Condenan a 50 años de prisión a seis militares por falsos positivos en Popayán

Tres habitantes de la calle fueron asesinados y presentados como guerrilleros abatidos en combate.

La Sala Penal del Tribunal Superior de Popayán condenó a 50 años de prisión a seis militares por su responsabilidad en el asesinato de tres habitantes de la calle de Cali (Valle del Cauca) que posteriormente fueron presentados ante sus superiores como guerrilleros abatidos en combate.

Los hechos se presentaron el 25 de agosto de 2007 cuando los integrantes del Ejército reportaron resultados en la ejecución de la operación Soberanía en la vereda Clarete Alto, vía Totoró-Popayán, en la que participaron tropas del Pelotón Especial Batalla I, en el marco de la Estratégica Antílope II.

Los militares cargaron en un camión tres cuerpos que vestían prendas de uso militar y elementos materiales de guerra como un fusil Colt M.16 calibre 5.56; un revólver Ruger Americano Calibre 38 sin número de serie; y un revolver Smtih Wesson sin número de serie, además de vestirlos con camuflado e insignias de un grupo guerrillero.

Los cadáveres y los elementos de guerra fueron trasladados a las instalaciones del batallón José Hilario López, para que la Fiscalía realizara las diligencias del levantamiento y los informes forenses de dactiloscopia. En principio, no se les halló ningún documento de identidad de los supuestos subversivos.

Después de adelantar las inspecciones se pudo establecer la identidad precisa de estas personas:  Édgar Obando Mestizo, alias ‘El Rolo’; Carlos Alberto Satizabal Porras, alias ‘Porritas’, y Luis Carlos López Hurtado, alias ‘El Caballo’, conocidos recogedores de cartón para reciclaje en el barrio San Fernando, en el sur de Cali. La Fiscalía determinó que estas personas no tenían relación con grupos guerrilleros.

Para el Tribunal Superior de Popayán “los tres hombres fueron llevados con engaños hasta el lugar de los hechos, acomodándoles diversas armas que fueron llevadas por los imputados desde Popayán hasta el lugar de los sucesos, sin tener salvoconducto alguno, tales como una granada, tatucos de dinamita, 4 estopines eléctricos, cordón detonante, 100 metros de cable dúplex, un equipo artesanal de lona verde”.

“Las muertes fueron producto de una ejecución deliberada y mal intencionada por parte de los integrantes de este grupo militar, quienes tenían previo conocimiento de lo que iba a hacer”, precisó el fallo de segunda instancia que aumentó la pena establecida por un juez especializado. 

Los militares fueron sentenciados por los delitos de homicidio agravado en persona protegida, en concurso con fabricación, tráfico y porte de armas de armas y municiones de uso privativo de las Fuerzas Militares, y les impuso una multa de 7.000 salarios mínimos legales vigentes que deben pagar a los familiares de las víctimas.