Contratista Julio Gómez calificó a los Nule como un "grupo de bandidos"

Aseguró que se robaron la plata de los anticipos de los contratos viales.

El contratista Julio Gómez dio detalles sobre la forma en como se “repartieron” los contratos viales durante la administración de Samuel Moreno Rojas como Alcalde Mayor de Bogotá. El arquitecto, condenado por el ‘carrusel’, aseguró que se pagaron comisiones para resultar beneficiados en el proceso de licitación para resultar beneficiados con contratos viales en la capital de la República. (Video: Fuertes declaraciones de Julio Gómez contra "Los Nule")

Aseguró que dichas comisiones tenían que ser pagadas a los hermanos Samuel e Iván Moreno Rojas por intermedio del contratista Emilio Tapia –condenado a tres años de prisión por el ‘carrusel’- y el abogado Álvaro Dávila. El Grupo Nule se benefició del proceso licitatorio puesto que se modificaron desde el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) el pliego de condiciones con el fin que fuera el único grupo empresarial que cumpliera con las exigencias.

Sin embargo, indicó el testigo, aseguró que para que los Nule cumplieran se firmaron unos contratos y así garantizar el pago de la comisión “que nunca llegó a su éxito total”. Esto debido a que “eran un grupo de ladrones, no sabíamos que se iban a robar los anticipos y que iban a malgastar la plata” que les fue entregada por el IDU para el desarrollo de las obras entre las que se encontraban la reparación de la malla vial y la tercera fase de TransMilenio.

“Nunca me percate que fuera un grupo chimbo o un paquete chileno”, aseguró Gómez, cuyas empresas tenían el 30% de representación en dichos contratos viales. Y es que en total fueron más de 5.000 mil millones de pesos los que se pagaron por anticipos de los contratos y los cuales fueron malgastados por Manuel, Guido y Miguel Nule, así como por su socio Mauricio Galofre, a quienes calificó como una banda de ladrones.

Para beneficiarse con los contratos, se ratificó en su cargo a la directora del IDU, Liliana Pardo Gaona así como al subdirector técnico, Inocencio Meléndez Julio y otros funcionarios. Esto con el objetivo de que los multimillonarios convenios contractuales le fueran entregados a un grupo reducido de contratistas, quienes ya habían pagado su respectiva comisión. “Esto hacía parte del pago de extorsión que nos hacían los funcionarios públicos”.

Finalmente llamó la atención sobre la continuidad de estas prácticas en la contratación pública, alertando que la adjudicación del Metro de Bogotá le fue dado “los contratistas que hicieron parte” del ‘carrusel de la contratación’.