Corte absolvió al general (r) Suárez Tocarruncho por falsa desmovilización de la Cacica La Gaitana

El excomandante de la Quinta División del Ejército en el Tolima fue acusado por haber participado en la presentación de habitantes de la calle, drogadictos y desempleados como guerrilleros de las Farc que se querían desmovilizar durante el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez.

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La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia absolvió al general (r) Lelio Fadul Suárez Torarruncho en el proceso que se le adelantó por su participación en la falsa desmovilización de la compañía Cacica La Gaitana de las Farc en marzo de 2006 en el municipio de Alvarado (Tolima).

El excomandante de la Quinta División del Ejército fue procesado por haber tenido conocimiento de primera mano sobre la búsqueda de habitantes, prostitutas, drogadictos y habitantes de la calle para ser presentados oficialmente como guerrilleros que tenían el deseo de reintegrarse a la vida civil.

El general fue considerado por el ente investigador como “el cerebro” detrás de este montaje. Para esto ordenó conseguir armas y uniformes en Santa Marta para ser entregados a 70 “falsos guerrilleros” para la ceremonia de desmovilización que fue precedida por el alto comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo.

Para la Corte Suprema en el juicio, que duró dos años, no se presentaron elementos materiales probatorios que permitieran inferir que el oficial en retiro tuviera participación o conocimientos sobre esta “falsa desmovilización”, hecho por el cual ordenó que se le deje en libertad de manera inmediata.

Suárez Tocarruncho, quien se encuentra privado de su libertad en el Cantón Norte desde mayo de 2012 fue absuelto de los delitos de peculado por apropiación a favor de terceros, fabricación, tráfico y porte de armas de fuego o municipios de defensa personal; tráfico y porte de armas de uso privativo de las Fuerzas Militares y fraude procesal.

Los costos de la falsa desmovilización

Según la Fiscalía General el proceso de la falsa desmovilización el cual tuvo un costo superior a los 1.100 millones de pesos. Estos recursos públicos fueron utilizados para el entrenamiento de los falsos desmovilizados, así como su alimentación, manutención y pago de nóminas a cada uno de los 70 supuestos guerrilleros.

La Fiscalía reveló que la ceremonia de la falsa desmovilización tuvo un costo 81 millones de pesos y a los falsos desmovilizados se les dieron dos cheques, uno por 155 millones y otro por 901 millones de pesos.

“Según las declaraciones de varios testigo, el general Suárez Tocarruncho se aprovechó de su condición y amenazó a las personas que podrían contar los detalles sobre el montaje”, precisó la Fiscalía.

En el juzgado séptimo especializado de Bogotá se adelanta un proceso penal en contra del excomisionado de paz, Luis Carlos Restrepo quien desde noviembre de 2011 salió del país argumentando falta de garantías.