Destituyen por 18 años a mayor de la policía por discriminación racial

La Procuraduría explicó que el mayor Henry Robinson García Hidalgo, además, permitió que sus subalternos lesionaran y agredieran a once personas con armas de fuego, entre quienes se encontraban dos menores de edad.

Para la Procuraduría, el mayor García Hidalgo vulneró la posición de garante que tenía como oficial y como jefe de miembros de la Policía bajo su mando.Archivo particular.

Por discriminación racial, extralimitación de sus funciones y abuso de autoridad, la Procuraduría General destituyó e inhabilitó por 18 años al comandante de seguridad ciudadana del departamento de Policía de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, el mayor de la Policía Henry Robinson García Hidalgo.

El Ministerio Público encontró que el 25 de agosto de 2013 el oficial, sin justificación alguna, decomisó el equipo de sonido, altoparlantes y computadores portátiles de Astor Lewis Stephens Hudgson, propietario de un establecimiento público en la isla sin que estuviera alterando el orden público o afectando con su actividad económica a la población. Hechos que ocurrieron en la vía circunvalar kilómetro 14, en la gallera de Astor.

El organismo disciplinario explicó que esta actuación se dio en contra de raizales, lo que se convierte en una conducta discriminatoria. “El oficial sin justificación legal, de manera indigna y arbitraria, privó de la libertad a Octavio Lombardo Hogist Barker y Jonatán Walter Martínez, y permitió que los miembros de la policía bajo su mando (…) también privaran de la libertad a Jorge Antonio Hugson Terán, Nicolás Britton Palmer y Nicolás Britton Williams, también raizales”, explicó la Procuraduría.

García Hidalgo, según el Ministerio Público, permitió que sus subalternos lesionaran y agredieran a once personas con armas de fuego, entre quienes se encontraban dos menores de edad. Estos ciudadanos recibieron, por parte de Medicina Legal, incapacidades entre siete y 95 días por las lesiones en diferentes partes del cuerpo.

“El entonces comandante operativo, teniendo el deber de garantizar los derechos de la comunidad, no impidió que los policías bajo su mando destruyeran y dañaran bienes de propiedad de algunos pobladores de la misma localidad, ni la violación del domicilio de algunos de ellos, por pertenecer a un determinado grupo racial”, agregó el organismo disciplinario.

Para la Procuraduría, el mayor García Hidalgo vulneró la posición de garante que tenía como oficial y como jefe de miembros de la Policía bajo su mando, pues no ejerció control y supervisión debidamente sobre estos hechos. Conducta que llevó, según la entidad, a que incurriera en el desacato de la Constitución Política por no promover los principios y derechos, la igualdad ante la ley y el debido proceso.

Además, según explica el Ministerio Público, el oficial también violó el artículo 7 de la Declaración Universal de los DDHH, que contempla la igualdad en la protección contra todo tipo de discriminación, por lo que calificó la conducta del oficial García Hidalgo como falta gravísima a título de dolo.