El coronel (r) González y su salvavidas

El polémico Róbinson González del Río ‘echó al agua’ a siete generales que supuestamente habrían ideado los falsos positivos.

El coronel (r) Róbinson González del Río no deja de sorprender con sus acciones. No sólo los procesos que tiene por tráfico de armas con bandas criminales —hecho por el cual ya aceptó su responsabilidad y fue condenado a siete años de prisión—, celebración indebida de contratos en las Fuerzas Armadas, corrupción en la justicia e investigaciones por ejecuciones extrajudiciales son sus principales lunares. Su supuesta colaboración con la Fiscalía armó un alborto en el interior del Ejército. Según reveló la FM, González del Río entregó una extensa declaración a las autoridades, en la que salpicó a siete generales que habrían sido los supuestos gestores de los falsos positivos.

Lo grave del asunto es que entre los oficiales señalados se encuentra el actual comandante de las Fuerzas Armadas, general Juan Pablo Rodríguez. Junto a él aparecieron los nombres de los excomandantes del Ejército Mario Montoya y Óscar González Peña, y de los generales (r) Leonardo Gómez Vergara, Hernando Molina Pérez, Justo Eliceo Peña y Jairo Erazo Manzola. Sin embargo, al comprobar el último nombre de la lista, se trataría en realidad de Jairo Antonio Herazo Marzola.

Según dijo González del Río a la Fiscalía, estos comandantes entre los años 2006 y 2008 estaban ubicados en zonas de alto conflicto —como los departamentos de la Costa Caribe, Cauca, Valle y Antioquia— y por una supuesta directriz del general (r) Montoya se habría ordenado ejecutar extrajudicialmente a criminales y jóvenes de bajos recursos para hacerlos pasar como guerrilleros muertos en combate. El polémico coronel (r) agregó que tiene conocimiento de 30 casos en los que habrían participado los altos mandos oficiales y ordenado la muerte de más de 50 personas. Entre los detalles que dio a conocer la FM, de la supuesta colaboración de González del Río con la Fiscalía, se supo que reconoció su participación en la muerte irregular de más de 400 personas y que indicó que entre 2006 y 2008 el Ejército dio más de 1.000 bajas, de las cuales el 20% eran casos de falsos positivos.

El general Jaime Ruiz, presidente de la Asociación Colombiana de Oficiales Retirados (Acore), puntualizó que “González no genera mayor credibilidad porque está implicado en la comisión de graves delitos. Sabemos que él está en un proceso de negociación buscando rebajas de pena. Suponemos que esa circunstancia es la que ha querido utilizar para acusar alegremente sin pruebas a los generales. Si tiene pruebas por qué no las muestra y, si las tenía, por qué no denunció en su debido momento”.

Por su parte, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, precisó que el coronel (r) “está vinculado por casos de corrupción, tráfico de armas y problemas de derechos humanos, que son cargos muy graves. La justicia debe operar, pero no en los medios. La credibilidad de una persona con semejantes casos es difícil de entender. Todos los funcionarios están sujetos a ser investigados, pero siempre en el debido proceso y no en medios. Además, cualquier declaración que él haga no debe ser pública”.

General Juan Pablo Rodríguez

El actual comandante de las Fuerzas Militares fue señalado por González del Río como uno de los oficiales que conocían en detalle las operaciones que se desarrollaban en Antioquia, entre ellas, las ejecuciones extrajudiciales, porque supuestamente era comandante de la IV Brigada del Ejército y a su cargo habrían estado las misiones realizadas por el Gaula, señalado de ser uno de los principales victimarios. El Espectador intentó comunicarse con el general, pero se encontraba fuera del país.

General (r) Hernando Molina

El general (r) Molina Pérez, para el año en que González señaló que sucedieron los hechos, era el comandante de la Tercera División del Ejército, que comprendía los departamentos del Valle y Cauca. Antes de llegar a esa posición había pasado varios meses al frente de la Tercera Brigada en Cali. Su salida del Ejército se dio en medio de un escándalo que estalló en 2007, cuando las autoridades revelaron que en esa zona Diego León Montoya, alias ‘Don Diego’, había infiltrado las Fuerzas Armadas.

General Leonardo Gómez Vergara

Era la mano derecha del general (r) Molina Pérez, ya que en ese momento era el comandante de la Tercera Brigada del Ejército. Su salida también fue producto del escándalo que estalló por cuenta de la infiltración del narcotráfico en las Fuerzas Armadas. Al momento de su renuncia aseguró que tanto él como Molina habían combatido a los narcos sin compasión y que se retiraba por honor. Ambos oficiales (r) eran señalados como victimarios por los cabildos indígenas del Cauca.

General (r) Mario Montoya

Al excomandante del Ejército, el coronel (r) es a quien más ha acusado de ser el auspiciador de los falsos positivos. Según González, las órdenes directas de mostrar más resultados operacionales a toda costa venían de parte del oficial (r), quien no aceptaba algo diferente a las muertes de guerrilleros. Cabe recordar que el general (r) Montoya se retiró cuando estalló en noviembre de 2008 el escándalo de los falsos positivos y fueron retirados de la fuerza 27 oficiales.

General (r) Óscar González Peña

El excomandante del Ejército y sucesor del general (r) Montoya fue también comandante de las brigadas IV y XI en Medellín y del Comando Conjunto del Caribe durante la época en que González del Río dijo que se creó el denominado Ejército del Norte, responsable de, al parecer, varias ejecuciones extrajudiciales. Sin embargo, cuando asumió como jefe máximo del Ejército, González Peña pidió perdón por las ejecuciones extrajudiciales. Su salida se dio en agosto de 2010.

General (r) Justo Eliseo Peña

Antes de ser asumir el comando de la Tercera División del Ejército, en Cali, tras la salida del general (r) Molina, Peña dirigía la Primera División en Santa Marta y trabajó junto a González Peña en la Costa Caribe. Durante su carrera militar también lideró el Comando Conjunto del Pacífico. Sin embargo, en 2007, tras llegar a Cali, se vio envuelto en un incidente en el que sus hombres, por un supuesto error, dispararon contra un dirigente indígena que murió en los hechos. Se retiró en 2010.

General (r) Jairo Herazo Marzola

El general Herazo ha sido considerado como uno de los hombres más condecorados en el Ejército. Durante su carrera estuvo al frente de la VIII Brigada en Armenia y como comandante de la V División. Sin embargo, en unas declaraciones un exparamilitar conocido con el alias de ‘Poncho’, ante las autoridades, aseguró que el hermano del oficial (r), Irán Herazo, era cercano a las autodefensas y había participado en varios asesinatos. Asimismo, el desmovilizado dijo en su momento que había asistido a una reunión en la casa del general (r) en la que le entregarían varias armas. Su carrera la terminó como agregado militar en Chile.