Condenan a 55 años de prisión a ‘Kiko’ Gómez

El exgobernador de La Guajira fue sentenciado por ordenar el crimen de la exalcaldesa del municipio de Barrancas, Yandra Brito, su esposo y su escolta.

El juez octavo especializado de Bogotá condenó a 55 años de prisión al exgobernador de La Guajira, Juan Francisco Gómez Cerchar, por su responsabilidad en los hechos que rodearon el asesinato de la exalcaldesa del municipio de Barrancas, Yandra Brito, registrado el 28 de agosto de 2012. La exmandataria municipal fue ejecutado por la banda delincuencial de Marcos de Jesús Figueroa, conocido como ‘Marquitos’.

Gómez Cerchar habría dado órdenes precisas para acabar con la vida de la exmandataria debido a que consideraba que le había incumplido las promesas que le había hecho si llegaba a la Alcaldía municipal. Fueron públicos, según revelaron varios testigos, las discusiones que tuvo Brito con Gómez Cerchar, quien fue uno de sus principales aliados político en su candidatura. 

En el extenso fallo, el juez especializado aseguró que en el juicio se demostró la estrecha relación de amistad y protección que existía entre 'Kiko' Gómez y 'Marquitos' Figueroa en la región. "Existía una intensa relación entre los dos, llegando al punto que 'Marquitos' mataba cuando Gómez Cerchar se lo ordenaba", precisa uno de los apartes de la decisión.

En este sentido aseguró que pese a que la defensa del exmandatario departamental buscó restarle credibilidad a los testigos presentados por la Fiscalía General en el marco de la investigación y el proceso penal lo cierto es que las declaraciones fueron coherentes al advertir el poder que tenía 'Kiko' en la región, y de la protección que recibía de la organización criminal de 'Marquitos' Figueroa.

'Marquitos'- añadieron varios testigos- era el "sicario personal" de Gómez Cerchar y le daba seguridad con su grupo armado. Los dos infundían miedo en la región por lo que muy pocos eran capaces de denunciarlos ante las autoridades. Aquellos que se atevieron a hacerlo fueron amenazados y asesinados por la organización criminal. 

Las investigaciones en contra del dirigente político fueron rápidamente archivadas. Era tal el poder de Gómez que permeó todas las instituciones: "Se enteraba de cualquier investigación o denuncia que fuera interpuesta en su contra, pese aque eran reservadas. Era muy grande el miedo y poder corruptor del procesado", citó el juez del caso. 

El exgobernador también fue hallado responsable de haber ordenado los asesinatos de Henry Ustáriz Guerra -esposo de Yandra Brito-  y el escolta Wilfrido Fonseca Peñaranda quienes fueron ultimados por hombres de la banda criminal de 'Marquitos' el 2 de abril de 2008 en la vía que comunica al municipio de Fonseca con Barrancas.

El exmandatario departamental, quien se encuentra en la cárcel La Picota desde octubre de 2013, fue sentenciado por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, concierto para delinquir, y porte ilegal de armas. La defensa de ‘Kiko’ Gómez presentó recurso de apelación ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá. 

En los próximos días se conocerá el fallo en el proceso que se le adelanta a Gómez Cerchar por el asesinato del concejal de Barrancas, Luis López Peralta y otras dos personas.

Incumplimientos burocráticos

En 2008, ‘Marquitos’ estuvo durante nueve días en la casa de Gómez Cerchar en el municipio de Barrancas planeando el crimen de Henry Ustáriz. El dirigente político había dado la orden de asesinarlo por lo que consideraba un incumpliendo “económico y burocrático” de Yandra Brito cuando fue elegida como la alcaldesa municipal. Era conocido en toda la región que las órdenes que daba Gómez eran ejecutadas de inmediato por esa banda criminal, que tenía nexos con las AUC.

Era “el terror de La Guajira”. Los testimonios recolectados permiten inferir que era evidente el malestar que tenía Gómez con Brito por incumplir lo pactado durante la campaña política. En diferentes escenarios ‘Kiko’ aseguraba que gracias a su patrocinio y ayuda Yandra Brito ganó las elecciones. Pero después de ser elegida “no cumplió las exigencias económicas y burocráticas”.

Actitud de la que responsabilizaba a Gómez Cerchar. Esta situación quedó reflejada en un evento en el municipio cuando se le reclamó a Ustáriz por la presión que estaba ejerciendo sobre su esposa para que no cumpliera lo prometido. En ese momento Henry Ustáriz sabía que su suerte estaba echada, por lo que le manifestó a Yandra que si algo le ocurría el único responsable sería ‘Kiko’ Gómez.

El 2 de abril de 2008 el vehículo en el que se movilizaba Ustáriz fue interceptado por hombres fuertemente armados que sin mediar palabra dispararon en repetidas oportunidades. Ustáriz falleció inmediatamente junto a su conductor, Wilfrido Fonseca Peñadanda, mientras que Luis Mariano Vega –quien hacía parte de su esquema de protección- logró huir pese a la gravedad de las heridas. El vehículo fue incinerado.

Días después en una vivienda vecina, Yandra Brito se reunió con el conductor de confianza de ‘Kiko’ Gómez, conocido el sobrenombre de ‘Quique’. Fue él quien le relató la forma en cómo se planeó el crimen de su esposo, el papel de ‘Marquitos’ y el hecho que los fusiles AK 47 que fueron utilizados en el crimen se encontraban en la casa de Gómez Cerchar. Yandra, inmediatamente denunció a ‘Kiko’ Gómez ante la fiscalía seccional de Riohacha. ´

En una parranda del municipio, Gómez –según relataron los testigos- mando a llamar a uno de los hermanos de Henry Ustáriz. Bajo los efectos del alcohol le reconoció que él había mandado a asesinar a su hermano, diciendo que si era necesario lo volvería a hacer para evitar un “baño de sangre” en el departamento. Sin embargo, por el miedo que le generaba ‘Kiko’ prefirió no contarle a nadie sobre lo sucedido.

El miedo

Debido a su poder, Gómez Cerchar se enteró de la denuncia que había presentado Yandra Brito en su contra. Hecho que lo motivó a buscarla y recriminarla. Sabía que cualquier acción que había hecho en el departamento había quedado en la impunidad, puesto que los testigos preferían guardar silencio y mirar hacia otro lado para no denunciarlo de manera pública.

Yandra le manifestó a sus familiares que temía por su vida e integridad personal, hecho por el cual tomó la decisión de mudarse a Valledupar junto a su hija. Sin embargo, hasta allá llegaron las amenazas de la banda de ‘Marquitos’. A sus familiares y amigos cercanos la exalcaldesa les narró en varias oportunidades lo que estaba sucediendo, advirtiendo que si algo les pasaba era culpa de ‘Kiko’ Gómez.

Mientras tanto en Barrancas, el dirigente político les aseguraba a sus copartidarios que su única enemistad era con Yandra Brito. Pocos fueron los que se atrevieron a testificar en contra del exgobernador, quien decía que si la exmandataria “intentaba” vengar la muerte de su esposo la iban a asesinar. Los enfrentamientos personales entre los dos en la plaza pública permitía inferir que esas palabras no eran en vano.

Cuando se movilizaba en su vehículo personal Brito fue interceptada por dos motocicletas. Los sicarios le dispararon en repetidas oportunidades, según el dictamen de Medicina Legal la exmandataria recibió seis tiros que acabaron con su vida. En la acción resultó Danjer Luis Teherán quien cumplía labores de protección y seguridad.

Después de la muerte, los familiares de Brito tuvieron que seguir recibiendo las amenazas de ‘Marquitos’. Sabían que si querían indagar y buscar la verdad iba a correr la misma suerte que Henry y Yandra. ‘Kiko’ Gómez –narran los testigos- buscó a una de las hermanas de la exalcaldesa para hacerle una serie de reproches y advertencias, situación que la llenó del medio.

Para el juez es evidente que en esta investigación se registraron presiones y amenazas. Algunos testigos se vieron obligados a retractarse de sus acusaciones contra el exgobernador por miedo, otros lo hicieron tras recibir ofertas económicas y la promesa de una tranquilidad.

Citó el juez del caso que el hermano del escolta Wilfrido Fonseca Peñaranda, quien recibió 15 millones de pesos por parte de ‘Kiko’ para que no contará nada a las autoridades. Este dinero fue utilizado para comprar una camioneta para transportar a menores de edad en el municipio. Estos actos está registrados en las pruebas documentales.

“Compra el silencio de los hermanos de Fonseca para que no declararan. Gómez Cerchar siempre buscó que no lo vincularan”, precisó el funcionario judicial. En este sentido aseguró que la estrategia de la defensa estuvo dirigida a restarle credibilidad a los testigos bajo el argumento que habrían recibido presiones de la Fiscalía y dinero del ente investigador

Pese a que algunos se retractaron, lo que mantuvieron su versión tienen total credibilidad y veracidad para el juzgado. El miedo llevó a otros a testificar, sabían de la suerte que corrieron aquellos que denunciaron los vínculos de ‘Kiko’ con las AUC y las bandas criminales que delinquían en el departamento de La Guajira.