Corte Suprema confirmó expulsión de "Panadero" y "J.J." de Justicia y Paz

Para la Corte, los exparamilitares faltaron a la verdad cuando narraron su participación y conocimiento el plan para secuestrar a la periodista Jineth Bedoya, ocurrido el 25 de mayo de 2000.

Mario Jaimes Mejía alias "el panadero", perteneció al Bloque Central Bolívar de las autodefensas. Archivo El Espectador

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia confirmó la expulsión de Justicia y Paz de Mario Jaimes Mejía, alias el Panadero, y de Alejandro Cárdenas Orozco, alias J.J., por el secuestro, violación y tortura de la periodista Jineth Bedoya, ocurrido el 25 de mayo de 2000. Para tomar la decisión, el alto tribunal acogió la sentencia del 19 de agosto de 2016 por la cual la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá sacó a estos dos exjefes paramilitares que la ley que les otorga beneficios a desmovilizados de las autodefensas.

En ese momento, la Fiscalía 30 de la Unidad Nacional de Justicia Transicional le había solicitado al Tribunal excluir a el panadero y J.J. por faltar a la verdad, decisión que avaló el magistrado ponente al manifestar que existen motivos suficientes para retirarles los beneficios a los desmovilizados porque, evidentemente, mintieron cuando narraron su participación y conocimiento el plan para secuestrar a la periodista, quien fue secuestrada cuando se disponía ingresar a la cárcel Modelo de Bogotá para entrevistar a un jefe paramilitar.

Para el alto tribunal es claro que el panadero adoptó dos posiciones opuestas en Justicia y Paz. En efecto, la Corte citó las versiones libres que Mejía rindió a partir del 2011, en donde negó que tuviera participación en ese hecho, pues dijo que él no fue el que hizo la llamada que sirvió de "señuelo" para que Bedoya fuera retenida. Dijo, además, que quienes idearon el secuestro fueron Miguel Arroyave y Ángel Mahecha, entonces paramilitares de la época. Sin embargo, en una nueva versión en octubre de 2015, el panadero reiteró lo afirmado, pero, esta vez, manifestó que aceptaba su participación en los hechos porque tiene responsabilidad por hacer parte de la estructura que operaba dentro de la Cárcel Modelo.

"La falta a la verdad de Mario Jaimes Mejía se hace palmaría por la contradicción de sus dichos y la negativa sistemática a reconocer cuál fue, de forma concreta y circunstanciada, su participación en el hecho delictivo, así como expresar datos específicos que permitieran darle claridad al mismo y respuestas a la víctima que después de 17 años, aún clama por la satisfacción de su derecho a saber todo lo relativo a tan execrables crímenes", dice el fallo de 30 páginas. 

A pesar de que la Corte Suprema de Justicia acogió la solicitud de la defensa del Panadero de escuchar todas las versiones anteriores a la del 2 de octubre de 2015, la Sala de Casación Penal dijo que no encontró un argumento que tenga la capacidad de objetar la decisión apelada. “La llamada contribución a la verdad que alega la defensa, efectúo Jaimes Mejía en sus diversas versiones frente al caso de la comunicadora, fue parcial, por ello, es una verdad a medias, en consecuencia, una mentira”, manifestó la Corte en uno de sus apartes.