Colombia ya cuenta con un magistrado invidente

Luis Wilson Laureano Báez, de 42 años de edad, perdió su visión hace 17 años. Lo que no impidió que cumpliera su sueño de ser magistrado. Aunque dice que quiere llegar a una alta corte.

Luis Wilson Laureano Báez Salcedo, primer magistrado invidente en Colombia.Consejo Superior de la Judicatura

Ante el magistrado Nestor Osuna, presidente de la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, se posesionó hoy el primer magistrado invidente en la historia de Colombia. Se trata de Luis Wilson Laureano Báez Salcedo, de 42 años de edad, quien tras un arduo concurso fue elegido nuevo magistrado de la Sala Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura del Magdalena en reemplazo de la exmagistrada Ruth Patricia Bonilla. Báez Salcedo perdió la vista hace 17 años por cuenta de un procedimiento ocular con el que pretendía curarse de una miopía y terminó perdiendo la vista.

"Yo veía normal, sin embargo se me realizó un procedimiento equivocado, un procedimiento negligente, totalmente descabellado. Y ahí vinieron mis problemas hasta que perdí la visión, incluso yo demandé al médico que me operó. Tuve fallos en primera y segunda instancia, incluso la Corte Suprema de Justicia dijo y reconoció que mi ceguera era consecuencia directa de la cirugía que me practicaron, eso fue hace 16 años", le dijo Báez a los medios de comunicación.

En ese momento Báez cursaba noveno semestre de Derecho en la Universidad Nacional pero el sucedo no impidió que Báez se graduara y siguiera tras sus sueños de convertirse en magistrado. Primero ingresó a la Contraloría, donde empezó como profesional Grado 1 hasta llegar a ser director de Estudios Sectoriales, Sector Defensa y Justicia.

En 2008, estando todavía en la Contraloría, se presentó a su primer concurso para magistrado, estuvo muy cerca de quedar. De hecho, obtuvo uno de los mejores resultados; no obstante, no pudo cumplir con la experiencia requerida y entonces, antes que dejar morir sus sueños, se puso a estudiar. Hizo cinco especializaciones: dos en Derecho Constitucional y el resto en Procesal, Administrativo y Laboral. Y entonces solo fue esperar una vacante. Hasta que por fin se dio.

"Quiero demostrarle a las personas que más allá de las limitaciones o cualquier situación adversa es posible salir adelante, pero sobre todo administrar justifica como se debe hacer. Quiero que las personas que tenemos limitaciones rompamos paradigmas, nos aceptemos, que haya más inclusión y aceptemos más las diferencias", agregó Báez.

E indicó que "hoy en día la tecnología ha avanzado mucho y en el campo de la visión no es la excepción. Yo tengo un lector de pantalla que es un programa que se llama lector de pantalla Jaws para Windows ese lector, pues me lee todo lo que hay en la pantalla del computador y los expedientes los escaneo y luego los leo con ese programa. Yo mismo hago mis cosas yo mismo redacto mis escritos, no leo ni escribo braille, hoy en día no es tan funcional el braille".

Báez no niega su deseo de llegar a una alta Corte. Actualmente hay otro invidente en la carrera para un cupo en la terna de la que se elegirá al próximo magistrado de la Corte Constitucional. Se trata del abogado y columnista Carlos Parra Dussan, quien, al igual que Báez, quiere hacer historia rompiendo estereotipos. Sobre todo en la justicia, que, se dice, es ciega pero hasta ahorita cuenta con un primer magistrado invidente.