Las confesiones de alias 'Rasguño'

Lea aquí la declaración que dio el capo Hernando Gómez Bustamante alias 'Rasguño', desde Estados Unidos, a la Comisión de Acusación.

“Rasguño” no sólo dio su versión sobre el magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado, sino que también salpicó a oficiales de la Policía y el Ejército, funcionarios del DAS y políticos que trabajaron de la mano, según él,  para el cartel del Norte del Valle.

Dos oficiales de la Policía en la confesión de 'Rasguño'

“Conocí a Ignacio Londoño Zabala desde joven, era amigo de su familia. Siempre estuvo vinculado con el cartel del norte del Valle. Hoy sigue manejando  corrupción y es asesor de los Comba”. Con estas palabras, desde Estados Unidos  donde se encuentra preso, el capo Hernando Gómez Bustamante, alias “Rasguño”  empezó su testimonio ante varios integrantes de la Comisión de Acusación de la  Cámara de Representantes el pasado 14 de junio. Y lo hizo para arremeter de nuevo contra un político  del Valle, hijo de políticos, que se preciaba de ser amigo del expresidente  Ernesto Samper.

 
“Rasguño” agregó que Ignacio Londoño siempre estuvo vinculado a Samper y a  Horacio Serpa e incluso hizo campaña política con este último en Cartago. “Hasta  compartieron tarima”, insistió el capo. Ignacio Londoño era un relacionista de  la organización ante los políticos y la Fiscalía, con lo que él más sabía hacer: corrupción. “Prestaba servicios para Iván Urdinola, Orlando Henao, Arcángel  Henao, Efraín Hernández, los hermanos Rodríguez Orejuela. Le hizo favores a  Carlos Castaño, a Danilo González, a Diego León Montoya, a todos los que tenían que ver con nosotros”.

Luego precisó en qué casos se necesitaba: “para manejar procesos en la Fiscalía, en la Dijín, en el CTI. Él tenía buenos contactos en el DAS, ayudaba a sacar  pasaportes y papeles en la Registraduría”. Según “Rasguño”, fue Ignacio Londoño  quien convenció a los capos del cartel del norte del Valle que algo debía hacerse con Álvaro Gómez Hurtado. La razón: le estaba dando muy duro al entonces  presidente Samper y supuestamente preparaba un golpe de Estado que  posteriormente llevaría a la extradición de los narcotraficantes. Por eso fue  asesinado.
 
¿Quién lo hizo? En su declaración ante la Comisión de Acusación, “Rasguño” no  titubeó para decirlo: el coronel de la Policía Danilo González, “que pertenecía  al cartel del norte del Valle, y no sólo recogía información, también traficaba  droga y sicariaba mucho”. “Rasguño” agregó que lo conoció desde que era  subteniente y que le prestaba protección a él y al capo Orlando Henao cuando  ambos tenían un laboratorio de droga por Palmira. Cuando murió asesinado Orlando  Henao, se pasó a trabajar con Wilber Varela. “Siempre trabajó para nosotros”,  recalcó varias veces.

 
Los comentarios sobre el coronel Danilo González  lo llevaron a relacionar a  otro oficial de la Policía: Germán Osorio. “Él manejaba traslados de policías,  Hacía muchos cuadres para hacer cambios. Para el Valle lo que se necesitara. En  la Policía de carreteras también. Danilo hablaba mucho de él. Pedía dinero para  ir con él”. Este oficial, que según “Rasguño”  tenía sueldo de la organización,  fue el edecán del entonces presidente Ernesto Samper y fue relacionado por  “Rasguño” en su testimonio sobre la forma en que se produjo el magnicidio de  Álvaro Gómez Hurtado en noviembre de 1995.
      
 
 
El crimen de Gómez Hurtado según Rasguño

 
Las primeras evidencias sobre la responsabilidad del crimen de Álvaro Gómez  Hurtado las obtuvo “Rasguño” en una finca en Tierralta (Córdoba), cuando fue  testigo de una discusión entre Carlos Castaño y Orlando Henao por este  magnicidio. Henao aceptó que lo hizo porque fue un favor solicitado por Ignacio  Londoño porque supuestamente Gómez estaba orquestando un golpe de Estado con los  ricos de Bogotá y los militares y si subía a la Presidencia el país se volvía una finca de Estados Unidos y todos iban a terminar extraditados al país del norte.
 
El propio Orlando Henao admitió que esa vuelta la realizó el coronel Danilo  González y el oficial se lo confesó abiertamente a “Rasguño” en una finca  llamada “La 53” por el área de Puerto Escondido. El capo, hoy preso en Estados  Unidos, aseguró que muchos dieron dinero para la campaña de Samper, entre ellos  Guillo Ángel y Gabriel Puerta Parra. Pero que Gómez Hurtado empezó a convertirse  en un problema. Pero que ni él ni Carlos Castaño participaron en el crimen. Lo  hicieron Danilo González, Orlando Henao, Ignacio Londoño y Efraín Hernández,  alias Don Efra.

En este momento del testimonio, “Rasguño” volvió a detallar las andanzas de  Danilo González  y agregó que hizo parte del Bloque de Búsqueda y siempre  trabajaba con las mismas personas. Por ejemplo, con un sargento de Buenaventura  que en 1996 salió en una fotografía cargando al hermano del expresidente César  Gaviria después de ser liberado de un largo secuestro. Según “Rasguño”, ellos le decían “Langarejo” y que lehan dicho que ahorrase parte de la estructura de la banda criminal de “Los urabeños”. Con sus hombres, el coronel Danilo González asesinó a Gómez Hurtado y contribuyó a desviar la investigación.
 
“Rasguño” indicó que el mensaje de Ignacio Londoño era contener a Álvaro Gómez por las vías legales pero fue imposible porque Orlando Henao, quien era el que mandaba, tomó la determinación de asesinarlo. En una ocasión, relató el capo, Carlos Castaño le reclamó a Ignacio Londoño por algo que había hecho en la Fiscalía y de paso le recordó lo de Gómez Hurtado, reclamándole porque tratándose de un abogado con familia bien, se había puesto a proteger a Samper y a Serpa. Esta conversación tuvo lugar en la misma finca de la 53.

Según “Raguño”, Ignacio Londoño Zabala acudía mucho donde Carlos Castaño y donde Diego Murillo Bejarano, y lo hacía en compañía de Carlos Alonso Lucio. El narcotraficante hoy detenido en Estados Unidos insistió en que “Don Berna” debe saber perfectamente de estos hechos porque él se enteraba de todo lo que pasaba en la delincuencia colombiana. De todos modos, recalcó “Rasguño”, Ignacio Londoño o “Nacho”  fue el personaje que dirigió los hilos de la organización para lograr que miembros de la clase política trabajaran para su causa.
 
 
Las vueltas de alias “Nacho”
 
 
En su testimonio ante varios integrantes de la Comisión de Acusación de la Cámara, el narcotraficante Hernando Gómez Bustamante, alias “Nacho”, concentró su testimonio en describir el papel que cumplió en el cartel del norte del Valle el político Ignacio Londoño Zabala. Por ejemplo, la forma como logró que varios capos le dieran dinero para colaborar a la campaña presidencial de Ernesto Samper en 1994. La base para solicitar esa ayuda económica fue una especie de blindaje ante los reclamos de Estados Unidos para que se restableciera la extradición de nacionales.

 
“Rasguño” relató que por conducto de Ignacio Londoño y del político y abogado Jairo Chavarriaga, llegaban las informaciones sobre las listas de extraditables. Y había que pagarles por esa vuelta. El capo añadió que después se dieron cuenta que esas listas las sacaban con fotocopias en la Fiscalía pero pagaban hasta 300 millones por esa información. Sobre la promesa de que con Samper no iba a existir extradición, Ignacio Londoño convenció a los narcotraficantes de ayudar. En su declaración agregó que después reempezó a hablar de extradición sin retroactividad. Finalmente llevó la razón para que asesinaran a Gómez Hurtado.

 
El extraditado capo Gómez Bustamante no dudó en reconocer a Ignacio Londoño Zabala como el consejero de la mafia y señaló directamente al coronel Danilo González y a los capos Efraín Hernández y Orlando Henao, ambos asesinados meses después, como los que participaron directamente en el asesinato de Álvaro Gómez Hurtado. “Rasguño” lo describió en simples términos: “El doctor Samper pudo terminar su mandato y se quitó un enemigo muy grande que tenía para poder seguir adelante. (…) ” No encontraron a nadie que le hablara al oído a Gómez para que dejara tranquilo a Samper”. Lo asesinaron y el que más se enojó fue Carlos Castaño.

 
Ignacio Londoño Zabala, según “Rasguño”, fue el personaje que introdujo en Bogotá a Víctor Patiño Fómeque y se lo presentó a Horacio Serpa. Después, bajo el nombre de  Julio Gómez, el recién llegado se coló en una comida de la campaña Samper Presidente. El capo asegura que hoy alias “Nacho” anda en Cartago en carros blindados y que tiene el respaldo de los combas, la banda criminal más poderosa del occidente del país. Por eso define su testimonio a la justicia como un suicidio que está haciendo. De todos modos sostiene que en varias vueltas que hizo de droga le pidió a un tal Sabogal que anotara a Ignacio con una cantidad de kilos.

 
El DAS, un juez y don Berna.

 
De todo habló un poco Rasguño ante los integrantes de la Comisión de Acusación que lo entrevistaron hace algunos días. El DAS no podía faltar y el capo se despachó con una perla. A la pregunta de si tuvo contacto con algún directivo del DAS contestó: “Con el doctor Noguera”. Y que pidieron cincuenta millones para él y que esa vuelta se hizo con un doctor de apellido Carmona de Cartago y un señor Fidencio Mena que eran los contactos del DAS. Rasguño agregó que también les colaboraban Rito Alejo del Río y Pedro Juan Moreno. Sobre este último detalló que se reunió con él dos veces porque buscaba información sobre el general Leonardo Gallego para llevarle una prueba al presidente Uribe para que lo destituyera.

El capo del norte del Valle referenció también al excapitán Gerardo Candamil, y dijo sobre él que lo conoció también como juez y que por devolverle unos predios lo dieron de baja en el Ejército. Después se volvió su guardaespaldas, también le ayudó como abogado. Se lo llevó un ex oficial del Ejército llamado Guillermo Tarazona, que protagonizó en los medios de comunicación presentándose como el jefe de las autodefensas del Magdalena Medio. “Rasguño cayó preso en abril de 2004 en Cuba, y después de ser deportado a Colombia fue extraditado a Estados Unidos. Ese mismo año, recordó Rasguño, fue asesinado el coronel Danilo González. 
 
Sostiene que Víctor Patiño Fómeque sabe muchas cosas sobre el caso Gómez Hurtado y otras andanzas del cartel del norte del Valle, y que también don Berna conoce de eso e incluso en algunas charlas manifestó que no lo debieron haber hecho. Rasguño recordó que conoció a Don Berna desde que trabajaba manejando los pistoleros del narcotraficante Fernando Galeano y reclamando en Cartago una mercancía que le habían robado, y se lo volvió a encontrar cuando se crearon los Perseguidos por Pablo Escobar (Pepes), que unieron fuerzas con las autoridades para enfrentar la máquina terrorista y sicarial del capo de capos.