Denuncian presiones de la Policía para incriminar a testigo en caso grafitero

Un taxista manifestó que un grupo de uniformados le pidieron “embalar” al patrullero Fredy Navarrete con un caso de hurto.

El taxista Mauricio Rincón aseguró que el 22 de septiembre de 2012 cuando fue capturado por las autoridades en un caso de paseo millonario un grupo de uniformados se le acercaron a la celda en al que se encontraba y le pidieron “embalar” al patrullero de la Policía Fredy Navarrete, quien actualmente es testigo de la Fiscalía General en la investigación que se adelanta por la manipulación de pruebas en la muerte del joven grafiero, Diego Felipe Becerra.

El conductor del taxi, quien se encuentra bajo detención domiciliaria en el marco del proceso que se le adelanta, aseguró que en contra del patrullero se ha emprendido una “persecución” por parte de la “misma policía”. En este sentido aseguró que el uniformado es conocido suyo y que cuando estaba en vacaciones o en descanso le pedía que le dejara hacer un turno en el taxi.

Ante esto aseguró que cuando fue capturado con su cómplice cometiendo el hurto, Navarrete se encontraba en otro punto de la ciudad con el taxi y así lo determina el GPS que tiene el vehículo. “Esa noche me dijeron que les colaborara para embalar al hombre (haciendo referencia al patrullero) y lo solamos. Yo le pregunté por qué y me dijeron que él tenía unos problemas aparte”, narró el taxista a Noticias Uno.

En sus declaraciones a la Fiscalía, el patrullero Navarrete quien se encuentra en detención domicilia por motivos de seguridad, aseguró que vio como el abogado de la Policía, Héctor Ruiz ubicaba un arma en el lugar donde momentos antes el joven de 16 años recibió un disparo mortal por parte del patrullero de la Policía, Wilmer Antonio Alarcón.

Para Gustavo Trejos, padre del joven grafitero, es evidente que se intentó crear una incriminación para que el patrullero colaborara con las autoridades, restándole credibilidad a su dicho en esta investigación.