Corte Suprema inadmitió recurso de casación contra condena a 'Pedro Orejas' por homicidio

La defensa del esmeraldero buscaba tumbar la sentencia de 20 años y 18 meses de prisión.

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia inadmitió el recurso de casación presentado contra el fallo de segunda instancia que condenó a 20 años y ocho meses de prisión en contra del esmeraldero Pedro Nel Rincón Castillo, más conocido con el sobrenombre de ‘Pedro Orejas’ por el delito de homicidio en calidad de autor.

El alto tribunal no aceptó los argumentos presentados por la defensa del condenado quien aseguró que en el fallo de segunda instancia emitido por la Sala Penal del Tribunal Superior de Tunja en diciembre de 2014 se le había vulnerado el derecho al debido proceso puesto que no se habían valorado correctamente las pruebas.

“Entremezcla argumentos contradictorios y excluyentes, pues califica los yerros en cuestión como la ‘contemplación material de la prueba’, en clara alusión al falso juicio de identidad, pero a su vez afirma que en su estimación el ad quem ‘desatendió las reglas de la sana crítica”, lo cual dice relación con el falso raciocinio’, señala la Corte.

En este sentido se indica que “como si fuera poco, finaliza señalando que el juzgado de segundo grado ‘ignoró algunos medios probatorios’, como si se tratara de un falso juicio de existencia por omisión, todo ello dentro del mismo reproche y en relación con los testimonios citados ut supra, evidenciando de esa manera su desconocimiento acerca de los principios que gobiernan la impugnación extraordinaria, entre ellos los de autonomía y no contradicción”.

Igualmente la Sala Penal le dio total credibilidad a los testimonios rendidos en el juicio en el que se hizo referencia directa al asesinato de Miguel Antonio Pinilla Pinilla el primero de mayo de 2008 en una calle del municipio de Pauna (Boyacá) por parte del mismo procesado quien le disparó en 12 oportunidades acabando con su vida de inmediato.

Durante el juicio, muchos de los testigos manifestaron que habían recibido desde amenazas de muerte hasta sobornos para cambiar su testimonio sobre los hechos materia de referencia. Hecho por el cual el Tribunal Superior le dio validez a aquellos que pese a esto entregaron su declaración los cuales fueron calificados de “valientes” puesto que “rescataron de la verdad que se ha tratado de ocultar”.

Para la Corte Suprema en el recurso no se presentaron elementos suficientes para quitarle credibilidad a dichos testimonios puesto que solamente se hizo una mención de las falencias en las que presuntamente habrían incurrido para afectar al procesado. Se llama la atención que la defensa de Rincón tuvo la oportunidad en las audiencias de contrainterrogar a los testigos, así como poner de presente las contradiccione y no lo hizo.

“Los errores de apreciación de los medios de convicción originados en un falso raciocinio no pueden surgir de la simple disparidad de criterios entre la valoración de la prueba realizada por los juzgadores y la ofrecida por los sujetos procesales, sino de la evidente contradicción entre de apreciación y las reglas de la sana crítica que la gobiernas, luego cualquier ejercicio dialéctico que no atienda tales derroteros resulta inane en sede del recurso extraordinario para quebrar la legalidad de la sentencia de segundo grado”, señala el fallo.

La Corte Suprema hace énfasis en el hecho que los testigos que declararon en el juicio dieron detalles claros y precisos sobre el homicidio de Pinilla Pinilla, la participación del esmeraldero, así como el hecho que se intentó manipular la escena del crimen para desviar la investigación. Además alerta que otros declarantes faltaron a la verdad con el único fin de exonerar al procesado.

La investigación contra ‘Pedro Orejas’ se inició en el 2008 por la presunta existencia de una organización criminal que incursionaba en diferentes actividades criminales como el narcotráfico, tráfico de armas, desapariciones forzadas, secuestros, homicidios y soborno a servidores públicos en el departamento de Boyacá.

Hecho por el cual se interceptaron sus comunicaciones. “Mientras se ejercía ese monitoreo telemático, la tarde del primero de mayo de 2008, en una calle del municipio de Pauna (Boyacá), Pedro Nel Rincón Castillo abordó a Miguel Antonio Pinilla Pinilla a quien increpó por el paradero de su patrón Maximiliano Cañón, con el cual se comunicó telefónicamente advirtiéndole que ultimaría a su empleado, lo cual cumplió al disparar contra éste en plurales oportunidades”. En el resuelve de la decisión se indica que es viable la interposición del mecanismo de insistencia ante la Corte.