El expediente Garzón

En el radar de la justicia figura el general (r) Rito Alejo del Río.

El humorista y periodista Jaime Garzón, asesinado en 1999.   Alfonso Plazas Acevedo.
El humorista y periodista Jaime Garzón, asesinado en 1999. Alfonso Plazas Acevedo.

La fiscal de la Unidad de Derechos Humanos Ángela Neira Sierra parece decidida a desentrañar, 13 años después, las pistas insuficientemente investigadas que rodearon el crimen del humorista Jaime Garzón Forero. No sólo se trata de la vinculación formal al proceso del prófugo coronel retirado del Ejército Jorge Eliécer Plazas Acevedo, sino de una completa bitácora para encauzar un expediente que ha transitado los laberintos de la impunidad y que fue desviado por el DAS en su momento.

El Espectador conoció los detalles del proceso, que incluyen numerosas entrevistas a exparamilitares detenidos que hicieron parte del círculo de seguridad de Carlos Castaño o a desmovilizados de las Farc, y el traslado de pruebas documentales que buscan armar el rompecabezas del crimen de Jaime Garzón, ocurrido el 13 de agosto de 1999 en Bogotá. El pasado 26 de septiembre, la fiscal Neira libró una orden de captura internacional en contra de Plazas Acevedo, al establecer que existen suficientes evidencias que lo relacionan con el homicidio del periodista.

El coronel (r) Plazas Acevedo tiene un largo historial criminal, dos condenas a cuestas y muchas explicaciones que darle a la justicia. En 1999 oficiaba como integrante de la sección de inteligencia adscrita a la Brigada XIII de Bogotá. Años después se descubrió que durante ese tiempo ordenó el secuestro de un comerciante junto con el sargento retirado Guillermo Lozano Guerrero y siete personas más. También en abril del 98 participó en el plagio del industrial israelí Benjamin Khoudari, asesinado el 30 de diciembre de ese año cerca de Pacho (Cundinamarca), cuando ya se habían pagado $150 millones por su liberación.

Por el primer caso fue condenado a 27 años de prisión junto con el sargento retirado Lozano Guerrero, Davilco Guerrero, Juan Alfredo Quemza, Yuri Briceño, José Vladimir Rojas, Óscar Quiroga, Lizardo Rojas y Darwin Betancourt. Por el expediente Khoudari fue sentenciado a 40 años de cárcel. Sin embargo, en 2003 escapó de la Escuela de Artillería de Bogotá y desde entonces se desconoce su paradero. Hoy vuelve a estar en primera fila para la justicia por cuenta del crimen de Jaime Garzón. La fiscal Ángela Neira busca atar los cabos sueltos de este proceso.

El concuñado de Carlos Castaño, el paramilitar Jesús Emiro Pereira, alias Huevoe’pisca, declaró que Plazas Acevedo, cuyo alias en las autodefensas era Don Diego, hizo toda la operación de inteligencia para ejecutar el crimen de Garzón. Una versión que respaldó el extraditado jefe paramilitar Diego Fernando Murillo Bejarano, alias Don Berna. Del expediente conocido por este diario queda claro que la Fiscalía busca establecer si en este operativo ilegal también participó el general (r) Rito Alejo del Río, condenado a 25 años de prisión.

Por ejemplo, se ordena revisar versiones de Justicia y Paz de Freddy Rendón, alias El Alemán, en donde se hable de la posible participación de Plazas Acevedo y el general (r) Rito Alejo del Río “en los hechos investigados”. Además, la Fiscalía dispuso entrevistar a Juan Carlos Jaramillo, sentenciado por el crimen de los miembros del Cinep Mario Calderón y Elsa Alvarado, con el fin de que aporte información sobre la supuesta alianza entre estos dos altos oficiales condenados, para perpetrar el asesinato del humorista. En agosto pasado, Del Río fue hallado culpable de la muerte del campesino Marino López en desarrollo de la Operación Génesis en 1997.

Del mismo modo, la fiscal Ángela Neira pidió establecer el paradero del paramilitar José Húber Coca Ceballos, alias Camilo Coca, señalado como enlace del oficial Plazas Acevedo y de quien se dice se reunía con frecuencia con él en la sede de la Brigada XIII y en el municipio de La Mesa (Cundinamarca), donde tenía su base de operaciones la estructura ilegal que montó Plazas para coordinar secuestros utilizando la inteligencia militar.

En ese objetivo de enderezar este proceso, la Fiscalía busca esclarecer si hay más militares involucrados. El exsubdirector del DAS José Miguel Narváez, quien se desempeñó como asesor de inteligencia militar en su momento, también está siendo investigado porque habría instigado el crimen de Garzón al llevarle a Carlos Castaño, supuestamente, indicios que querían enlodar al periodista con la guerrilla. Esta reconstrucción judicial hizo que la Fiscalía ordenara entrevistar a Jesús Ignacio Roldán, alias Monoleche, y a otros postulados de Justicia y Paz que tienen información sobre la banda ‘La Terraza’ y el homicidio de Garzón.

En ese sentido se trasladó la declaración que rindiera en agosto de 2008 John Libardo Pineda, quien señaló que el crimen de Jaime Garzón y la traición a la organización de ‘Los Patones’ de Medellín constituyó el fin de ‘La Terraza’. Incluso dijo que algunos de los integrantes de esa organización señalados de participar en el asesinato de Garzón resultaron asesinados, como Elkin Sánchez Mena, alias El Negro Elkin; Alexánder Londoño y Yéimar de Jesús Arboleda. Esta versión aparece consignada en un informe fechado el pasado 20 de septiembre que fue enviado a la fiscal Neira.

En otro reporte del 21 de septiembre se lee un párrafo que llama la atención. La Fiscalía pide establecer la plena identificación de David López, “de quien se dice es hijo de la señora Enilse del Rosario López Romero, alias La Gata”, condenada por sus vínculos con el paramilitarismo. La entidad pidió entrevistar a David López para que aporte la información que conozca sobre estos hechos. ¿Acaso la empresaria del chance o su círculo familiar supieron del plan para acabar con la vida del humorista? Y hay más ‘perlas’ en las solicitudes que realizó el organismo investigador.

Entre las tareas pendientes se solicitó que se allegaran al expediente algunos documentos del proceso que se sigue en contra del representante a la Cámara José Armando Yepes Martínez por el delito de peculado por apropiación (robo de dineros públicos). Aunque no se especifica cuál es la razón, sí genera inquietud que se mencione el nombre de un parlamentario en esta pesquisa. De igual forma, dos investigadores designados están buscando en distintas fiscalías de la Unidad de Derechos Humanos procesos o denuncias sobre la presunta colaboración de miembros del Ejército con los paramilitares entre 1997 y 2000.

El objetivo es cruzar toda esa información con las entrevistas que en los próximos días se harán a los postulados de Justicia y Paz Manuel Salom Rueda, alias JL; Carlos Arturo Hernández, alias Ducan; Luis Francisco Robles, alias Amaury; Aviut Pestana Velásquez, alias Cola Pava, y Hugo Díaz, todos ellos pertenecientes a la guardia pretoriana de Carlos Castaño. La Fiscalía le pidió al CTI constatar si los miembros de ‘La Terraza’ que se dice que murieron en realidad están muertos e indagar en la Unidad Nacional contra la Desaparición si hay algún reporte sobre ellos.

Asimismo, la Fiscalía verifica los detalles aportados por Don Berna en su versión libre del pasado 13 de febrero, en donde apuntó su dedo acusador a Inteligencia Militar y a cercanos colaboradores del coronel (r) Plazas Acevedo como los responsables del crimen de Garzón. La fiscal Ángela Neira Sierra está empeñada en establecer en la sección de archivo de Corferias si para ese agosto 13 de 1999 había un circuito de televisión o cámaras sobre el costado de la avenida 42B, en donde fue asesinado Jaime Garzón. También solicitó labores de indagación “para confirmar o desvirtuar si (el humorista) tenía cercanía con el comandante guerrillero Miller Perdomo”.

Por último, en la orden de trabajo quedó consignado que es necesario obtener información referente a las interceptaciones realizadas a los teléfonos de Garzón, si éstas se hicieron con orden judicial y a través de qué resolución se ordenaron. Es larga la lista de paramilitares que serán escuchados por la Fiscalía para aclarar este homicidio. Después de 13 años parece haber un impulso cierto para determinar quiénes fueron los autores intelectuales y materiales de un asesinato que sacudió a Colombia y al periodismo nacional. Las pesquisas apuntan a establecer de una buena vez las conexiones entre autodefensas y agentes del Estado para segar la vida del creador de Heriberto de la Calle.

 

En Twitter @jdlaverde9

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