Corte rechazó nulidad presentada para volver a penalizar la dosis mínima

El recurso había sido presentado por la Procuraduría General.

La Corte Constitucional rechazó el recurso presentado por la Procuraduría General de la Nación que buscaba penalizar nuevamente la dosis mínima de sustancias alucinógenas. (Ver Porte de dosis mínima de estupefacientes no es penalizable: Corte)

El alto tribunal mantuvo su decisión de condicionar la tipificación del delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes al hecho de no penalizar el porte de la dosis mínima.

En la sentencia en cuestión (C 491 de 2012) el alto tribunal señaló que quienes porten un gramo de cocaína o 22 de marihuana, no pueden ser catalogados como delincuentes sino como enfermos, hecho por el cual no pueden ser detenidos.

La Corporación rechazó la solicitud presentada por el Ministerio Público para decretar la nulidad de la sentencia C-491 del 2012, mediante la cual se condicionó la exequibilidad del artículo 11 de la Ley de Seguridad Ciudadana (Ley 1453 del 2011), modificatorio del artículo 376 del Código Penal. (Ver Procurador General considera que se debe castigar porte de la dosis mínima)

La Corte negó además la solicitud subsidiaria para anular el condicionamiento fijado en la declaratoria de constitucionalidad, debido a la extemporaneidad en la presentación del recurso.

En el concepto presentado el pasado 12 de abril se indicó que era necesario tipificar como delito la dosis mínima al considerar que no se vulneraran los derechos a la igualdad ni a al primacía de los derechos inalienables de las personas.

Según el concepto del Ministerio Público “tipificar como delito llevar consigo estupefacientes, es consecuente con la prohibición del consumo de los mismos, por cuanto el porte y consumo no son conductas que se puedan separar del mercado de las drogas, pues para ello se requiere producirlas, transportarlas y adquirirlas”.

Para la Procuraduría la acusación planteada, relacionada con la posible sanción de los consumidores o adictos, como resultado de la aplicación de la expresión demandada, es inadecuada pues si la intención es cuestionar las cantidades con las que se establece la agravación o atenuación de la pena, la demanda debió dirigirse contra los incisos 2 o 3 de la misma norma y no contra la expresión “llevar consigo”, la cual tiene la misma naturaleza que la de los demás verbos rectores establecidos en el tipo penal y, en todo caso, es completamente coherente con el texto constitucional”.

En este sentido se señala que la expresión demandada no tipifica como delito el consumo de estupefacientes, pues el verbo rector no tiene relación con las dosis, sean personales o no, contempladas en el convenio de las Naciones Unidas sobre sustancias sicotrópicas.