Detenidos por la operación Gedeón contra Nicolás Maduro serían agentes dobles

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Fuentes de inteligencia militar colombiana aseguran que la estrategia para derrocar al presidente venezolano estuvo infiltrada desde el comienzo por agentes de Maduro, lo que impidió su éxito. Este miércoles fueron capturadas cuatro personas, de las cuales dos son mayores (r) de la Guardia Nacional Bolivariana. El Espectador revela otros datos que inteligencia militar colombiana ha recopilado sobre ellos.

El 23 de marzo de 2020, las autoridades incautaron entre Barranquilla y Santa Marta un arsenal de 26 fusiles AR15 que tenía como destino final a un personaje conocido como Pantera en Maicao (La Guajira). Esas armas, según el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, iban a ser usadas para atacar a su país y afectarlo a él directamente. El hecho motivó una investigación de cinco meses entre la inteligencia de la Policía Colombiana, contrainteligencia del Ejército, la Dijín, la Policía Fiscal y Aduanera, Migración Colombia y las agencias estadounidenses FBI y ICE, que llevó este miércoles 2 de septiembre a las capturas de cuatro ciudadanos venezolanos en territorio colombiano, y que fueron confirmadas este jueves por el presidente Iván Duque y la cúpula militar.

Según fuentes de inteligencia militar, el traslado de los fusiles hizo parte de la llamada Operación Gedeón, que tenía como fin derrocar al presidente Maduro y que luego incluyó una fallida incursión armada el 3 de mayo de 2020 que lideró el soldado retirado estadounidense Jordan Goudreau, la cual dejó cerca de ocho muertos y 16 detenidos. Esta operación es atribuida por el régimen de Venezuela al general (r) de ese país Cliver Alcalá Cordones, un oficial que de las filas chavistas pasó a ser detractor de Maduro y que, como opositor, se radicó hace un par de años en Barranquilla. El oficial en retiro está hoy detenido en Estados Unidos bajo cargos de narcotráfico.

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Fuentes de inteligencia que hicieron parte del operativo contaron a El Espectador que las cuatro personas detenidas están vinculadas con el traslado de los fusiles, pero que también serían agentes dobles que infiltraron desde el comienzo la operación Gedeón, lo cual evitó su éxito. Se trata de Yacsy Alexandra Álvarez Mirabal, Rayder Alexander Russo y los hermanos Juvenal y Juven José Sequea Torres, quienes ahora están bajo investigación en Colombia por tráfico y porte de armas de uso privativo de las fuerzas armadas y por, supuestamente, confirmar y entrenar grupos de militar venezolanos en Colombia para realizar actividades ilegales.

“Estos personajes al parecer se hicieron pasar como opositores del régimen de Nicolás Maduro. Se infiltraron en las filas opositoras. Trataron de recopilar información estratégica de Colombia y se infiltraron para hacer una operación contra Maduro. Por eso la operación es fallida. Son agentes dobles. Y acá en Colombia conformaron grupos ilícitos para hacer actividades irregulares”, le dijo una fuente de inteligencia a este diario. Las capturas se hicieron en Bogotá, Soacha y Barranquilla.

En la capital del Atlántico fue detenida Yacsy Alexandra Álvarez Miraba, quien, según el director de la Policía Nacional, general Óscar Atehortúa, era el enlace con el general (r) Alcalá y el exmilitar Goudreau. “Era la encargada de generar contactos internacionales con el objetivo de comprar armamento y realizar operaciones fallidas contra el Estado colombiano. Esta mujer era intérprete del general Alcalá y Goudreau para las coordinaciones de compra de armamento y el entrenamiento de militares venezolanos en nuestro territorio”, dijo el director de la Policía. Entre tanto, Raider Alexánder Russo, conocido como el teniente Pico o Salomón, habría coordinado el reclutamiento de militares para esos supuestos grupos.

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El Espectador conoció más datos sobre Raider Alexánder Russo que han recopilado las organizaciones que participaron en este operativo. Con curso de inteligencia en Cuba con el G2 y los Sombra, desertó del régimen de Maduro en 2017, año en el que participó en la “Operación David” contra la institucionalidad de ese país. Es señalado igualmente de haber participado en un ataque con drones en 2018 a Maduro y es buscado en ese país por los delitos de magnicidio en grado de frustración y actos terroristas y tráfico de armas y entrenamiento para actividades ilícitas.

Juvenal Sequea Torres, alias Tigre, a su turno, fue comandante del destacamento de los comandos rurales No. 519, del comando de la zona 51 de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). Luego de involucrarse presuntamente en la fallida insurrección militar del 30 de abril de 2019, el mayor (r) ingresó a Colombia y se ubicó en un campamento ilegal en Riohacha. “Es integrante de una red de inteligencia externa de Venezuela y estaría realizando actividades de subversión e infiltración en la oposición al régimen”, dice un documento reservado conocido por este diario. Es buscado por traición a la patria, tráfico ilícito de armas de guerra, terrorismo, intento de magnicidio y asociación.

A su turno, Juven José Sequea Torres, quien al igual que su hermano es mayor retirado de la GNB, es considerado como la persona encargada de “filtrar información al régimen de Nicolás Maduro a través del CT Antonio José Sequea, agente de la operación Gedeón”. Mayor de formación, fue comandante del destacamento de Seguridad Urbana Tazón del comando de Zona 43 de la Guardia Nacional Bolivariana y habría participado igualmente en la fallida insurrección militar del 30 de abril de 2019. Es buscado por traición a la patria, terrorismo, intento de magnicidio y tráfico ilícito de armas.

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