Tragedia en Mocoa

Corte Constitucional avaló decreto presidencial que declaró la emergencia social en Mocoa

Dicho decreto fijó las ayudas económicas a los damnificados de la avalancha del pasado 31 de marzo.

Gustavo Torrijos / ElEspectador

La Sala Plena de la Corte Constitucional avaló el decreto 601 de 2017 por medio del cual se declaró como una emergencia social, económica y ecológica a Mocoa (Putumayo) tras la avalancha registrada el pasado 31 de marzo. El alto tribunal determinó que el documento firmado por el presidente Juan Manuel Santos es constitucional.

Dicho decreto fijó la entrega de las ayudas económicas a los damnificados y la creación de mecanismos de atención social a las personas que resultaron afectadas. El decreto establece la entrega de los recursos para la construcción de un nuevo acueducto y un centro hospitalario.

Debido a la avalancha, las vías de comunicación y acceso se vieron afectadas por lo que se estableció el plan para construir puentes y arreglar las vías. Cada familia recibirá un subsidio de 750 mil pesos para pagar tres meses de arriendo. Además se crearon tres zonas WiFi para que todos los pobladores tengan acceso a internet, 20 plantas solares y la reconstrucción de las plantas electicas.  

El Decreto estableció las ayudas para atender a la población infantil y adultos mayores, así como las minorías sociales que resultaron afectadas. Igualmente, se manifiesta la necesidad de fortalecer el mercado laboral de los pobladores mediante “medidas extraordinarias que promuevan el empleo y la generación de empresa”. 

“La gravedad de los daños producidos en este municipio impacta también el orden económico y social de la población porque el alud de agua, piedras y lodo causó la pérdida o la inhabilitación de las casas de cientos de colombianos, además de que destruyó sus bienes personales y recursos económicos, sin mencionar que en muchos casos inhabilitó las fuentes de subsistencia de las familias afectadas, algunas de ellas dedicadas al trabajo informal o artesanal”, señala el documento.

Según el Reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) en la avalancha 315 personas perdieron la vida, mientras que otras 332 resultaron heridas y 200 se encuentran desaparecidas.  En total 1.518 familias resultaron damnificadas. La tragedia se presentó por el desbordamiento de los ríos Mulato, Mocoa y Sangoyaco por las fuertes lluvias.