Condenan a 21 meses de prisión a 'Toreto'

Iván Darío Becerra protagonizó el robo de una volqueta en la localidad de Chapinero en enero del presente año.

Noticias Caracol

En la mañana del pasado 20 de enero, aprovechando un descuido del conductor, Iván Darío Becerra se subió a una volqueta que estaba parqueada en cercanías a la calle 37 con Caracas. Como si fuera una película el habitante de la calle prendió el pesado vehículo y acelerador a fondo inició una carrera ante la mirada atónita de los vecinos de la localidad de Chapinero.

Becerra condujo a 80 kilómetros por hora durante casi 20 cuadras. Esquivó carros, se pasó semáforos en rojo y pese a la carga que tenía la volqueta impidió que se volcara en repetidas oportunidades. Más de 20 patrullas de la Policía fueron necesarias para detener al improvisado conductor que sorprendió a los uniformados por su pericia al volante.

Tras la cinematográfica persecución el hombre de 29 años fue detenido. En su momento aseguró que se dejó llevar por la situación. “Yo la vi ahí tan chévere, y me le subí por el estribo de la parte izquierda y dije ‘tan linda, venga yo me la llevo’”. Inmediatamente fue trasladado al complejo judicial de Paloquemao para la imputación de cargos de hurto agravado.

Tras declararse inocente el juez del caso lo cobijó con medida de aseguramiento en centro carcelario. Sin embargo, debido a sus antecedentes de abuso de consumo de drogas se le ordenó un tratamiento y el traslado al pabellón psiquiátrico de la cárcel La Modelo de Bogotá. (Ver 'Toreto' se robó una volqueta y ahora es famoso en redes sociales)

Después de nueve meses, el habitante de la calle que fue apodado ‘Toreto’, en referencia al protagonista de la película Rápidos y Furiosos, firmó un preacuerdo con la Fiscalía en el cual se le cambió la tipicidad del delito a tentativa. Tras pedirle excusas al conductor de la volqueta y a la sociedad en general por ponerlos en riesgo una juez de conocimiento lo condenó a 21 meses de prisión.

En la audiencia se manifestó que no existen méritos para que continúe en el pabellón psiquiátrico. “Se concluyó que no es una persona que presente síntomas de una enfermedad mental que le haga ser merecedor de continuar privado de su libertad en un pabellón psiquiátrico, pero si debe continuar con los controles para evitar que se reactive su consumo de drogas”.
 

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