Conversatorio de Colombia 2020

hace 6 horas

Colaborador del hacker Sepúlveda reveló cómo funcionaba la oficina

Uno de los trabajadores de Andrés Sepúlveda habló sobre su relación con el hacker, cómo funcionaba la oficina y a qué se dedicaba el equipo de trabajo.

Antonio Saavedra fue el seudónimo elegido por el portal KienyKe para identificar al allegado de Sepúlveda que habló sobre el funcionamiento de la oficina del hacker.

Saavedra llegó a la oficina del hacker Andrés Sepúlveda a través de una oferta laboral en Internet. Sepúlveda utilizó Facebook para reclutar y armar su grupo de trabajo.

“Envié la hoja de vida un lunes y me citaron a entrevista para el jueves siguiente, el fin de semana ya estaba trabajando”, explicó Saavedra en declaraciones a Kienyke.

La persona encargada de hacerle la entrevista de admisión fue Katherine Mateus, quien no fue clara con cuáles serían las funciones del joven a desarrollar en la oficina 211 de la calle 93b con 17 en el norte de Bogotá, y además le aseguró que “entre menos pregunte mejor”.

Mateus solo dijo que era un trabajo “para manejar las redes sociales de un candidato a la presidencia”. Saavedra quedó sorprendido cuando Katherine le dio a saber que este candidato seria Álvaro Uribe, “¿para Uribe? Bueno no importa, necesito trabajar”, pensó el joven, quien no comparte muchas de las ideas políticas del expresidente.

“El día que empecé a trabajar me dijeron que me iban a pagar quincenalmente $900 mil”, dijo en sus declaraciones.

Así se convirtió Antonio Saavedra, en uno de los trabajadores de Andrés Sepúlveda. Durante meses escribió y trinó, desde más de 800 cuentas falsas en Twitter.

Sin embargo, con el pasar de los días el joven perdió el entusiasmo en su trabajo que aunque era legal, no era ético.

Guerra sucia desde la oficina del hacker

La estrategia diseñada por Sepúlveda tenía dos frentes de trabajo: “la parte negra” y “la parte blanca”. En la primera, los community managers a cargo de más de 500 cuentas, “todas falsas”, según Saavedra, tenían la misión de “atacar, desprestigiar y ensuciar” a los contrincantes de Oscar Iván Zuluaga. “Pero al que más palo le dábamos era a Santos, aprovechábamos cualquier medio embarrada para caerle, por ejemplo la vez que se cayó de la bicicleta los diseñadores hicieron varios memes aprovechando el accidente”, dijo la fuente al portal informativo.

La parte blanca de la estrategia era para defender a Zuluaga y apoyar sus propuestas. “Desde más de 300 cuentas falsas hacíamos eco de las virtudes de nuestro candidato, las cuentas más activas en este sentido eran @comunidadOIZ @amigosOIZ @caravanaOIZ”.

Aparte, dice Antonio, “teníamos una fan page que se llamada Amigos de Óscar Iván Zuluaga”, allí se publicaba contenido que hacía referencia a las propuestas del candidato, contra el proceso de paz y citando a encuentros con jóvenes que votarían por el candidato del Centro Democrático.

Saavedra admitió que desde la oficina de Sepúlveda se hizo “guerra sucia, se consumió marihuana, algunos cocaína y se tomaba del pelo con un par de muñecos inflables”, porque según él, “gran parte del tiempo se hablaba de sexo”.

Mientras desde la esquina del candidato presidente, Juan Manuel Santos, se acusaba a Zuluaga de haber contratado a un “hacker delincuente para estropear el proceso de paz y hacer una guerra sucia en su contra”, desde la del candidato uribista se decía que al momento de contratar a Sepúlveda “no habían manchas” sobre su trabajo.

Así mismo, Saavedra dijo que dentro de las funciones de su jefe estaba la de “atacar y desprestigiar” a los candidatos presidenciales que se disputaban con Zuluaga el cargo público más importante del país.

Saavedra aceptó al portal que, “Mateus era la mano derecha de Sepúlveda, si él no estaba ella era la jefe”. Este testimonio coincide con lo dicho a la Fiscalía, por el exjefe de seguridad informática de Sepúlveda, Rafael Revert, quien aseguró que “además de ser la amante de Sepúlveda, Mateús era la directora de la campaña de redes… la parte negra de Óscar Iván”.

Revert fue quien grabó el video que publicó la revista Semana, en el que se ve a Zuluaga conversando con Sepúlveda sobre ataques en redes sociales a otras campañas.

Funciones de los trabajadores de la oficina de Sepúlveda

Antonio además contó que en los encargados de poner en marcha la estrategia de promoción política de Sepúlveda eran “cinco mujeres y ocho hombres (incluyendo a Andrés Sepúlveda). El grupo de trabajo era conformado no solo por community managers, también lo conformaban el desarrollador web, un diseñador con copy, un encargado de la seguridad informática.”

Todos ellos, según Saavedra, ganaban en promedio 900 mil pesos, a excepción de Mateus, que recibía tres millones de pesos por su labor.

El trabajo del diseñador era fundamental, él “creaba las piezas gráficas con las que se atacaba a los otros candidatos, el candidato que recibía mayor número de ataques era Juan Manuel Santos pero cuando Peñalosa empezó a subir en las encuestas, empezó a recibir muchos ataques”, expresó Antonio.

Saavedra asegura que el ambiente laboral en la oficina “era muy cordial, muchos chistes y todos no la llevábamos bien. ”Sin embargo, asegura Saavedra, Andrés Sepúlveda y Katherine Mateus “siempre estaban muy acelerados porque estábamos a dos meses de elecciones, entonces los candidatos andaban por toda Colombia haciendo campaña, tenían que estar atentos para replicar cualquier error y lanzar el ataque”.

El joven agrega en su declaración al portalque al inicio se mantenía un ambiente machista en la oficina, “al principio la única mujer era Katherine y hablábamos mucho de sexo. Después ya llegaron otras muchas y tocaba respetar”.

En la oficina había dos muñecos inflables. Uno se llamaba Fer Jenks y el otro Meloscu. El primero tenía el rostro de una mujer pegado a la cara, el segundo era la cara de un caballo con el cuerpo de un hombre. Los dos juguetes servían para hacer chistes y controlar el estrés que a veces se sentía en la oficina.

Fiestas y excesos

“Sobre todo los lunes llegaban enguayabados, en las fiestas había de todo, incluso marihuana”, asegura Saavedra al portal. En todas las fiestas de Sepúlveda “el trago abundaba, incluso hablaban de rematar la noche con prostitutas”. 

En medio de este descontrol, Sepúlveda podía trabajar valiéndose de la tecnología ya que podía trabajar desde un “grupo en WhatsApp y otro en Skype por donde nos mandábamos piezas gráficas y orientaciones del contenido que tenían que tener los trinos de ataque y defensa”, aclaró Saavedra.

Allanamiento del CTI

“Ese día no estábamos todos en la oficina, faltaban dos personas, una se había retirado y la otra persona estaba enferma. El diseñador, que era uno de los primos de Andrés Sepúlveda, estaba afuera con él y el mejor amigo de Andrés. El resto estábamos en nuestras labores normales. Llega el CTI de forma violenta, nos pide que dejemos de hacer lo que estamos haciendo, que pongamos las manos en alto y nos hacen esperar en una salita y se llevan los equipos, los discos duros y dos computadores Mac” explicó Antonio en su relato a KienyKe.

“A nosotros nos dejan ir porque en nuestros computadores no encontraron nada comprometedor. Las únicas personas que quedaron fueron Katherine y Andrés”, informó el joven.

Actual situación de Antonio Saavedra*

El joven se encuentra al margen de un proceso judicial por parte de la Fiscalía.

Saavedra Confesó que la liberación del hacker lo puso inquieto y nervioso, pero el anuncio de su recaptura 24 horas después lo “dejó un poco más tranquilo, cuando lo dejaron libre me preocupé por mi seguridad”, expresó el joven, quien teme que Sepúlveda o su equipo de trabajo tomen represalias futuras contra él.

Sobre política, tema de fondo de toda esta historia, Saavedra recuerda que el día de la entrevista con el grupo de Sepúlveda enmascaró su tendencia ideológica para lograr el puesto. Tiende a la izquierda, de hecho, en la primera vuelta de las presidenciales votó por Clara López. Ahora sólo tiene claro que no votará por Zuluaga.
 

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