Director del Inpec niega que interno con privilegios sea su sobrino

El general Gustavo Adolfo Ricaurte señaló que entablará una denuncia contra el sindicato que denunció las irregularidades.

El general Gustavo Adolfo Ricaurte, director del Inpec, le salió al paso a las denuncias realizadas por el sindicato en las que señalan que un sobrino suyo, recluido en la cárcel de Pasto por extorsión, goza de privilegios dentro del centro penitenciario.

El alto oficial señaló a través de un comunicado que el interno identificado como Luis Carlos Humberto Tapia no es  sobrino suyo,  sino "pariente en quinto grado de consanguineidad". Según denunció Gerardo Estupiñan, coordinador del departamento jurídico del sindicato UTT del Instituto carcelario, al recluso se le encontraron en su celda dos discos duros que guardaban información de la guardia penitenciaria.

El general Ricaurte señaló además que emprenderá acciones jurídicas en contra del sindicato por realizar, según él, afirmaciones falsas que buscan desprestigiar su labor dentro de la Institución y anunció una investigación exhaustiva del caso.

En una entrevista a Noticias Uno, el general Ricaurte había afirmado que el interno “es hijo de una pariente mía, no lo voy a negar, pero yo no le hago favores a nadie, ni le doy prebendas a nadie”. Se ha podido establecer que se trataría del hijo de una prima de Ricaurte en segundo grado.

Según la denuncia, el familiar del director del Inpec tenía acceso a información privilegiada sobre los guardias y estaría "coadministrando la cárcel a su antojo".

“Tenemos información que en esos disco duros hay unas grabaciones de las instrucciones que se le imparten a la guardia en horas de la mañana antes de iniciar actividades (…) eso quiere decir que estamos hablando de una posible coadministración del establecimiento por parte del interno”, denunció Estupiñan.

Frente a los privilegios que recibiría el familiar del general Ricaurte, Estupiñan señaló que fueron encontradas varias fotografías en donde se le ve celebrando su cumpleaños al lado de varias mujeres dentro de la celda.

“Los miembros de la guardia tienen miedo que se tomen represalias por ejercer disciplina al familiar del general. Incluso la subdirectora de la cárcel, Mónica Ramos, y el comandante de vigilancia Iván Lancheros, advierten a los guardianes que quien tome acciones será trasladado”, agregó Estupiñán.