Crimen de teniente en la Escuela Militar fue un acto de intolerancia: Ejército

El Comando General del Ejército adelanta una investigación disciplinaria para establecer otras responsabilidades en el hecho.

Como un acto de intolerancia calificó el Ejército el crimen del teniente Héctor Julián Villamil Pérez, quien murió a causa del impacto producido por un arma de fuego accionada por el alférez Jordi Felipe Cárdenas Vélez en las instalaciones de la Escuela Militar de Cadetes.

Fuentes castrenses confirmaron que entre los dos uniformados existía una enemistad que venía de tiempo atrás. De hecho, algunos de los compañeros de los uniformados declararon que días antes el alférez habría amenazado de muerte al teniente Villamil.

La muerte del teniente, originario del municipio de Sogamoso, en Boyacá, se produjo en los alojamientos de la guarnición militar, en los que hay fusiles amarrados. Cárdenas, quien a mitad de año no logró ser ascendido a subteniente -tras varias faltas disciplinarias-, habría tomado uno de estos y lo accionó contra su compañero.

Fuentes no oficiales le indicaron a este diario que, al parecer, todo se trató de un ataque de rabia de Cárdenas, versión que coincide con lo establecido hasta el momento por el Ejército. Una grabación sería la prueba de eso.

De acuerdo con el audio que circula en redes sociales -del que hasta el momento no se ha corroborado su autenticidad- Cárdenas habría llegado al lugar en el que se encontraba el teniente. Le apuntó con un fusil Galil al pecho y lo amenazó de muerte. El teniente increpó a su atacante y le dijo: “usted qué va a hacer, usted no es capaz de disparar”, Cárdenas accionó su arma.

Mientras Villamil agonizaba en el suelo, el alférez le dijo: “ojalá se muera”. Inmediatamente, otros uniformados y estudiantes que estaban en ese sector se abalanzaron sobre el alférez Cárdenas para quitarle el arma y controlarlo. Tras oír los disparos la confusión reinó al interior de la Escuela de Cadetes y las personas presentes corrieron para buscar refugio hasta que la situación se normalizó.

A pesar de que el teniente fue trasladado al dispensario de la unidad, falleció minutos después, pese al esfuerzo del personal médico.

Según declaró el Comando General del Ejército, el insuceso fue puesto en conocimiento de las autoridades judiciales competentes, a fin de establecer la realidad de los hechos, mientras que, la Inspección del Ejército adelanta las investigaciones disciplinarias a que haya lugar, con el propósito de establecer otras responsabilidades en este crimen.

El teniente se desempeñaba dentro de su batallón y su compañía como cuadro de honor. Es decir, un hombre distinguido, trabajador, seguramente exigente. Por supuesto que todos estamos expuestos a cometer algún error de liderazgo, pero no estamos hablando de un oficial mediocre o sin las condiciones para pertenecer a la planta de la Escuela Militar”, aseguró el Mayor General Alberto José Mejía, Comandante del Ejército Nacional.

Sobre el alférez Cárdenas, el Ejército Nacional indicó que su condición de alumno no le permite ser parte de la justicia penal militar, debido a que oficialmente no es considerado aún como parte de las fuerzas militares. Por lo tanto, Cárdenas fue entregado a la Policía Nacional, y posteriormente será puesto a órdenes de la Fiscalía General de la Nación. "Irá, muy seguramente, a una cárcel", agregó Mejía.

 

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