“En Colombia no hay seguridad jurídica”: Sigifredo López

El director de la Fundación Defensa de Inocentes asegura que “al fiscal general le ha faltado reforzar la Unidad de Falsos Testigos y actuar contra fiscales corruptos. Por su parte, el exsenador Dieb Maloof dice que solicitará a la CIDH que evalúe su caso.

Sigifredo López, director de la Fundación Defensa de Inocentes. El exsenador condenado por parapolítica Dieb Maloof. / Archivo
Uno de los dramas que vive la justicia colombiana es la existencia de falsos testigos en los procesos judiciales. La Fundación Defensa de Inocentes está preparando el Primer Encuentro Nacional de Víctimas de Falsos Testigos para el próximo 2 de junio, en Bogotá, en el que harán presencia más de 300 víctimas de estos casos. El Espectador habló con el director de la Fundación, el exdiputado Sigifredo López y con el protagonista del caso más reciente que está estudiando esta organización, el exsenador condenado por parapolítica Dieb Maloof. 
 
¿Cuál es el propósito de este encuentro de víctimas de falsos testigos en Colombia?
Sigifredo López (SL): Buscamos poner en evidencia la existencia de un problema que le está haciendo mucho daño a la justicia colombiana, ya que la deslegitima, pues son muchos los casos de personas inocentes afectadas por los falsos testigos. El fiscal general ha reconocido la existencia de este cartel de falsos testigos y lo ha denominado un verdadero cáncer para la justicia. Nuestra misión es hacer evidente  esos casos y que ningún otro colombiano sufra lo que yo sufrí, estar acusado y privado de la libertad por un delito que no cometí. 
 
¿Qué tan grave y frecuente es esta problemática? 
SL: Esto que sucede en Colombia es un indicio de que algo malo está pasando en la Fiscalía y de que está salida de control, que atropella y pisotea los derechos fundamentales de los ciudadanos. Y con el tema de los falsos testigos, todos estamos expuestos a quedar presos por culpa de cualquier falso testigo o por la actuación ilegal de un fiscal o investigador judicial. 
 
¿Han podido identificar a los responsables estos carteles de falsos testigos?
SL: Sí, los falsos testigos normalmente son personas desmovilizadas que a cambio de tener rebajas de pena, asilos o traslado de cárceles aceptan las propuestas de fiscales corruptos y delincuentes. Esas personas han cometido delitos graves, por lo que para ellos mentir es un delito menor y se llevan por delante la vida de cualquier ciudadano.
 
¿Decir que los desmovilizados son quienes forman parte del cartel de los falsos testigos no es estigmatizarlos?
SL: No se puede estigmatizar, pero el 90% de los falsos testigos son personas que han pertenecido a grupos paramilitares. Esto se debe a que a partir del año 2006, con la entrada en vigencia del sistema penal acusatorio, no se tuvo en cuenta que simultáneamente  en ese entonces estábamos en un proceso de desmovilización de 28.000 integrantes del paramilitarismo y otros 8.000 de la guerrilla. Muchos de ellos han sido utilizados por los fiscales para mentir y lograr beneficios.
 
¿Qué fiscales han sido investigados y condenados? 
SL: Este tema de los falsos testigos se puso sobre el tapete a raíz de mi caso, cuando el 18 de octubre de 2012 el fiscal general reconoció públicamente la existencia de estas fábricas de testigos. Cuando se reconoce esto, se está admitiendo que hay fabricantes, industriales y empresarios de testigos falsos. Hemos probado que quienes instrumentalizan a los testigos falsos son fiscales e investigadores judiciales pertenecientes a la propia Fiscalía y a la Dijín. El fiscal general de la nación ha hecho esfuerzos que hay que reconocer para  luchar contra este problema, pero estos esfuerzos han sido insuficientes.
 
¿Cuál es la responsabilidad del fiscal general  en cuanto a los falsos testigos?
Creo que al fiscal general le ha faltado reforzar la Unidad de Falsos Testigos para obtener mejores resultados y le ha faltado actuar contra fiscales corruptos e investigadores judiciales que, según testigos, han confesado que los manipularon. Solamente cuando salgan de allí 20 o 30 fiscales e investigadores judiciales acusados de manipular testigos, la gente va a recobrar la credibilidad en la Fiscalía. El problema es tan grave, que actualmente nadie se siente seguro, no hay seguridad jurídica en Colombia.
 
En su Fundación han trabajado casos de gente muy cuestionada en el país, por ejemplo el “Turco” Hilsaca. ¿Por qué?
SL: Nosotros defendemos personas sin importar su posición económica, ideológica, raza, religión, o a quienes han sido acusados de tener vínculos con la derecha o con la izquierda, con paramilitares o con la guerrilla. Pero hay un denominador común, y es que todo el mundo en Colombia es cuestionado a la hora de ser sindicado, porque la Fiscalía lo primero que hace es arrojar la tonelada de basura sobre el buen nombre de los ciudadanos.
 
¿La Fiscalía no debería comunicar sus capturas y procesos?
La Fiscalía tiene un método que es perverso, porque primero hace una captura espectacular, luego inventa un novelón como lo hicieron en mi caso y lo presentan como el peor delincuente de la historia, y después, una vez dañado el nombre, pues nadie cree en ellos ni en su inocencia. Por eso nosotros defendemos a personas cuestionadas, porque todas las víctimas de falsos testigos son acusadas de los peores delitos. Los falsos testigos escogen siempre a quienes tengan un poder en la política, buen nombre y representación en la empresa privada.
 
Entiendo esa motivación por parte de los testigos, pero, ¿por qué sería una motivación para los fiscales? 
Ellos siempre están pensando que ganar un caso con una persona de estas, ganarán mayor prestigio o una mejor calificación como fiscal.
 
Algunos de los casos que ustedes estudian en su Fundación son de personas que han sido condenadas, por ejemplo Dieb Maloof  quien dice que hay falsos testigos en su caso…
SL: Él cometió un error y es que en Colombia los que confiesen un concierto para delinquir, bajo presión de la Fiscalía, dejan una puerta abierta para el infierno, porque el ente acusador puede seguir constriñendo cuando quiera. La testigo estrella de la Fiscalía es alias la Flaca, que habla de una reunión de Dieb Maloof  con unos paramilitares en el restaurante La Cueva, en Barranquilla, cuando este negocio permaneció cerrado 18 años. La acusación de todo y por todo es traída de los cabellos y el fiscal del caso, lo mantiene preso y considera que es un peligro para la sociedad, lo cual es muy lamentable. 
 
¿Qué opina del proyecto de ley propuesto por la Fiscalía para que una persona después de ser condenada pueda recibir beneficios por colaborar con la justicia?
SL: El tema es coyuntural y no una política criminal. No soy uribista ni me interesa serlo, me interesa es defender los temas de testigos, pero no entiendo el caso de María del Pilar Hurtado, ¿porque antes no? Al igual que el caso de Ernesto Báez, que aparece después de 18 años a acordarse de una reunión, ¿por qué no lo había dicho antes? Es muy lamentable que la policía criminal y las decisiones de reforma a la justicia actúen de forma coyuntural sólo porque ciertos casos se presentaron y no por todos los ciudadanos.
 
El caso más reciente que ha venido estudiando la Fundación de Sigifredo López es el del exsenador condenado por parapolítica Dieb Maloof. El Espectador habló con él para conocer su caso. ¿Cuáles son las denuncias que usted ha presentado en torno a la existencia de falsos testigos en su caso? 
Dieb Maloof (DM): Hace cinco años manifesté que tenemos un proceso lleno de testimonios falsos, de desmovilizados que les han dado beneficios con tal de que hablaran en contra mía. Y la presencia y el acompañamiento de Humberto Torres, que ha hecho de este proceso su caballito de batalla para ser un vocero válido de víctimas dentro de un proceso de paz con las Farc.
 
¿Usted entiende que a una persona que ha sido condenada por parapolítica es difícil creerle? 
DM: Eso fue cosa juzgada y no por ello tengo por qué seguir pagando por falsos testigos, que no solamente me han acusado a mí, sino a mucha gente que ha sufrido el flagelo de las cárceles en Colombia y que han sido el objetivo de supuestos defensores de derechos humanos. 
 
¿Qué interés podría tener José Humberto Torres y defensores de derechos humanos en buscar falsos testigos en su contra?
DM: Los carteles de falsos testigos generan beneficios económicos entregados por ONG internacionales para desvirtuar procesos. Colombia queda muy mal parada porque ha recibido muchísimos recursos de ONG de izquierda, las cuales consideran que se están violando derechos humanos. Él se está disfrazando como vocero válido de esas ONG, diciendo a nivel internacional que está en búsqueda de verdaderos culpables.
 
¿Qué pruebas tiene para decir eso?
DM: La testigo estrella que tiene en mi caso le habían levantado cuatro órdenes de captura. Él mismo fue a la oficina de protección de testigos y la llevó al búnker de la Fiscalía, él la ingresa y la saca en condiciones irregulares. Creo que todo lo que pasó conmigo fue conspirado porque yo me enteraba por la cuenta de Twitter de José Humberto que yo iba a ser llamado a indagatoria. Él mismo ya tenía la orden de captura en sus redes sociales. He denunciado la violación del debido proceso ante la Fiscalía.
 
¿Qué respuesta dio la Fiscalía? 
DM: He presentado más de siete denuncias y hasta el momento no ha habido ningún resultado en beneficio de nosotros. 
 
¿En qué está actualmente su proceso? 
DM: Un juez penal de Barranquilla tomó la decisión de dejar sin piso las pruebas que habría entregado el fiscal 12 de derechos humanos y revocó la medida de aseguramiento. Adicionalmente, la Procuraduría General de la Nación tomó la decisión manifiesta que debe precluirse cualquier tipo de incriminación hacia mi persona, porque no encuentran mérito de que se me acuse para llamarme a juicio. Por eso hoy estamos pidiendo que se cambie el fiscal de mi investigación. 
 
¿Por qué?
DM: Porque ha sido un prevaricador de primer orden y que conectando con el señor José Humberto Torres, me han llevado a instancias tan difíciles. Quiero que se haga la investigación de las pruebas en donde todas han sido sacadas a la luz pública como pruebas falsas, pero que no han querido tenerlas en cuenta.
 
Si hay una decisión adversa en su caso, ¿qué piensa hacer?
DM: Yo nunca he pensado irme del país, soy un hombre de bien, soy médico, siempre he creído que salvar vidas es mi único propósito. Yo acataré cualquier decisión que se tome por parte de la Fiscalía, si me van a acusar o me va a precluir. Yo espero que como está definido por ley, y por lo que está demostrado por parte de la Procuraduría General de la Nación, sólo queda precluir. Pero en caso contrario, continuaremos con nuestra defensa como corresponde y, por supuesto, generar a nivel internacional medidas cautelares porque creemos que salir del país no vale la pena ni para mí ni para mi familia. 
 
¿Usted piensa acudir a una instancia internacional?
Sí, incluso la próxima semana vamos a generar nuestro escrito a la CIDH, vamos a intentar que nuestro caso también sea evaluado. Quiero dejar mi nombre limpio porque lo han intentado dañar, como lo ha hecho el señor Torres. Incluso, se ha metido con mi hija de 13 años, le ha hecho matoneo virtual y eso lo vamos a mirar en estrados judiciales. Mire, desde el punto de vista médico, creo que él tiene una psicosis obsesivo-compulsivo y pareciera que tuviera algo en mi contra.