Detenido exdirector de cárcel de Cartagena por posibles nexos con Clan del Golfo

La Fiscalía confirmó que Julio Riondo Linares, exdirector de la prisión La Ternera, fue capturado junto con dos guardianes del Inpec. Al parecer le ayudaban a uno de los jefes de la organización, alias "Pichi", desde 2016.

John Jairo Jiménez, alias "Pichi", fue capturado en julio de este año en Cartagena.Foto: Policía Nacional

La directora de la unidad contra el crimen organizado de la Fiscalía, Claudia Carrasquilla, acaba de confirmar el arresto de Julio Eduardo Riondo Lineros, exdirector de la cárcel San Sebastián de Ternera, ubicada en Cartagena. Según la Fiscalía, Riondo Lineros y dos funcionarios del Inpec -que también fueron detenidos- se habrían aliado con John Jairo Jiménez, alias Pichi, un jefe del Clan del Golfo en el Caribe, con un grave propósito: mover reclusos "a petición de alias Pichi" para atentar contra ellos ,en retaliación por la muerte de Dagoberto Hurtado, integrante del Clan del Golfo.

A cambio, indicó la fiscal Carrasquilla, el exdirector Riondo; Antonio Nariño González, teniente del cuerpo de vigilancia del Inpec; y Jairo Ruiz Mora, funcionario de Talento Humano del Inpec, presuntamente recibían pagos mensuales de parte del Clan del Golfo. Según la funcionaria judicial, Riondo recibía de $1 a $3 millones, mientras a Nariño y Ruiz les pagaban de $800.000 a $1 millón. Nariño sería quien facilitaba el movimiento de los hombres de Pichi por la cárcel y Ruiz Mora "ayudaba como enlace desde Bogotá para trasladar a los capturados".

Si la tesis de la Fiscalía es cierta, quiere decir que Pichi le daba órdenes a un alto funcionario del Inpec desde su casa, pues fue arrestado en 2015 pero recibió el beneficio de casa por cárcel en 2016. De hecho,en diciembre de ese año, el entonces director de la Ternera perdió su puesto justamente por un incidente relacionado con la detención domiciliaria de Pichi: la Policía lo encontró en el exclusivo sector de Manga, en una camioneta blindada, y con un permiso para andar por la calle vencido y botellas de whisky dentro del carro. 

Los escándalos que ha protagonizado Pichi han permitido entender que su nivel en el Clan del Golfo, y su capacidad de corromper a funcionarios del Estado, está lejos de ser bajo. En septiembre del año pasado, un extraño episodio se presentó en el lujoso edificio de Bocagrande donde cumplía la detención domiciliaria: cuatro hombres, con uniformes del Inpec, intentaron sacarlo de su apartamento y el resultado fue una balacera, calificada por medios cartageneros como "cinematográfica", de la cual Pichi salió ileso.

La detención domiciliaria continuó hasta julio de este año, cuando la Policía y la Fiscalía lo capturaron de nuevo porque Pichi, al parecer, seguía cometiendo delitos relacionados sobre todo con el narcotráfico y la extorsión. Fue enviado a la cárcel de máxima seguridad de Valledupar. La Fiscalía notificó hoy que su hija, Heidy Patricia Jiménez, también fue detenida por, supuestamente, "manejar las finanzas de su padre".

Con respecto a los exfuncionarios del Inpec, la fiscal Carrasquilla anunció que pronto se hará la audiencia de imputación de cargos en su contra por cuatro delitos: concierto para delinquir, cohecho (soborno), concusión (exigir dinero como funcionario para realizar ciertas acciones) y prevaricato (omitir el mandato de la Ley).