandantes, el abogado Alejandro Matta y el estudiante de derecho Daniel Porras, no es cierto que esta sea una controversia nacional: “Volvimos al estado de cosas que dejó la sentencia del magistrado Carlos Gaviria”, decisión que despenalizó el consumo de dosis mínima en 1994. Ellos le dijeron a este diario que presentaron la demanda “con un propósito claro: expandir la sentencia de 1994”. Según Matta, “no se puede permitir el consumo de la dosis personal sin permitir hacerlo en el espacio público, porque sería una manifestación de que las preferencias personales son bienvenidas, siempre y cuando se hagan en privado”.

Matta y Porras sostienen que la discusión sobre el consumo de sustancias psicoactivas debe involucrar a más esferas de la sociedad, pero insisten en que hay sectores que quieren endilgarles la responsabilidad del problema a ellos y a la Corte. “Presentar una demanda es la manera que la institucionalidad dispone para que inicien las conversaciones. Propusimos un diálogo y la Corte nos devolvió una respuesta pública. Eso se pone sobre la mesa y ese texto es el que van a leer los alcaldes y el presidente. El diálogo continúa. Debemos festejar que se está propiciando este tipo de reflexiones”.

El presidente Duque y el senador Álvaro Uribe han asegurado que las riñas y la violencia aumentan por causa del consumo de alcohol y drogas en espacios públicos. Porras sostiene que la evidencia muestra algo distinto: “Las cifras de Medicina Legal muestran que estas se dan en un alto grado en espacios privados, Las peleas que atiende la Policía ocurren en gran medida en espacios privados: fiestas, casas, apartamentos”. Sin embargo, dice que eso desvía la discusión. “Lo que hay que reconocer son las causas que nos llevan a que en Colombia seamos conflictivos como sociedad”.