Deben existir castigos más fuertes para quien lo mata a uno en vida: Natalia Ponce

En sus primeras declaraciones con los medios de comunicación, Natalia Ponce de León se refirió a su recuperación.

Tras haber sido atacada con ácido el pasado 27 de marzo, Natalia Ponce de León –la joven que encarnó el drama de las víctimas de las agresiones con sustancias químicas– relató el proceso de recuperación que ha tenido cinco meses después del ataque y repudió el más reciente hecho, registrado en el municipio de Soacha (Cundinamarca).

Aunque reconoció que su tratamiento ha sido difícil, Ponce indicó que ha logrado sobreponerse a las secuelas del ataque y pese a que no perdona a su agresor –Jonathan Vega Chávez de 32 años– manifestó que la vida se encargará de castigarlo, ya que no guarda rabia en su corazón.

“Estoy bien, estoy fuerte, es doloroso pero para delante. No hay de otra (…) ya voy para cinco meses, el 27 de agosto cumplo cinco meses desde que me pasó esto. Las cicatrices aún se demoran entre nueve meses y un año en sanar. Anteriormente, me reconstruyeron las tres capas de piel, porque se fueron totalmente ya que sufrí lesiones en mis piernas, en mi abdomen y en mi cara”, explicó la joven de 33 años en diálogo con la W Radio.

Natalia Ponce se refirió al reciente ataque con ácido que sufrió una pareja en Soacha y se declaró ‘indignada’ con el Gobierno Nacional, debido al valor de la recompensa que ofrecieron por su agresor el cual dista con el que están prometiendo las autoridades por quien permita capturar a la persona que atacó a la pareja.

“Estoy indignada con el Gobierno Nacional por lo que pasó con la pareja ayer en Soacha ¿por qué por mí ofrecieron una recompensa de $75 millones y a ellos una de $10 millones? ¿Qué hace la diferencia? El dolor es igual. El dolor no tiene precio ni elitismo (…) tienen que haber castigos y penas mucho más fuertes para alguien que lo mata a uno en vida, ya que es una destrucción física y espiritual”, declaró Ponce de León.

Sobre los hechos ocurridos el fatídico 27 de marzo, Natalia Ponce indicó que fue engañada por Jonathan Vega, quien haciéndose pasar como un exnovio, logró persuadirla para que bajara a la recepción del edificio en el que se encontraba con su madre en el barrio Santa Bárbara de la localidad de Usaquén

“Él (Jonathan Vega) se hizo pasar por un exnovio mío –Bernardo Londoño que fue mi pareja cuando tenía 20 años– y me pareció muy raro verlo en mi casa. Yo le dije al portero ‘dígale que siga’, pero después le dije que ya salía y lo atendía para saber por qué quería verme. Cuando salí estaba un hombre misterioso con cachucha y capota, y pensé que Bernardo estaba parqueando el carro y ya venía, y ahí se volteó y me echó el ácido”, narró Natalia Ponce.

De igual modo, la joven explicó que el ataque la ha hecho una vocera del drama de hombres y mujeres atacados con ácido, por lo reconoció que ha compartido su experiencia con otras víctimas y ahora busca coordinar acercamientos con la primera dama de la nación –María Clemencia Rodríguez de Santos– quien en su momento manifestó que lideraría la lucha de las personas atacadas con sustancias químicas.

“En Colombia tiene que acabarse este tema, hay muchos casos en la impunidad, muchas mujeres y hombres que por miedo guardan silencio. No he hablado con el Gobierno y sería chévere hablar con la primera dama porque podríamos hacer muchas cosas”, puntualizó la joven.

Finalmente, Natalia Ponce agradeció la solidaridad del pueblo colombiano con su drama y relató que su proceso de recuperación ha estado marcado por la fortaleza, la energía y el apoyo de su familia, especialmente su madre.

“La recuperación es muy dura, lloré mucho. Le cogí miedo a muchas cosas. Pero ahora soy totalmente independiente y estoy con mucha fuerza. Me levanto temprano, tengo que hacerme masajes y terapias; voy al psiquiatra una vez por semana; me toca ponerme la máscara, comer bien, dormir bien (a veces es difícil), pero me mantengo ocupada. Estoy haciendo hasta lo imposible para poder salir de esta situación. Estoy hecha para algo grande”, declaró Natalia Ponce de León.