Dos ingredientes nuevos en el supuesto complot contra la Fiscalía

La W divulgó que el exdiputado del Valle Sigifredo López y el político Yahir Acuña habrían participado en el plan de interceptar al fiscal (e) Perdomo. Sigifredo López lo niega.

El complot se orquestó, supuestamente, para poner micrófonos en el despacho del entonces vicefiscal Jorge Perdomo. / Archivo

Dos nuevos nombres acaban de ser incluidos en el supuesto complot que se habría tejido en 2015 para infiltrar el despacho del entonces vicefiscal Jorge Perdomo: Yahir Acuña y Sigifredo López. La emisora La W divulgó, y este diario confirmó también con fuentes de la Fiscalía, que Acuña fue citado por la Fiscalía como testigo para hablar bajo juramento del anónimo que llegó a esa entidad en noviembre del año pasado, en el que se denunciaba que el fiscal Álvaro Sarmiento (entonces director de la Fiscalía contra el Crimen Organizado) había recibido sobornos de parte de José Ignacio Mira, socio de Ignacio Londoño. Ambos eran reconocidos abogados de la mafia y ejercían como emisarios de los hermanos Comba, exjefes del cartel del Norte del Valle, y del clan Úsuga.

Acuña, además, despierta interés en la Fiscalía por otro tema que para ese organismo podría relacionado con el anónimo: el denunciado complot para interceptar las comunicaciones del fiscal Perdomo en su propia oficina. Según La W, la Fiscalía tiene el testimonio de alguien que asegura que el plan de poner micrófonos en la oficina del fiscal Perdomo lo orquestaron el periodista judicial Juan Carlos Giraldo; Andrés Guzmán, gerente de Adalid, una empresa de informática forense; José Ignacio Mira, quien es además teniente retirado del Ejército y es conocido como Gafas; y Sigifredo López. Tanto Guzmán como Giraldo han rechazado hacer parte del mencionado complot; López también.

Sigifredo López tiene un historial complejo con la Fiscalía. Después de haber permanecido en cautiverio entre 2002 y 2007, tras haber sido secuestrado por la columna móvil Teófilo Forero de las Farc junto con diez diputados más de la Asamblea del Valle, en mayo de 2012 fue arrestado: la Fiscalía señalaba que él era uno de los cerebros del secuestro. Estuvo detenido tres meses. Tras comprobarse que los testigos en los que se había apoyado la Fiscalía eran falsos, él recuperó su libertad y, de paso, creó la fundación Defensa de Inocentes, precisamente para desenmascarar a los falsos testigos que entorpecen el trabajo de la justicia. La Fiscalía, además de pedirle disculpas públicamente, evidenció que el problema era tan grave que creó la Unidad de Falsos Testigos.

A través de su fundación, Sigifredo López conoció el caso de Alfonso el Turco Hilsaca, a quien la Fiscalía llamó a juicio por el asesinato de un desmovilizado que, a la vez, era el hijo de un testigo que declaró contra Hilsaca en otro caso: el asesinato de cuatro prostitutas frente a un bar en el centro histórico de Cartagena, el cual, se supone, fue ordenado por Hilsaca. El Turco, además, es otro de los hombres que habría fraguado el supuesto complot para interceptar las comunicaciones del fiscal (e) Jorge Perdomo. La fundación Defensa de Inocentes señaló que en el caso de Hilsaca por el asesinato del desmovilizado la Fiscalía había recurrido a falsos testigos, pero Sigifredo López y sus abogados dejaron de trabajar con él hace más de un año.

Acuña, por su parte, está siendo investigado por la Fiscalía desde octubre de 2015 cuando dos días antes de las elecciones regionales, en las que su esposa Milene Jarava era candidata a la Gobernación de Sucre, fue descubierto con $487 millones en efectivo en su poder. Acuña alegó que la plata provenía de haber vendido unas propiedades, pero la Fiscalía incautó el dinero, le impuso medidas cautelares e inició un proceso de extinción de dominio. Es decir que si Acuña quiere recuperarlo, tendrá que demostrar que su origen era legal. Ese hallazgo llevó también a que a Acuña le abrieran una investigación preliminar por enriquecimiento ilícito, aunque todavía no le han imputado cargos.

En entrevista con este diario, Sigifredo López se declaró “sorprendidísimo” por los señalamientos en su contra. Dijo que nunca se había reunido con Yahir Acuña, que ni siquiera lo ha llegado a saludar. Aclaró que su relación laboral con el Turco Hilsaca ya terminó, aunque insiste en que en ese caso que su fundación conoció sí se usaron falsos testigos. Señaló que la idea de poner micrófonos en la oficina del fiscal (e) Perdomo era un disparate. Indicó que a Juan Carlos Giraldo lo conoció como conocía a tantos otros periodistas que lo entrevistaban a él, y que en una ocasión lo contrató con el fin de hacer un video para la fundación. Confirmó que una vez habló con José Ignacio Mira, alias Gafas, pero porque él se le acercó en el aeropuerto y la charla, según López, nada tenía que ver con un complot.

La denuncia sobre la conspiración contra la Fiscalía esta cada vez enredándose más. Por ahora, este diario ha podido establecer que la Fiscalía continúa indagando acerca del anónimo en el que se denunciaba que el fiscal Álvaro Sarmiento había aceptado sobornos. Las diligencias para establecer si de verdad trataron de infiltrar la oficina del fiscal (e) Perdomo, y para aclarar si esos supuestos conspiradores tuvieron que ver con el robo del computador de Perdomo en su apartamento, también siguen. Ahora Sigifredo López, quien ya se había enfrentado con la Fiscalía una vez y salió victorioso, vuelve a resultar implicado en otra presunta conspiración para cometer un delito. Dados los matices que este tema está tomando, una investigación seria y robusta es urgente y necesaria.