Corte Constitucional dice que aún no puede revisar reforma que crea curules para víctimas

El alto tribunal respondió al presidente de la República, Juan Manuel Santos, quien le había solicitado hacer el control de constitucionalidad. Los magistrados aseguraron que todavía no tienen competencia para revisar la iniciativa.

Las curules de paz fueron archivadas en la plenaria del Senado.Archivo El Espectador

El camino para revivir las 16 curules de paz pactadas en el acuerdo de La Habana entre el Gobierno y las Farc, se complica aún más. La Sala Plena de la Corte Constitucional informó al presidente Juan Manuel Santos que aún no es competente para iniciar el estudio de constitucionalidad de las circunscripciones especiales. Iniciativa que fue negada por el Congreso, por no alcanzar la votación necesaria para ser aprobada. (Lea: ¿Hay o no circunscripciones de paz?)

El Gobierno ha sostenido que los 50 votos positivos obtenidos en el último debate en el Senado eran la mayoría del quórum, como lo exige la ley. El quid del asunto es cómo se calcula la cifra del quórum. Para el presidente del Senado, Efraín Cepeda, no hay duda de que es el total de miembros: 102; por lo que en ese caso el acto legislativo se hunde. Pero para el primer mandatario colombiano es claro que el quórum es 99, porque tres senadores enfrentan procesos judiciales y están suspendidos. Por tanto, se activa la figura de la silla vacía, que no permite reemplazarlos, y se obtiene la mayoría de votos.  

El 7 de diciembre, el presidente envió una carta a los togados en la que aseguró que la iniciativa sí había sido aprobada. El mandatario solicitó también que el alto tribunal le pidiera a la mesa directiva del Senado remitirle el texto legislativo, para que pudiera hacerle el control de constitucionalidad. En pocas palabras, que se siguiera el trámite de la ley como si hubiese sido avalada por los senadores.

Sin embargo, en un comunicado enviado al Gobierno, la Corte Constitucional expone que no es competente para iniciar el estudio de constitucionalidad. "En atención a su solicitud del 7 de diciembre de 2017, dirigida a todos los magistrados de esta corporación, me permito expresarle que este tribunal todavía no tiene competencia para activar el control automático y único de constitucionalidad establecido en el acto legislativo”, aseguraron los togados.

La norma señala que “los proyectos de ley y de acto legislativo tramitados mediante el Procedimiento Legislativo Especial para la Paz tendrán control automático y único de constitucionalidad, posterior a su entrada en vigencia. El control de constitucionalidad de los actos legislativos se hará solo por vicios de procedimiento en su formación. Los términos de esta revisión para leyes y actos legislativos se reducirán a la tercera parte de los del procedimiento ordinario y no podrán ser prorrogados".

Pero esta no es la única decisión que se dio este martes frente al debate de las circunscripciones de paz. El tribunal de Cundinamarca admitió la acción de cumplimiento que instauró el ministro del Interior, Guillermo Rivera, para que se ordene al Congreso emitir el acta de aprobación del proyecto de las curules de paz, para que se proceda a su promulgación y a su respectiva revisión automática en la Corte Constitucional.

Lo anterior, luego de que el Gobierno subsanara un error de forma que le había solicitado dicho tribunal, en el sentido de declarar, bajo la gravedad de juramento, que dicha acción no había sido interpuesta en algún otro despacho judicial.

Por su parte, el presidente del Congreso, el senador del Partido Conservador, Efraín Cepeda, anunció que no reconoce la competencia de la jueza administrativa del circuito de Bogotá, Catalina Díaz Vargas, que ordenó al Legislativo, como medida cautelar, enviar a Presidencia el acta que da por aprobada la iniciativa, mientras resuelve de fondo la tutela que radicaron víctimas del conflicto armado para hacer cumplir el Acto Legislativo. (En contexto: Presidente del Congreso rechaza tutela que ordena aprobar curules de paz).

En medio del debate están las víctimas del conflicto armado, por no saber si tendrán o no representación en el Congreso a partir del 20 de julio del próximo año, las tres ramas del poder público siguen enfrentadas en un asunto que parece ser más “leguleyo” que serio.