Corte dejó en firme proceso contra general (r) Maza Márquez por magnicidio de Luis Carlos Galán

El alto tribunal rechazó la solicitud de anular todo lo actuado en el proceso contra el exdirector del DAS. "El homicidio de Luis Carlos Galán Sarmiento constituye un crimen de lesa humanidad".

Maza Márquez en juicio. Luis Ángel

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia dejó en firme el proceso que se adelanta contra el exdirector del DAS, general (r) Miguel Maza Márquez por su presunta participación en los hechos que rodearon el crimen del precandidato presidencial por el partido liberal, Luis Carlos Galán Sarmiento el 18 de agosto de 1989.

La defensa del exjefe del organismo de seguridad y protección manifestó que se había presentado una prescripción, por lo que había solicitado declarar la nulidad de todo lo actuado desde el 18 de agosto de 2009 al considerar que ya habían pasado los 20 años que establece la ley para actuar en el proceso.

En este sentido manifestó que este magnicidio no podía calificarse como un crimen de lesa humanidad o contra la humanidad puesto que no cumplía con los requisitos exigidos ya que no entraba en la categoría de ataques sistemáticos, ideados por el poder, ataque contra la población civil o en situación de conflicto.

Sin embargo estos argumentos no fueron recibidos por el alto tribunal al considerar que no se ha presentado dicha prescripción, citando para esto jurisprudencia nacional e internacional que fija los lineamientos que deben tenerse en cuenta a la hora de declarar un crimen como de lesa humanidad o contra la humanidad.

La Corte Suprema tuvo en cuenta la investigación adelantada por la Fiscalía General que cita varias actividades terroristas y sistemáticas adelantadas por el Cartel de Medellín, comandado por Pablo Escobar Gaviria, en contra de todo aquello que se interpusiera en sus intereses personales.

En este caso se dirigieron ataques contra dirigentes políticos, ministros, congresistas y periodistas, así como ataques contra la población civil que generaron terror para demostrar su poderío criminal. Todas estas acciones aumentaron cuando se manifestó la implementación de la figura de extradición de colombianos a los Estados Unidos.

“El homicidio de Luis Carlos Galán Sarmiento constituye un crimen de lesa humanidad”, manifestó la Corte Suprema al tener en cuenta los ataques que se presentaron en esa época en contra de un grupo predeterminado de personas quienes fueron consideradas como una obstrucción a sus intereses.

La historia de Colombia revela que Luis Carlos Galán se postulaba como el próximo presidente de Colombia por el partido liberal. Para la época de los hechos era considerada la persona más amenazada del país, situación que era conocida por todos, puesto que dichos hechos quedaron registrados en las notas periodísticas.

“La Corte arriba que el magnicidio de Luis Carlos Galán Sarmiento hizo parte del actuar criminal de la organización comandada por Pablo Escobar, quien ordenó acciones violentas, demostrando el desprecio por la vida. Esa organización criminal armada, tenía una estructura piramidal, con una cabeza visible, y estaba dedicada al tráfico de drogas, la eliminación sistemática de quienes se opusieron a sus acciones”, manifestó el magistrado ponente.

El general en retiro, quien se encuentra privado de su libertad desde noviembre de 2013, es procesado por su presunta participación en los delitos de concierto para delinquir por posibles nexos con organizaciones al margen de la ley, en concurso con homicidio con fines terroristas.

Según la investigación de la Fiscalía General, el entonces director del organismo de seguridad (1985 a 1991) participó en la modificación del esquema de protección de Galán Sarmiento, considerado en ese momento el hombre más amenazado del país por los carteles de la droga, principalmente por Pablo Escobar Gaviria, debido a su posición para apoyar la extradición de colombianos relacionados con el tráfico de drogas a los Estados Unidos.

El general habría estado relacionado “con el debilitamiento” de los esquemas de seguridad remplazando sistemáticamente a varios de sus hombres por otros que no contaban con la experiencia requerida. “(Están probados) los estrechos vínculos entre el DAS y su director, y el paramilitarismo encargado de la ejecución del homicidio”.

Igualmente es procesado por la muerte del escolta del precandidato, Santiago Cuervo Jiménez y el concejal de Soacha, Julio César Peñaloza, quienes fallecieron tras recibir heridas mortales durante la ráfaga de disparos en contra de la humanidad del líder político cuando subió a la tarima para dar un discurso.