Alcalde de Barranco de Loba, Bolívar estaría tras el oro de su municipio

La comunidad de ese municipio bolivarense denuncia que el mandatario local, Uldarico Toloza, estaría aliado con un presunto paramilitar para quitarles las minas a los mineros artesanales de la zona.

En la foto, el alcalde Toloza (centro) y “Yuca Jorra” (de camiseta verde).  / Cortesía
En la foto, el alcalde Toloza (centro) y “Yuca Jorra” (de camiseta verde). / Cortesía

Barranco de Loba, un municipio en el sur del Bolívar, se ha convertido en un apetecido botín gracias a los yacimientos de oro que se esconden bajo sus tierras. Sus habitantes, en su mayoría mineros artesanales, han denunciado que la última persona en querer hacerse a la mina Santa Cruz –una de las tres que hay en el municipio– sería nada menos que el alcalde del pueblo: Uldarico Toloza Tundeno. Para lograr su objetivo, denunciaron los mineros agrupados en el Comité de Mineros de Santa Cruz, estaría aliado con un sombrío personaje de la región: Jorge Humberto Ortiz, alias Yuca Jorra.

Desde su llegada al corregimiento de Mina de Santa Cruz, Yuca Jorra habría posado su mirada en las 400 hectáreas que constituyen la mina Santa Cruz y, señalan las investigaciones de la Fiscalía 11 de Barranquilla, habría usado todos los medios para apoderarse de ella: desde crear empresas fachada para obtener títulos mineros, hasta amenazas y extorsiones, y más recientemente, entablar alianzas con la institucionalidad encarnada en el alcalde Uldarico Toloza, un funcionario que no ha sido ajeno a los intereses que se mueven alrededor de la minería en el sur de Bolívar.

Si bien fue hace veinte años cuando ocupó su primer cargo público, no fue sino hasta 2003 cuando sus nexos con paramilitares habrían comenzado a forjarse. En agosto de ese año habría convocado la reunión llamada el “Pacto de Barranco”, en la que Iván Roberto Duque, alias Ernesto Báez, prometió a más de 800 políticos de Bolívar el apoyo de los “paras” del Bloque Central Bolívar al candidato para la Gobernación Alfonso Lopez Cossio. En la reunión se le dio vida a la Asociación de Municipios del Sur de Bolívar, cuyo secretario, quedó consignado, fue Uldarico Toloza.

En 2006, un año antes de que la Corte Suprema ordenara investigarlo por su papel en el “Pacto de Barranco”, fue nombrado secretario de Minas y Energía de Bolívar por el entonces gobernador, Libardo Simancas (quien le habría arrebatado el apoyo de los “paras” a Cossio, por intervención de Enilce López, “La Gata”). Desde su cargo, denunció la fundación Paz y Reconciliación, Toloza habría ayudado a que la empresa Sociedad Minera Grifos S.A.S., perteneciente a Rosa Edelmira Luna, esposa de alias Macaco, se quedara con los títulos mineros de la mina La Gloria, ubicada en el sur de Bolívar.

Una fuente que conoce la zona, y que por seguridad prefirió no revelar su identidad, le dijo a El Espectador que la entrada de Grifos S.A.S. a la región se dio gracias al Comité de Mineros de Pueblito Mejía (Coomineros), una organización que existe desde 2003 y que “tras una fachada de ser supuestos mineros artesanales, generaron la pugna con los verdaderos mineros, los del Comité Mineros de Santa Cruz”. Esta fuente aseguró que en la creación de Coomineros habría estado involucrado Uldarico Toloza.

A finales de 2007, la Fiscalía incautó los bienes de la empresa Grifos S.A.S., pero Coomineros continuó presionando para que les fuera otorgada una licencia de explotación. Tres años más tarde, al ya tensionante panorama se sumó la presencia de Jorge Humberto Ortiz, alias Yuca Jorra, quien llegó al corregimiento como docente de la escuela primaria Simón Bolívar. Según las investigaciones de la Fiscalía, tras su llegada, alias Yuca Jorra puso en marcha un plan para hacerse a la mina, que mensualmente deja ganancias aproximadas de $700 millones, calcula el propio Estado.

Para lograr su objetivo, apuntan las investigaciones de la Fiscalía, Yuca Jorra habría creado la Asociación de Familias Mineras a Pequeña Escala (Mape), de la cual es presidente y representante legal. Tras constituirse en 2013, la asociación, supuestamente integrada por 90 mineros víctimas del conflicto, presentó ante la Agencia Nacional Minera (ANM) una solicitud de legalización para la explotación de oro y sus concentrados, petición que fue negada. En el documento, la ANM no encontró motivos para quitarle los derechos de explotación al Comité de Mineros de Santa Cruz, que desde 2011 explota los recursos en alianza con la multinacional Ashmont Resource.

Pero la presunta estrategia de Yuca Jorra va mucho más allá de la creación de una asociación fachada, encontró el ente investigador. El hombre se habría aliado con una parte del clan Úsuga que actúa en el corregimiento y que se hace llamar los Paraquitos. El 23 de mayo de 2015, alias Yuca Jorra fue capturado por los delitos de daños en los recursos naturales, explotación ilícita en yacimientos mineros, contaminación ambiental y concierto para delinquir. Sin embargo, por un error en el procedimiento, el hombre tuvo que ser dejado en libertad.

Además de este proceso, conoció El Espectador, en su contra hay otros casos abiertos por amenazas y desplazamiento forzado. Con todo y una orden de captura vigente, Yuca Jorra siguió representando legalmente a la Asociación de Familias Mineras a Pequeña Escala (Mape) y en julio de 2015 presentó una nueva solicitud de explotación artesanal minera que aún está en estudio. Por si fuera poco, en las épocas de campaña electoral apoyó de manera abierta al actual alcalde, Uldarico Toloza, el mismo que años atrás habría permitido la entrada de Macaco. Además, en enero pasado, alias Yuca Jorra y el alcalde irrumpieron sin autorización en una reunión privada del Comité de Mineros de Santa Cruz. Los mineros les exigieron explicaciones y ante la falta de ellas, obligaron a los dos hombres a retirarse.

La ONG Tejido Social Colombiano y los habitantes de la zona han denunciado que tras el triunfo de Toloza en los pasados comicios electorales, la actividad de los grupos armados ilegales se ha intensificado. “A las ocho de la noche los ‘paras’ ordenan a la comunidad a encerrarse, hacen brigadas de aseo en el que la gente tiene que hacer lo propio. Extorsionan a todos: por gramo de oro cobran $20 mil, por canasta de cerveza cobran $10 mil”, le contó a este diario una fuente que prefirió guardar su nombre.

Recientemente, Coomineros, la asociación que facilitó el despojo de los “paras” en 2006 y cuyo representante legal, Nixon Toloza, es primo hermano del alcalde, se asoció con la Mape, la organización liderada por Yuca Jorra, y crearon la organización CaribeGold, que supuestamente promueve la minería artesanal y “el legado precolombino de los pueblos de las llanuras de la Costa Atlántica”. Para la comunidad, este es solo otro paso en el plan de Yuca Jorra y del alcalde Toloza para quedarse con la mina que hace cinco años les fue entregada como reparación por el despojo del que fueron víctimas con la arremetida paramilitar.