El caso de Juliana Giraldo, en manos de la Fiscalía

Noticias destacadas de Judicial

En Miranda (Cauca), un militar disparó al carro en que iba ella con su pareja y dos personas más, segándole la vida al instante. Un video que hizo su esposo dejó para la historia lo dramático del momento.

Juliana Giraldo se desplazaba en un Mazda viejo blanco con su esposo y dos personas más este 24 de septiembre hacia las 8:30 a.m., cuando la bala del arma de un militar, perteneciente al Batallón de Alta Montaña No. 8 José María Vesga, atravesó su cabeza y apagó su vida en un segundo. Su cuerpo, de inmediato, se desplomó sobre el puesto del conductor, Francisco Larrañiaga, su pareja, quien dejó para la historia un desgarrador video en el que corre como loco mientras pide auxilio y repite, entre sollozos: “No tenemos nada, miren”, señalando el interior del carro donde yace el cuerpo de su esposa.

“¡Miren, no llevamos nada, me mataron a Juliana, ese man le pegó un tiro en la cabeza, parce, mire! ¡Ayúdeme, por favor!”, les grita Larrañiaga a militares que se acercaron a su carro mientras él, en shock, reclama a los cuatro vientos porque una mala acción del Ejército cambió su vida como la conocía. “¡No tenemos nada!”, repite en el video mientras esculca su propio carro, como si quisiera mostrar que allí no van armas, ni drogas, ni nada que medianamente explicara la acción del Ejército. “¡Dios mío!”, dice luego, con un tono de voz aún más desesperado, el cadáver de su esposa a su lado y un rosario azul colgando del retrovisor.

La tragedia de la familia Larrañiaga Giraldo ya está en manos de la Fiscalía. Mauricio Noguera quedó a cargo del asunto y ese mismo jueves alistó maletas para viajar hasta Miranda (Cauca), en cuya zona rural, en una vereda llamada Guatemala que conduce a Corinto, ocurrió todo. La Fiscalía anunció que, tras realizar los actos urgentes -como el levantamiento del cadáver-, asignó a un “fiscal experto” para que abordara el caso, además, con una perspectiva que tuviera presente la “identidad de género de la víctima”. De esa manera, el ente investigativo confirmó que encontraba relevante que Giraldo fuera una mujer trans.

Juliana Giraldo, asegura la Red Comunitaria Trans, es la mujer trans número 28 que muere este año en circunstancias violentas. “Las personas trans morimos dos veces; primero, cuando nos matan, cuando nos apuñalan, cuando nos ponen el pie encima del Estado negligente. Segundo, cuando la Fiscalía registra las muertes sin legitimar nuestra construcción de género”, expresó en su cuenta de Twitter la misma organización, horas antes de que la Fiscalía anunciara quién quedaba a cargo del caso: un experto en temas LGBTI. Si ese enfoque servirá o no para las indagaciones es algo que está por descubrirse.

El Ejército no ha dado aún ninguna versión para explicar por qué el militar le disparó al vehículo en el que se movilizaban esas cuatro personas. En el comunicado que expidió el Comando Específico del Cauca, este señaló que “lamentaba” informar a la opinión pública que “una mujer resultó muerta a causa de un disparo por parte de un integrante de la Fuerza” cuando las tropas “adelantaban labores de control militar de área”, aunque no dio detalles de lo que esas labores implicaban. La cabeza del Comando, el general John Rojas, confirmó públicamente que el militar que hizo el disparo estaba ya bajo la custodia de las autoridades.

“Como ya han visto en los noticieros, el soldado salió del monte y de una le disparó”. Esa es la versión que, desde España, tiene la madre de Giraldo, Gloria Díaz, quien pide ayuda para poder montarse en un vuelo humanitario y venir al país a enterrar a su hija. En entrevista con el periodista José Marulanda, de Unicauca al Día, Gloria Díaz contó que hace un par de semanas su hija le contó que ya iba a hacer el trámite para cambiarse el nombre en sus documentos de identidad. “Cada que paso por un retén (…) cuando me piden la cédula yo ahí aparezco con el nombre de Carlos Julio Giraldo Díaz (…) se hace notar mucho que hay en ellos (los militares)”.

De Juliana Giraldo, quien no era persona pública, se sabe poco. Era una estilista, vivía con su pareja hacía dos años y entre ambos criaban pollos para la venta. Según contó Francisco Larrañiaga a medios de comunicación, no tenían mucho, soportaban el estigma por su condición de mujer trans, pero vivían felices. “¿Por qué me matan a la persona que me da felicidad?”, dijo Larrañiaga. “Condeno repudiable hecho ocurrido en Miranda, Cauca”, escribió, desde Twitter, el presidente Iván Duque, quien ordenó al ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, y al Ejército una “investigación con celeridad”.

Comparte en redes: