Corte Constitucional revisará tutela de periodista víctima de presunta agresión sexual

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El pasado 5 de octubre, la periodista Vanesa Restrepo, en compañía de la FLIP y Dejusticia, radicó una solicitud de selección de tutela en la Corte Constitucional, denunciando la presunta ineficacia del periódico El Colombiano para atender un supuesto caso de violencia sexual. En menos de un mes la alta corte eligió su caso y, en diálogo con El Espectador, expone los argumentos de su petición ante la justicia colombiana.

Vanesa Restrepo asegura que la noche del 17 de mayo de 2019 vivió uno de los peores momentos de su vida. Tras compartir unos tragos con algunos compañeros de trabajo, la entonces periodista de El Colombiano habría sido violentada sexualmente en la casa de un editor del medio de comunicación. Reportó la situación en la empresa, pero allí la habrían victimizado de nuevo, incluso preguntándole sobre cómo estaba vestida ese día. Por eso, radicó una tutela en la que buscaba que su empleador le diera garantías para no tener que compartir su espacio laboral con su agresor o que creara protocolos de atención. La tutela acaba de ser seleccionada para estudio por la Corte Constitucional.

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“La (magistrada) tomó la decisión mas o menos a las tres (de ayer). Todo el día tuve mucha ansiedad. Apenas dijeron ‘aceptado’, salí de mi habitación a abrazar a mi mamá. Estoy muy contenta”, cuenta Vanesa Restrepo. La periodista, que decidió renunciar a El Colombiano, había pedido el pasado 5 de octubre, en compañía de Dejusticia y la Fundación Para la Libertad de Prensa (FLIP), al alto tribunal que seleccionara su caso revisión. La Corte Corte Constitucional lo hizo en menos de un mes, lo que podría desembocar en una reconfiguración de los métodos para enfrentar denuncias por violencia sexual.

“Todos los periodistas tenemos miedo de que nos amenacen por lo que estamos investigando o nos pase algo cuando vamos a cubrir algún tema, pero además nosotras las mujeres tenemos ese miedo de que una fuente malinterprete un gesto o que un compañero de trabajo se sobrepase con comentarios. El ejercicio periodístico consume tanto tiempo y es tan importante para la sociedad, que necesitamos tener esa tranquilidad. Las empresas pueden hacerlo implementando este tipo de protocolos, hablando del tema. Eso es lo que pido”, argumenta Vanesa Restrepo.

Días después de la presunta agresión sexual, por la cual el editor Juan Esteban Vásquez está vinculado a un proceso penal, Restrepo presentó el caso en la oficina de gestión humana del periódico. Sn embargo, allí encontró una respuesta totalmente distinta a la que esperaba. “Yo no puedo creer que me hayan preguntado cómo estaba vestida, cuánto había tomado. Eso está por fuera de toda la lógica. Yo lo comparo como con un atraco: es como si estas en el centro y te roban, pero entonces te empiezan a preguntar ¿usted porque sacó el celular? ¿usted porque tiene celular caro? No se puede seguir culpando a las víctimas por cualquier hecho”, dice.

El 12 de junio de 2019, en vista de la presunta ineficiencia de El Colombiano, Vanesa Restrepo interpuso una tutela contra el periódico pero el Juzgado Segundo de Envigado dijo en su fallo que no era clara la manera en que la adopción de un protocolo para atender casos de violencia sexual -lo que pidió la periodista- podría contribuir a evitar violencia particular en el trabajo. Luego, en segunda instancia, el Tribunal Superior de Medellín falló nuevamente en contra de ella, considerando que la presunta agresión habría ocurrido en circunstancias ajenas al ámbito laboral. “Las dos instancias favorecieron a El Colombiano”, dice Restrepo.

Así las cosas, la periodista renunció a El Colombiano en octubre de 2020, tras más de un año sin encontrar respuestas eficientes a sus reclamos. Antes de que la redacción entrada en teletrabajo por el Covid-19, Restrepo dice haberse sentido cada vez más desprotegida: “Era horrible. Él se sentaba muy cerca de mí. Una vez nos llevaron a una capacitación, era en una salita chiquita y a mi preciso me tocó junto a él. Hubo un momento en el que yo salí a servirme un café, dejé la puerta abierta, pero este tipo me cierra la puerta. Eran cosas muy incómodas. Yo sentía una actitud como de burla, porque yo sentía la normalidad de él mientras yo estaba mal”.

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Hoy Vanesa Restrepo sigue ejerciendo su carrera, pero alejada de las redacciones. Trabaja como freelance en diferentes proyectos para la Universidad de Antioquía o incluso para organizaciones protectoras de DD.HH. A pesar del episodio que vivió en El Colombiano, siente la tranquilidad de pasar más tiempo con su familia y, además, se comprometió a trabajar para que su caso sea ejemplarizante. “Creo que las empresas pueden empezar a tocar temas con enfoque de género porque permite prevenir situaciones que afectan a los mismos empleados. En un asunto de ponerle perspectiva, entender que los derechos de las mujeres trabajadores deben ser protegidos, ninguna debe pasar por este tipo de cosas. Debemos intentar que nada de esto quede impune”, asegura.

El 23 de septiembre de 2019, por su parte, el procesado editor Juan Esteban Vásquez habló en la emisora Blu Radio sobre la denuncia que Vanesa Restrepo interpuso ante la Fiscalía. No reconoció responsabilidad por los hechos: “Estoy totalmente tranquilo de mis actuaciones y esperaré a que la justicia actúe y resuelva esta situación, que no es cómoda para mí, ni para mi familia”, aseguró. Sin embargo, la semana pasada el organismo investigador acusó a Vásquez por el delito de acceso carnal abusivo con incapacidad de resistir agravado. Además, enfrentará audiencia preparatoria de juicio en marzo del próximo año, cuyo desenlace podría ser una pena de 12 a 20 años en prisión.

Por último, Vanesa Restrepo asegura que la Corte Constitucional, al pronunciarse sobre su acción de tutela, podría garantizar mejores espacios de trabajo para la mujer en Colombia. “Eso va a redundar en productividad, tranquilidad y un montón de cosas buenas. No tenemos un fallo, yo entiendo que aún tenemos mucho camino por recorrer, pero creo que ya estamos empezando a hablar del tema, hacer estudios para medirlo, y esto se puede llevar a otros espacios incluso en empresas privadas. De verdad esto le va a ayudar a muchas mujeres a poder seguirle aportando a su economía y a la sociedad de una manera más tranquila y con más seguridad”, concluye.

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