Condenan a ocho años de prisión a dos militares por tratos inhumanos a sus subalternos

Los soldados regulares fueron golpeados con ramas en sus piernas y glúteos. Además eran obligados a comer frijoles crudos y tomar agua salada como castigo por consumir unos víveres sin autorización.


La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia condenó a ocho años de prisión a dos suboficiales del Ejército Nacional por su participación y conocimiento en hechos inhumanos y degradantes ejecutados en contra de soldados regulares adscritos a una unidad castrense en Ibagué (Tolima).

En el expediente hay registros de las acciones cometidas en contra de los uniformados como castigo por haber consumido víveres y una porción de carne sin permiso. En los hechos registrados el 18 de octubre de 2004 los soldados fueron azotados en las piernas y glúteos.

Además fueron sumergidos en un balde de agua. Para la Sala los suboficiales incurrieron en una conducta punible, puesto que actuaron desconociendo los correctivos autorizados en el régimen disciplinario de las Fuerzas Militares, infligieron a los soldados regulares dolores y sufrimientos físicos por lo que recibieron una incapacidad de 15 días.

Sus rostros además fueron untados con boñiga, “para luego hacerlos beber agua salada, comer frijoles crudos, tomar café amargo y sumergirse en un tanque de agua, no son tratos inhumanos o degradantes simplemente,  ni acciones correctivas propias de la disciplina militar (…), sino actos de tortura”, precisa uno de los apartes de la decisión.

Para la Corte Suprema el delito de tortura por el que fueron sentenciados en ningún caso puede considerarse relacionado con el servicio. En el debate jurídico se negó la pretensión de la defensa de los dos procesados para que fuera declarada la prescripción del caso.