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hace 3 horas

'Deben aprender de sus errores'

La Secretaría General de la OEA manifestó que el país ha hecho grandes esfuerzos para avanzar en temas de restitución de tierras. Sin embargo, aseguró que es necesario aprender de los problemas en programas como Justicia y Paz y brindar protección a líderes y defensores de derechos humanos.

Este año una de las protestas se desarrolló en Nococlí (Antioquia). En ella se pedía el respeto a los reclamantes de tierras, una de las preocupaciones de la OEA. / ‘El Colombiano’

En medio del nuevo aliento que toman las negociaciones de paz tras los acuerdos a los que llegaron el Gobierno y las Farc en el segundo punto de la agenda sobre participación política, la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA) presentó su 18° informe semestral sobre la Misión de Apoyo al Proceso de Paz (Mapp/OEA) en Colombia ante el Consejo Permanente de este organismo en Washington (EE. UU.). En éste sereseñaron las ventajas y los problemas que ha tenido el Gobierno en la implementación de la justicia transicional y en sus programas de reparación integral a víctimas y restitución de tierras.

Un total de 11 recomendaciones hace la Mapp/OEA al Estado colombiano en temas como el fortalecimiento a las medidas de protección a favor de reclamantes de tierras y defensores de derechos humanos, e imprimir celeridad a las investigaciones sobre los asesinatos en contra de éstos; lograr una mayor participación activa de las víctimas en la creación de nuevas políticas públicas; seguridad en los planes de retorno a las tierras despojadas; disponibilidad de recursos para generar condiciones de una vida digna; brindar mayores garantías a las mujeres y comunidades indígenas y afrocolombianas.

La Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA recalcó que el Estado tiene una ardua labor de corregir los errores que ha tenido en la Ley de Justicia y Paz en temas de reparación y restitución, para que se conviertan en los instrumentos principales en futuros procesos de justicia transicional. Asimismo, evidenciaron que el fenómeno del desplazamiento y el despojo de tierras en Colombia ha dejado más de 4’790.317 víctimas —según el corte del 30 de abril de 2013 del Registro Único de Víctimas—, principalmente por el actuar de grupos armados ilegales, “la informalidad de los derechos sobre la tierra, los intereses económicos y políticos, así como la debilidad institucional”.

El informe de 17 páginas también celebró las acciones que ha adelantado el Estado para agilizar los procesos de restitución, como disponer de 39 jueces y 15 magistrados especializados. Sin embargo, llamó la atención en que se están descuidando los bienes entregados por desmovilizados que servían como reparación a las víctimas, ya que se están deteriorando y perdiendo su valor. Otra de las preocupaciones de la Mapp/OEA es la situación de inseguridad de los líderes en procesos de restitución de tierras que son víctimas de constantes amenazas. Según registros de la Unidad de Protección, hasta el 8 de abril de este año un total de 495 reclamantes fueron cobijados con medidas de seguridad.

Una de las novedades es que la Secretaría General de la OEA “valora el debate público sobre el reconocimiento de las víctimas de las bandas criminales (...) (y) alienta para que con celeridad se puedan incluir en el Registro Único de Víctimas”. Entre las preocupaciones por problemas de orden público y el acceso a mínimos básicos para una vida digna, la Mapp/OEA le dijo al Estado que promoviera más políticas como el enfoque diferencial de género que a través del programa de Acceso Especial para Mujeres, Niñas y Adolescentes ha logrado proteger sus derechos en los procesos de restitución de tierras.

En medio de la esperanza del anhelo de paz por los nuevos acuerdos en La Habana, la Secretaría General de la OEA concluyó que “existe un alto compromiso por parte de Colombia para atender a las víctimas del despojo y abandono forzado (...). Sin embargo, la política enfrenta algunos retos, tanto de las instituciones a cargo del desarrollo de la política —Unidad de Gestión de Tierras, Unidad de Víctimas y otras— como retos de carácter externo relacionados con la inseguridad en intereses ilegales en las regiones”. Para la OEA a Colombia sólo le queda aprender de sus errores en el programa de Justicia y Paz para potenciar acciones como la restitución de tierras y no terminar por desechar los “esfuerzos realizados en los últimos años”.

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@santsmartinez