Condenado a cuatro años y medio de prisión conductor borracho

Los familiares de la mujer que falleció en el accidente consideraron la pena como “irrisoria”

La juez segunda de conocimiento de Bogotá condenó a 54 meses de prisión al corredor de bolsa, Juan Carlos Alirio Chávez quien el pasado 30 de enero mató a una joven de 18 años cuando conducía a gran velocidad su vehículo bajo los efectos del alcohol.

Chávez fue sentenciado por el delito de homicidio culposo con lesiones personales por su responsabilidad en la muerte de la joven de 18 años, Silvia Melissa Soto Fandiño ocurrido en la carrera séptima con 49 en la capital de la República.

En la decisión judicial se señala el hecho de que “según el dictamen médico tomado al conductor se pudo comprobar que su nivel de alcohol en la sangre era de nivel 3, es decir muy alto”.

Según las pruebas recolectadas en el juicio, después del accidente en el que resultó gravemente herida Dayana Juliana Castelblanco de 27 años, el conductor abandonó el lugar, sin embargo fue alcanzado cuadras más adelante por un grupo de taxistas que le impidieron la huida.

La juez consideró que Chávez “incumplió las normas de tránsito y actuó de manera imprudente” pues pese a conocer de las consecuencias de sus actos al manejar bajo los efectos del alcohol lo hizo, “poniendo en riesgo la integridad de las otras personas”.

Sin embargo, y pese a estos argumentos la pena, que fue considerada “irrisoria” por parte de los familiares de la víctima, fue fijada por la juez basándose en el preacuerdo al que habían llegado el ahora condenado con la Fiscalía a cambio de una indemnización para las dos familias afectadas por su acción.

Igualmente la juez le concedió la casa por cárcel al considerar que no representa un peligro para la sociedad puesto que demostró arrepentiemiento y disposición de colaborar durante todo el proceso lo que permite inferir además que “cumplirá con la condena impuesta sin riesgo de que abandone la ciudad o el país”.

En la sentencia se le obliga a Chávez a pagar una multa de 300 salarios legales vigentes e inhabilidad para ejercer cargos públicos por el tiempo que dure su pena.

Al final de la audiencia, los familiares de los afectados señalaron que “la pena es absurda” y se cuestionaron por el hecho de que el conductor ebrio es una persona prestante. “¿Sería la misma condena si hubiera sido alguien pobre, esto no tiene sentido?”, manifestó una de las familiares de la joven muerta.