El informe de la discordia del Caso Colmenares

En el documento se indica que debido al grado de alcohol en la sangre era casi imposible que Luis Andrés Colmenares Escobar tuviera la fuerza para lanzarse al canal de aguas lluvias.

Después de cuatro meses de suspensión este jueves se reanuda el proceso contra Laura Moreno y Jessy Quintero por su presunta participación y conocimiento en los hechos que rodearon la extraña muerte del joven Luis Andrés Colmenares Escobar, registrada el 31 de octubre de 2010.

En este lapso la jueza 11 de garantías, tuvo que estudiar todos los elementos materiales probatorios presentados por la fiscal cuarta delegada ante la Corte Suprema. Martha Lucía Zamora, los abogados de las procesadas y la defensa de la familia Colmenares Escobar para el desarrollo del juicio.

En la audiencia preparatoria la nueva jueza de este sonado caso tendrá que definir si acepta o no el informe hecho por el perito médico, Rubén Darío Angulo González por solicitud de la Fiscalía 11 de Vida y el cual ha sido motivo de debate por los sujetos procesales quienes han presentado diversos argumentos en pro y en contra para su aprobación en este caso.

ElEspectador.com conoció en su totalidad este informe que se ha convertido en un punto de discordia en este controvertido caso debido a las conclusiones a las llegó el perito, así como las respuestas entregadas al fiscal que tuvo a cargo de esta investigación por cerca de un año y medio.

En la primera parte del documento se le hacen 67 preguntas al perito quien adelantó la necropsia del cuerpo de Luis Andrés Colmenares Escobar que fue encontrado por un grupo de bomberos y agentes del CTI de la Fiscalía General en el fondo del caño del parque El Virrey, en el norte de Bogotá.

En la segunda parte, el perito realiza un dictamen en el cual se manifiesta que mediante una serie de análisis y estudios se dan respuesta a los cuestionamientos hechos. “Un peritaje es un concepto emitido por un experto profesional en la rama, que se da a petición de una de las partes con el fin de aclarar y explicar científicamente”.

En el fundamento científico, explica el perito, se busca determinar si las lesiones encontradas en una víctima se produjeron antes o después de su muerte. Así como la coagulación de la sangre, las hemorragias, la retratación de los tejidos y reabsorción de la sangre y contusiones.

En el documento de 77 páginas se responden cuestionamientos sobre la ubicación del cuerpo, las heridas que registraba en su cara, tronco y extremidades inferiores y superiores, así como los objetos que pudieron producir los golpes que presentaba sobre su humanidad, las características de la muerte por sumersión y las alteraciones que le produce al organismo la gran ingesta de bebidas alcohólicas.

La opinión pericial

En la opinión pericial sobre el caso materia de estudio se señala que se trata de un hombre adulto joven, con fenómenos cadavéricos tempranos, sin signos de atención médica, con prendas húmedas, maceración palmo-plantar, trauma facial por mecanismo corto contundente y abrasivo, hongo de espuma por la nariz, pulmones aumentados de tamaño y un contenido gástrico con abundante líquido.

Al hacer un análisis profundo del caso se manifiesta que nunca se pudo confirmar la hipótesis de una asfixia por sumersión en medio líquido “ya que no está documentada en ninguna parte de la necropsia ni antes ni después”.

Ante esto se señala que “se puede afirmar que no hubo sumersión, porque la misma necropsia informa que solo encontró macroscópicamente pulmones aumentados de tamaño con salida de líquido espumoso”.

Con relación al examen externo hecho al cuerpo del estudiante de 20 años de la Universidad de los Andes se realiza una descripción de los fenómenos cadavéricos: cuerpo frío, con rigidez generalizada en mandíbula, cuello y extremidades con livideces dorsales violáceas fijas. “Hora de la muerte: entre 12 a 24 horas. Talla: 1.75 cm. Peso: 77 kilogramos”.

En la opinión pericial se establecen una 10 heridas con bordes irregulares hemorrágicos en diferentes partes del rostro de Luis Andrés Colmenares Escobar. En el cráneo se menciona una “fractura lineal fronto parietal derecha”. Igualmente se precisan unas livideces dorsales fijas en la espalda y glúteos.

“La descripción y explicación que da quien realizó la necropsia, no especifica si estás lesiones fueron antes o después de la muerte”, precisa uno de los apartes del informe en el cual se hacen varios análisis sobre las heridas que presentaba el cuerpo del joven de 20 años.

“Llama la atención que después de 12 a 24 horas de estar el cadáver en el agua se observen heridas hemorrágicas, como lo anota quien realizó la necropsia, ya que la hemorragia debió desaparecer si la herida se hubiese producido al caer el hoy occiso. Pero se sabe científicamente, que la sangre se coagula cuando la persona está viva, y esta coagulación se produce después de un tiempo prudencial de haberse producido la herida”, se indica.

En este punto, teniendo en cuenta el concepto del médico forense, se señala que se encontró sangre coagulada en dos heridas, esto quiere decir que la herida se produjo antes de que Luis Andrés Colmenares cayera al agua.

Las heridas

El perito llama la atención además sobre la “uniformidad de los bordes de las heridas” en la región infraciliar izquierda parpado superior, “como si se hubiese hecho con un arma cortopunzante (pataecabra, navaja, cuchillo, etc), en la cual deja una forma en pececillo, o en formación ojal, que científicamente es la forma como se describen estas heridas. No tienen características de herida contundente, que es la forma de herida contundente, que es la forma de herida al caer, con bordes irregulares y de cualquier forma de acuerdo al objeto que recibe el cuerpo”.

“Igual uniformidad y características presenta la herida que se ubica en ceja derecha y que compromete región supra e infraciliar (…) La fractura en cráneo indica que hubo una gran energía cinética, o sea, una gran fuerza de contacto entre el elemento contundente y el cráneo de hoy occiso”, precisa el informe.

En el caso de las escoriaciones pálidas, según el concepto, no se pudieron establecer que hubieran sido producidas antes o después de la muerte. “No se explica que teniendo lesiones en la región de la cara, que serían de la caída y al mismo tiempo fractura en región frontoparietal”.

Ante eso se indica que “todas estas alteraciones al caer, sabiendo que las lesiones de la cara son leves ya que se describen como escoriaciones y heridas superficiales, y la fractura no se produce si no hay un gran impacto y la escoriación por impacto leve, lo mismo que las heridas superficiales. ¿Cómo explicar esto en un solo impacto?”

Y es que para el perito, el hecho de que el cuerpo presentara heridas en las cejas derecha e izquierda, y la fractura fronto parietal de gran extensión no pueden catalogarse como heridas producidas por las causas de una fractura.

“La alcoholemia de 206 mrgs% que presentaban el hoy occiso, no le permita desarrollar una gran velocidad para tirase al caño y producirse la fractura de las características que presentó Luis Andrés, ni por la gravedad ni por la localización, ya que tendría que haber caído de lado para producírsela y no hay explicación para tirarse de lado”, precisa el informe.

Para el perito la sumersión está descartada porque el joven no presentaba un edema pulmonar, infiltrados bronconeumónicos, bronquios y tráquea recubiertas de espuma, cavidades cardiacas derechas muy dilatadas y el hígado congestionado, “los cuales todos son signos microscópicos vistos al realizar la necropsia”.