Combate entre Ejército y Farc en Tarazá deja un guerrillero muerto

Los enfrentamientos se llevan a cabo desde la madrugada de este sábado.

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En el municipio de Taráza, en el Bajo Cauca Antioqueño, en inmediaciones de la troncal Caribe, en donde hace dos días guerrilleros de las Farc dinamitaron la vía, el Ejército y milicianos de esa guerrilla se enfrentan desde la madrugada de este sábado.

El general Leonardo Pinto Morales, comandante de la Séptima División del Ejército, explicó en diálogo con Caracol Radio que los combates se sostienen entre tropas de la IV Brigada y el Frente 36.

“El Ejército garantizó la transitabilidad con seguridad en la vía que va de Medellín a la Costa, haciendo unas caravanas durante toda la noche y esta mañana contra esos terroristas, que dañaron la vía, tenemos combates contra el Frente 36 de las Farc, a esta hora se están terminado de desarrollar las acciones y tenemos un terrorista del frente 36 de las Farc muerto con su fusil, con su dotación, producto de este combate”, dijo el General Pinto Morales a esa emisora radial.

La vía que fue dinamitada en días pasados por las Farc, en el sector ‘el quince’, está siendo reparada por funcionarios del Invías. El paso de vehículos está siendo controlado por uniformados del Ejército.

Este viernes durante una fuerte ofensiva del Ejército contra las Farc en el Huila y gracias a labores de inteligencia y la información suministrada por la población civil, se ocupó el área base del frente 17 Angelino Godoy de las Farc, zona desde donde se planeaban acciones terroristas, reclutamiento de menores e intimidación hacia la población civil.

La acción militar se concentró en la vereda La Libertad del municipio de Baraya en el norte del Huila; allí, la organización ilegal había acondicionado tres zonas campamentarias con trincheras, zanjas de arrastre, camas, caminos en maderas, con una capacidad para albergar a más de 30 terroristas de las Farc que hacía las veces de centro de acopio para las extorsiones de los frentes 17 y 25.

En el lugar no sólo se planeaban acciones intimidatorias para presionar el pago de las cuotas extorsivas, sino que además se fabricaban artefactos explosivos de pequeño, medio y alto poder destructivo y se trabajaba en el acondicionamiento de dos carros bomba para atacar los activos productivos del departamento y realizar embocadas mecánicas a la reacción de las tropas sobre las vías de acceso.

Durante la operación ofensiva se registraron fuertes combates que obligaron a las Farc a emprender la huida. Es así como una vez cesaron los enfrentamientos, las tropas incautaron dos fusiles, un Truflay M -79, siete proveedores y 530 cartuchos de diferentes calibres, cuatro granadas de 60 milímetros, tres barras de pentolita, 50 minas antipersonal, un medio de lanzamiento, cinco cilindros de 40 libras listos para ser acondicionados con explosivos, una tonelada de víveres, una USB y documentos de interés para la inteligencia militar.


 

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