¿De servidores del Estado a la criminalidad?

El excomandante de inteligencia de la Brigada 13 del Ejército y el exsubdirector del DAS son los últimos vinculados a la muerte del periodista Jaime Garzón.

El exsubdirector del DAS, José Miguel Narváez, y el excomandante de inteligencia de la Brigada XIII del Ejército, coronel (r) Jorge Eliécer Plazas.
El exsubdirector del DAS, José Miguel Narváez, y el excomandante de inteligencia de la Brigada XIII del Ejército, coronel (r) Jorge Eliécer Plazas.

De funcionarios del Estado a investigados y juzgados por la justicia. Ahora, además de su prontuario, el exsubdirector del DAS, José Miguel Narváez, y el excomandante de inteligencia de la Brigada XIII del Ejército, coronel (r) Jorge Eliécer Plazas, comparten su vinculación al proceso por la muerte del periodista Jaime Garzón, ocurrida el 13 de agosto de 1999. De acuerdo con las autoridades, Narváez habría sido instigador del crimen y Plazas habría suministrado la información que usaron los asesinos del periodista para cometer el homicidio.

Lo único diferente es que Narváez está preso por sus presuntos vínculos con este crimen y, además, con el de Manuel Cepeda Vargas, el escándalo de las chuzadas del DAS y el secuestro de Piedad Córdoba. Por su parte, Plazas está prófugo de la justicia que lo condenó por el secuestro del comerciante Wilson Martínez Quiroga, ocurrido el 25 de noviembre de 1998, y el asesinato del industrial israelí Benjamín Khoudari, ocurrido el 1 de enero de 1999. En 2003, Plazas se fugó de las instalaciones de la Escuela de Artillería en Bogotá. Se presume que desde ese entonces es protegido por paramilitares de los Llanos Orientales.

El 13 de septiembre, se espera que el excomandante paramilitar Diego Fernando Murillo, alias ‘Don Berna’, ficha clave del proceso por la muerte de Garzón, prenda su ventilador y hable sobre la supuesta participación de Narváez y Plazas en este crimen por el que apenas una persona ha sido condenada: el exjefe de las Autodefensas, Carlos Castaño. De comprobarse el vínculo, se incluiría una nota más en el expediente de estos dos exfuncionarios.

El uno, José Miguel Narváez, fue la mano derecha del condenado exdirector del DAS, Jorge Noguera, entre 2003 y 2005. Primero fue su asesor y luego su subdirector. Además, fue colaborador del Ejército y, según algunas declaraciones, el vínculo entre miembros de esta fuerza y el paramilitarismo. Varios excomandantes de las Autodefensas han señalado que Narváez le dictaba conferencias a los ‘paras’ y era quien le hablaba al oído a Carlos Castaño y le decía quiénes eran “enemigos de la democracia”.

Por su parte, el coronel (r) Jorge Eliécer Plazas fue durante años la mano derecha del general (r) Rito Alejo del Río, hoy señalado por sus presuntos vínculos con paramilitares cuando se desempeñó como comandante de la Brigada XVII del Ejército. Fue el general (r) quien lo trajo a Bogotá a la Brigada XIII. Allí como comandante de inteligencia hizo parte del secuestro y asesinato del industrial israelí Benjamín Khoudari y del rapto del comerciante Wilson Martínez. Y no sólo eso. Algunos paramilitares han dicho que el coronel (r) Plazas fue su contacto en Bogotá e, incluso, el excomandante de las Autodefensas, Salvatore Mancuso, lo vinculó con la masacre de Mapiripán (Meta), ocurrida en julio de 1997.

Estos son los protagonistas del caso por la muerte del humorista Jaime Garzón, que parece reactivarse después de 13 años. La justicia decidirá la suerte de estos dos exfuncionarios que, al parecer, se dejaron seducir por la ilegalidad.

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2012-08-14T11:45:20-05:00

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Redacción Judicial

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