El dudoso fin de las 'ollas'

Un total de 23 expendios de droga en 20 ciudades del país fueron intervenidos. El gremio clínico e investigadores sociales, sin embargo, dudan del impacto de la medida a largo plazo.

Con apoyo de la Fiscalía, la Policía capturó a 1.641 personas en el marco de esta operación contra el microtráfico.  / Policía Nacional
Con apoyo de la Fiscalía, la Policía capturó a 1.641 personas en el marco de esta operación contra el microtráfico. / Policía Nacional

Le llegó la hora cero al ultimátum del presidente Juan Manuel Santos, dirigido hacia la Policía, de acabar con más de 20 ‘ollas’ o grandes expendios de droga en 20 ciudades del país. Ayer, el director de la Policía, general José Roberto León Riaño, le notificó al país que la orden había sido acatada y ejecutada: “Esta es una primera batalla ganada en la lucha contra el microtráfico”, expresó, agregando que en Bogotá, Cali, Barranquilla, Medellín, Santa Marta, Pereira, Tuluá, Cúcuta, Barrancabermeja, entre otras ciudades, se habían desmantelado 23 ‘ollas’ de 25 que estaban en la mira de las autoridades.

El presidente Santos elogió el trabajo de la Policía, institución que reportó un saldo plagado de cifras positivas: 314 allanamientos, incautación de 780.067 dosis de droga, 1.641 personas capturadas —entre ellas 42 jefes del microtráfico—, 38 estructuras criminales fueron identificadas y ya están en proceso de judicialización, 79 armas de fuego fueron halladas y sobre 98 bienes allanados se iniciará el proceso de extinción de dominio. Las únicas dos ‘ollas’ que no pudieron desmantelar se encuentran en Bogotá, pero, según el general León Riaño, serán intervenidas junto con varias otras en la segunda fase de este plan.

Sin embargo, no todos están satisfechos con la medida. La inconformidad es especialmente palpable en el gremio médico que trata comportamientos adictivos. En entrevista con este diario, la psiquiatra Delia Hernández, coordinadora del subcomité de adicciones de la Asociación Colombiana de Psiquiatría, manifestó que de nada sirve que se desmantelen los expendios de droga si, a la par, el Estado no toma acciones tendientes a disminuir la demanda. “Se capturará gente, se enviarán detenidos a las cárceles, pero poco cambiará en realidad, porque estamos hablando de redes de tráfico”, explicó Hernández.

La psiquiatra, que dirige las organizaciones Fundar del Valle y Fundar Colombia, señaló que lo que va a suceder es que los drogadictos buscarán estupefacientes en otros lados. “Una encuesta reciente nos reveló que los niños de colegios no encuentran difícil conseguir alcohol o drogas. Si para ellos no es difícil, mucho menos para los adultos, que en muchos casos ni siquiera tienen que salir a las ‘ollas’: llaman y se las llevan a sus casas”, indicó Hernández, agregando que esta medida, aunque ruidosa, no ataca la raíz del problema ni tendrá el impacto esperado sobre la seguridad ciudadana: “Los narcos se desplazan y, al hacerlo, ponen otros lugares en riesgo”.

En un ensayo elaborado hace un mes, es decir, 30 días después de que el presidente Santos ordenara la erradicación de las ‘ollas’, la Fundación Ideas para la Paz (FIP) resaltó argumentos similares: “El escenario al que se enfrentan las autoridades no desaparecerá de raíz con estas intervenciones relámpago. La FIP también advirtió que las prácticas delincuenciales que se concentran en los expendios podría dispersar el problema, invisibilizarlo, mas no acabarlo.